Luis Méndez Salinas asumió el cargo como Ministro de Cultura y Deportes el 7 de abril. Foto: MCD
Hace casi dos semanas, el escritor, editor y promotor cultural Luis Méndez Salinas aceptó el cargo como Ministro de Cultura y Deportes, apenas un día después de que se dio a conocer la renuncia de la arqueóloga Liwy Grazioso, quien lo ocupó durante más de dos años.
Desde los primeros días de gestión, el nuevo titular de la cartera visitó dependencias, asistió a actividades y comenzó a conocer expedientes acerca de temas álgidos como la situación de los museos bajo la administración del ministerio (algunos de ellos cerrados por diversas circunstancias); la autorización de un proyecto de conservación arqueológica y ampliación en el campus central de la Universidad de San Carlos de Guatemala y la baja ejecución presupuestaria de la cartera.
eP Investiga conversó con el ministro acerca de las prioridades de su gestión, las medidas que tomará y sus expectativas acerca del ministerio que cuenta con cuatro viceministerios, cuatro direcciones generales y entre cuyas dependencias se encuentran sitios arqueológicos, museos, centros culturales, conservatorios, escuelas y las más importantes instituciones artísticas del país, entre otras. He aquí las expectativas del nuevo funcionario para los próximos 20 meses.

eP Investiga: ¿Qué lo motivó a aceptar el cargo de Ministerio de Cultura y Deportes?
Ministro Méndes Salinas: Primero, me parece que es importante valorar el privilegio que significa trabajar por la cultura, el deporte. el patrimonio y la interculturalidad de este país desde un puesto de toma de decisiones. Durante casi dos décadas he sido parte de un movimiento cultural y de una serie de proyectos. Estamos atravesando momentos cruciales para el futuro. Cuando el presidente me dio la alta responsabilidad y el privilegio de ocupar este cargo, acepté pensando no solo en el presente sino también en el futuro y en lo que podemos aportar para construir mejores condiciones y hacer lo que hemos hecho desde otros ángulos. No veo contradicción entre una trayectoria hecha en el ámbito cultural, en la escritura y la gestión, y aceptar mayores responsabilidades. Asumo con mucho entusiasmo poder impulsar ideas y una visión gracias y a través de la institucionalidad.
¿Cuáles serán las prioridades de su gestión?
Voy a trabajar por instalar un nuevo paradigma más amplio de lo que la cultura debería ser en un país como este, situarla en la importancia transversal que tiene para la acción social. Aprovechar todas las dimensiones que se conjugan en este ministerio que es tan particular y tiene un rango tan amplio de acción: patrimonio e identidad, con todas las complejidades; el arte y el disfrute de la belleza; el deporte y la recreación, entendiendo que no hablamos de deporte escolar ni federado, sino del deporte para toda la gente. Poder trabajar para encauzar la dinámica cultural. Sumando todas esas dimensiones, yo quisiera establecer un movimiento general de todas estas dependencias hacia el fortalecimiento del poder ciudadano, que todas estas dimensiones estén al servicio de la gente, de la participación, de la capacidad crítica y de una vida mejor. Establecer un horizonte de bienestar, que es lo que hacen todas estas dimensiones. En términos muy puntuales, hay varios proyectos en cada uno de los viceministerios que vamos a ir platicando.
¿Cómo piensa establecer prioridades ante un panorama tan amplio?
El primer punto es entender con claridad dónde estamos parados, cómo está la institución que recibimos, qué proyectos ya están encauzados, cómo empalman estos proyectos con la idea que yo he trabajado. La (primera) semana fue muy fecunda en reuniones, en datos, en completar el panorama. Esta semana (la segunda de su gestión) será la misma tónica, pero ya podemos empezar a discutir en mayor detalle las ideas.
Antes de la dimisión de la ministra Liwy Grazioso, se cuestionó acerca de la autorización de trabajos en la Universidad de San Carlos y su coincidencia con los procesos de elección en esa casa de estudios, ¿qué sucedió con ese caso y qué seguimiento se le dará?
