Funeral de John Lennon en el Central Park. Foto: Archivo
Un lunes 8 de diciembre de 1980 sobrellevó el mundo una noticia impactante: John Lennon había sido asesinado en Nueva York, frente a su casa, por un joven llamado Mark Chapman. Lennon no alcanzó a cumplir 40 años. Teorías conspirativas sostienen que fue planeado por fuerzas oscuras ligadas al ultranacionalismo y al suprematismo blanco. Incluso que Chapman fue instrumentalizado por la CIA. Nunca lo sabremos.
Fue el Beatle rebelde. Un pacifista ultimado en un país históricamente guerrerista. Dentro de sus temas resalta Cripple Inside o Quebrado por dentro, sobre las máscaras que se pone la gente, ignorando la realidad, escondiéndose detrás de la ropa de marca y maquillajes. Su canción Imagine (Imagina) es un llamado a construir la paz en el mundo, sin materialismo consumista, sin fronteras que separen a las naciones y sin religión que enajene.
Imagina toda la gente
Compartiendo todo el mundo
Puedes decir que soy un soñador
Pero no soy el único
Espero que algún día te unas a nosotros
Y el mundo vivirá como uno
Lennon aseguraba que no debía decirle a la gente cómo pensar y sentir, sino expresar como él mismo pensaba y sentía, porque no era un predicador sino un artista comprometido que hablaba del amor, la paz y el ser auténtico, decía:
«Yo creo en Dios, pero no como una cosa única, no como un anciano en el cielo. Yo creo que lo que la gente llama Dios es algo que se encuentra en todos nosotros».
Dos largometrajes se han producido sobre el asesinato de John Lennon. El primer en 2007, The Killing of John Lennon, bajo la dirección de Andrew Piddington. La otra es Chapter 27 dirigida por J. P. Schaefer. Como una paradoja Lennon fue interpretado por el actor Mark Chapman, homónimo del asesino real.
Muchos años antes del asesinato de Lennon, en 1944, la policía de Nueva York maltrató con salvajismo a un hombre joven negro. Era el músico Bud Powell que tuvo que ser internado por las graves heridas recibidas en la cabeza. Bud Powell falleció en 1966 a los 41 años sin superar las secuelas del maltrato. Huyó a París donde revolucionó el jazz, convirtiéndolo junto a nombres como Charlie Parker y Dizzy Gillespie, en un género significativo: el llamado bebop. Powell murió muy deprimido, aunque amado por sus fans y reconocido como un fantástico compositor e intérprete de piano. Sobresale la pieza “Un poco loco” donde el sonido del piano se desplaza al infinito con quiebres que dan vértigo dentro de una seguridad melódica que conmueve y en ciertos momentos electriza al oyente. Bud Powell no estaba loco, fueron otros los orates, los que le causaron daños irreversibles en una golpiza policial ilegal e incomprensible. Nunca recibió compensación ni indemnización por los perjuicios causados.

Pero el racismo y la música afrodescendiente son muy anteriores a Bud Powell. Conviene recordar que la población negra fue llevada a la fuerza desde África al territorio norteamericano donde la esclavizaron. Llegaron encadenados y desnudos a América. En la ciudad de New Orleans, que entonces pertenecía la Louisana francesa, se organizaban mercados de venta de esclavos, las familias las separaban, vendiéndolas a diferentes amos y a los grupos étnicos los dispersaban para disminuir riesgos de sublevaciones.
La evangelización fue permitida y aplicada para “civilizarlos”: los esclavos cristianizados serían menos peligrosos que unos paganos enemigos. Y los pastores evangélicos de las diversas iglesias les dieron la palabra sagrada para que entendieran mejor su condición de esclavos y que el Paraíso los esperaba si cumplían bien con las obligaciones impuestas en la Tierra.
A pesar del control de los amos blancos no se pudo evitar que volvieran a construir sus tambores. Y fue en New Orleáns donde se comenzaron a oír las percusiones que los amos dejaron pasar ya que era una manera de permitirles algún divertimiento. Los tambores sonaban de manera distinta, reflejando los diferentes orígenes de las etnias africanas. Fue así como pudieron reconocerse, escuchando las percusiones nativas. Pronto desarrollaron verdaderos espectáculos musicales en los templos habilitados para ellos: coros, tambores y ritmo en una mezcla inusual de alegría espontánea y profunda tristeza. O sea, esperanza en la nueva tierra y nostalgia de la impertérrita Madre África. Y aquí tenemos el origen del blues y del jazz de New Orleans y finalmente del bebop.