Justamente ese es uno de los temas álgidos que ha estado en la conversación en las últimas semanas. Yo precisamente estoy conociendo expedientes, entendiendo bien, cuál es la historia y la cronología de todo lo que ha sucedido en el asunto. No quisiera adelantar criterio, porque estoy recientemente, empapándome. Sin embargo, tengo ya en mi poder el expediente del convenio que se firmó. Entiendo que es un proceso que lleva largo rato, más de un año. Se inició en 2025. Ya vamos a poder revisar con detenimiento el convenio, revisar toda la forma que se estableció, y con base en eso tomar las medidas que consideremos pertinentes.
El cierre de museos en la Antigua Guatemala y la no apertura del Museo de Arte Moderno Carlos Mérida preocupan a los conocedores de la cultura. ¿Qué información tiene de estos casos y cuáles serán las medidas que tomará?
Cada uno de los espacios se ha cerrado por distintas causas y cada proceso es muy particular. Ya tengo alguna información sobre mi mesa… Lo que quiero hacer es fortalecer los espacios colectivos que tienen que ver con el ministerio, porque es precisamente, en los espacios de uso público como museos, sitios arqueológicos, parques deportivos y toda esa amplia gama de servicios que el Ministerio de Cultura y Deportes le provee a la sociedad donde se genera ese empoderamiento ciudadano que mencionaba al principio… cuando la gente usa esos espacios, se pone a rodar una pelota que tiene infinitas posibilidades. Eso es algo que queremos favorecer pronto.
En cuanto a los museos, lo primordial es garantizar la conservación adecuada de las colecciones. Ese es el verdadero patrimonio, además del espacio físico. Es fundamental garantizar que las colecciones estén en buen estado, en la medida de lo posible bien conservadas y que cuando las condiciones se den, vamos a buscar activamente que sea pronto, que ese patrimonio esté en buenas condiciones, que se puedan volver a disfrutar.
El segundo punto es entender con precisión cuál es el estado de las instalaciones, y qué podemos hacer para garantizar su buen funcionamiento.
En algunos casos estamos enfrentando procesos de orden legal que van a hacer que las condiciones sean complejas y que los procesos sean largos. Hay decisiones judiciales que no están en nuestra cancha.
En ese análisis de los casos puntuales vamos a ir encontrando caminos para darles resultados, no sé si inmediatos pero sí lo más pronto posible, a la gente que ha estado pendiente de las colecciones y de estos espacios.
eP Investiga ha cuestionado en repetidas ocasiones acerca del caso del Museo Nacional de Arte Moderno, porque desde el inicio de este gobierno se dijo que se reabriría pronto. Sin embargo, lleva más de cuatro años cerrado al público, y no ha habido ni reapertura ni respuestas claras.
Al momento de asumir la posibilidad de estar al frente de este ministerio uno de mis proyectos prioritarios es precisamente el museo Carlos Mérida. Durante toda mi vida fui usuario de ese espacio. Es algo que extraño muchísimo. Justamente hay un convenio con la Universidad Da Vinci para la elaboración de un guion museográfico que ya se recibió. Entiendo que se están haciendo algunos ajustes para poder ponerlo en marcha. Es uno de los temas muy puntuales que vamos a atender casi de manera inmediata. Sabemos que la colección está bien resguardada. Esa era una de mis preocupaciones desde el día uno: saber dónde están esas piezas. Pero los técnicos del ministerio han sido muy cuidadosos y rigurosos al embalar y conservar estas piezas, y entiendo que la infraestructura ya está prácticamente lista.
Las piezas de ese museo están resguardadas en el Museo Nacional de Historia Natural que está siendo utilizado como una bodega para esa colección Munam, ¿no es así?