Volviendo a las agresiones contra cantantes negros no olvidemos que en un motel de Los Ángeles liquidaron a Sam Cooke en 1964. Murió a los 33 años, la edad de Cristo. Estaba en la cúspide de su carrera como fundador del soul y sus grabaciones se vendían y reproducían por millones en los Estados Unidos. Desde las entrañas de sus convicciones antirracistas surgió un tema extraordinario: A Change Is Gonna (Un cambio va) que fue su testamento musical pues cuando la canción explotó comercialmente ya Sam Cooke estaba muerto.

«Los dos asesinatos de Sam Cooke» se intitula el filme de Kelly Duane realizado en un lejano 1974. Duane también respalda una teoría conspirativa: fue un asesinato planificado. Se utilizó a una prostituta que solía robarle la ropa y los haberes a sus clientes en los moteles a donde la llevaban. Cooke al despertarse y descubrir el robo, probablemente ebrio o con fuerte resaca, se dirigió desnudo a la recepción y al reclamar a gritos la recepcionista le propino tres balazos. Se entrevé en la película que el autor intelectual sería el mánager de Cooke, Allen Klein, que tenía conexiones con grupos mafiosos y con quien Cooke había entrado en una disputa comercial. Se trata del tema del mánager explotador que años después se encarnó en la figura del “coronel” Tom Parker encargado de la promoción y comercialización de la canciones de Elvis Presley. Parker habría obligado y presionado a Elvis para que trabajara hasta reventar y morir. En una película realizada en 2022 por Baz Luhrmann y con el actor Tom Hanks interpretando al coronel Parker se presenta la compleja relación de Presley y Parker.
Un hecho sobresaliente hermana a Sam Cooke y Elvis Presley, siendo dos figuras tan distintas: ambos tienen sus orígenes musicales y vocacionales en los coros gospels y spirituals. Y tanto Elvis como Sam tuvieron una infancia entre población negra. Presley nunca olvidaría sus años con afrodescendientes. Su composición In the ghetto es un canto de protesta. La población afrodescendientes en Estados Unidos se ha concentrado en forma de guetos urbanos saturados de pobreza y criminalidad. Cantaba Elvis:
Como la nieve vuela, en una fría y gris mañana de Chicago
Nace un niño pobre, ¡en el gueto!
Y su mamá llora porque es otra boca hambrienta para alimentar, ¡en el gueto!
Una noche desesperada un joven consigue un arma,
roba un coche, intenta correr, pero no llega lejos
Y su mamá llora mientras una multitud
se reúne alrededor de un joven enojado
boca abajo en la calle con un arma en la mano, ¡en el gueto!
Cuando el joven muere en una fría y gris mañana de Chicago
nace otro niño pequeño ¡en el gueto! Mientras su mamá llora
Me retrotraigo a un septiembre trágico de 1963 en Alabama. El Klu Klux Klan hace estallar una bomba en una iglesia bautista y cuatro niñas mueren. El jazzista John Coltrane compone entonces el tema «Alabama» que se ha convertido en un auténtico memorándum antirracista.
Un siglo antes había surgido el Ku Kux Klan en la Nochebuena de 1865 y en la localidad de Polanski, Tennesse, fundado por ex militares del ejército sureño. El Ku Kux Klan aplicó el terror, el asesinato y las torturas. Y la mentira propagandizada. Declinó hacia 1868 pero renació con fuerza en 1915. La supremacía blanca no nació de los arrebatos del presidente Trump. Suele relacionarse el renacimiento del Ku Kux Klan y la ideología de supremacía blanca con la película muda “El nacimiento de una nación”, exhibida en 1915 en la misma Casa Blanca, siempre blanca. El Ku Kux Klan resultó ser el héroe del filme y el presidente Wilson comentó que la película mostraba la verdad.
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