Históricamente hemos desatendido mucho los museos. Como Estado no les hemos prestado la atención debida. Son espacios que muchas veces operan con bastante precariedad, en condiciones muy complicadas, a pesar de que uno ve la respuesta de la gente cuando hay un museo abierto. Por ejemplo, vemos como Las noches de los museos, que es una dinámica que tiene años de existir y acuden pequeñas multitudes. Hay demanda y eso exige que le pongamos atención a la oferta. Tenemos que fortalecer todos los espacios museográficos del país. Debemos alimentar los guiones, ver qué historia nos cuentan esos guiones. Las colecciones, afortunadamente, son una maravilla. Eso nunca nos ha hecho falta. Por ejemplo, con la colección del Museo de Arqueología y Etnología daría para montar cinco museos, si no más. Esa enorme riqueza de patrimonio tiene que estar expuesta, al servicio de la gente, en espacios con una lógica bien pensada.
Otro importante aspecto que ha sido motivo de preocupación es que es sabido que las condiciones laborales de los maestros de la Dirección de Formación Artística son precarias y sus salarios son muy bajos, porque no se les reconoce como docentes por parte de la Oficina Nacional del Servicio Civil (ONSEC). ¿Qué piensa hacer al respecto?
Esta es una situación que hay que atender con carácter de urgencia. Los artistas están olvidados y los que se dedican a formar artistas están todavía más olvidados. Cuando uno ve los montos de algunos de estos salarios, son ridículos. Es un tema complejo por la coordinación interinstitucional que tiene que existir. No depende de una decisión ejecutiva que podamos tomar en este despacho. Depende de una serie de elementos que todos los actores tenemos que entender. Tanto la ONSEC como nosotros. Cómo podemos hacer administrativa, legal y financieramente para cambiar esa situación. Sé que hay procesos en curso para aproximación con ONSEC y con los mismos maestros para tratar de atender esta situación en el menor tiempo posible. Eso es algo que ya se está ejecutando. Yo lo que haré en este caso será tratar de fortalecer y en la medida de mis posibilidades acelerar este proceso y buscar la dignificación.
¿Qué ha pasado con la Escuela de la Marimba, el proyecto inaugurarlo en el gobierno de Jimmy Morales y que ahora, ya solo funciona como sede de dos marimbas y no cumple con las funciones que se suponía que debía tener?
Ahí lo que procede hacer un acercamiento a las fuentes originales de las ideas. Lo que compete es hacer ese camino inverso hacia la idea y tratar de encauzar el uso de esos espacios a esa idea.
Uno de los ejes sobre los cuales vamos a trabajar fuertemente es pensar en la infraestructura de todos los ámbitos del ministerio. Pero no solo infraestructura, porque construir algo no necesariamente implica que la tarea ya está terminada. Hay que dotar esos espacios de una vida, de un sentido, de una dinámica y de una lógica. Eso abarca proyectos de difusión, formación artística. Vamos a hacer un mapeo de todos esos espacios y entender, precisamente cuál es la mejor opción. La buena noticia es que hay mucha infraestructura. Será tema de establecer dinámicas con los equipos para sacar lo mejor posible de cada uno de esos lugares.
Hace algunos años la producción de Editorial Cultura era más visible. Sin embargo, hubo decisiones que la afectaron. Viniendo usted del mundo editorial, ¿qué planes tiene para esa dependencia?
A Editorial Cultura, el patrimonio bibliográfico y todo lo que tiene que ver el ministerio con el ámbito y ecosistema del libro le vamos a poner mucha atención. Creo que con una visión compartida entre todos los eslabones de la cadena que nos lleva hasta la editorial, le vamos a poder imprimir una visión. Hay que asumir a Editorial Cultura como lo que es, una editorial pública, del Estado. En ese sentido tiene que cumplir ciertas características, por ejemplo, ser la institución que custodia, difunde y pone al servicio de la gente la gran tradición literaria que tenemos. Hay un compromiso con el gran pasado y con el gran presente. Pensar en que se puedan consolidar colecciones que nos permitan hacer un recorrido por la tradición literaria guatemalteca y también que nos permitan conocer el presente. Estimular el surgimiento de nuevas voces… Para hacerlo cuento no solo con Hanna Orellana (actual jefa de la editorial). También es importante fortalecer e institucionalizar más al Consejo de las Letras que es como el ente técnico en el cual deberían recaer muchas decisiones. En la práctica, por lo que sé en los últimos años, no cumple con la función a la que está llamado. Fortaleciendo y teniendo un buen Consejo, todas las capacidades de decisión de qué se publica y qué no, cómo se arman colecciones, cómo se arma discurso, cómo se puede hacer de la Editorial Cultura esa editorial que el Estado de Guatemala acoge es una tarea natural. Sé que cuento con muchos aliados para poder llevar a cabo esa tarea. Eso va de la mano con lo que hay que hacer con la Biblioteca Nacional, además de fortalecer una red de bibliotecas públicas y atender algunas de las carencias del ámbito editorial.
¿Cómo lograr que los avances no se vean solo como acciones políticas y que el próximo gobierno no las transforme o elimine?
En momentos de nuestra historia, reciente incluso, hemos visto la instrumentalización de las instituciones y de los espacios colectivos, de los recursos para fines que no necesariamente cumplen con los mandatos. Eso es algo que yo confío que en la administración del Presidente Arévalo va a ser algo totalmente distinto. Estamos a punto de empezar un año electoral. En lo que he tenido chance de ver y escuchar en estos días, no he visto ninguna intención de manipular, ni instrumentalizar tendenciosamente las dinámicas institucionales.
Hay mucha gente en este ministerio que se va a quedar mucho tiempo después de que nosotros nos vayamos y en la medida en que podamos compartir ciertas visiones e ideas con este equipo que sin importar quién esté al frente del ministerio, va a estar ahí ejecutando y dándole vida a los lugares, creo que tendremos una posibilidad de salvaguardar y proteger las dinámicas, porque quienes sufren al final con estos vaivenes y las acciones que se toman en cuanto se cambia el mando son los usuarios, los estudiantes, los maestros, en el caso de las instituciones culturales, el público. Trataremos de compartir con todas las piezas del ministerio esa visión de que la cultura se estimula, de que el patrimonio se defiende y que el deporte se pone al servicio de la gente. Esperemos que podamos establecer un diálogo en todas las instancias, en todos los niveles.
¿Cómo se piensa mejorar la ejecución del presupuesto que ha sido baja durante las anteriores gestiones?
Hay varias acciones a tomar. Hemos estado hablando con algunos miembros del equipo que he tenido la fortuna de conocer y empezar a trazar algunas metas. Hay que hacer algunos ajustes técnicos, hay que fortalecer las planificaciones. Entender muy bien las posibilidades que un presupuesto como el que este ministerio tiene asignado nos dan. Hay que evaluar algunos procesos de los últimos años. Saber exactamente por qué los niveles de ejecución han sido bajos, tanto en 2024 como en 2025. Afortunadamente, por lo que he podido escuchar en estos días, durante los últimos meses se han tomado medidas que van a empezar a dar resultados pronto. Sé que hay procesos de construcción de infraestructura que están ya encaminados. Al final de este período se va a notar. Confío en que la capacidad técnica que este ministerio ha desarrollado también en todos sus niveles, va a volver a funcionar.
La falta de información concreta de parte del ministerio hacia la población ha sido otra de las deficiencias en las últimas administraciones. ¿Cómo se piensa mejorar esa situación?
Una de las grandes tareas que quiero asumir es un mecanismo para comunicar mejor. No necesito ser yo quien lo haga. Hay mucho potencial técnico y personal que ha estado la vida entera trabajando en las distintas áreas. Quiero abrir las puertas y las ventanas para que la comunicación sea más fluida.
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