El camino que llevó a Alexander López a recorrer “Guate a pata”

Los viajes en el tiempo no le son desconocidos a este creador de contenido, porque ya sea a través de las redes sociales o en los recorridos que realiza como guía de turismo, lleva a sus audiencias a conocer aspectos de la arquitectura, la historia y la cotidianidad de los guatemaltecos a lo largo de distintas épocas.

Ana Lucía Mendizábal

abril 12, 2026 - Actualizado abril 11, 2026

Ilustración con base en foto de Alexander López

Como muchos jóvenes que concluyen el ciclo diversificado, luego de graduarse como Perito en Electricidad, Alexander López no sabía qué camino profesional iba a tomar. En ese tiempo, hizo un viaje al Volcán de Agua. Lo que pudo ser una simple excursión para despejar la mente, se convirtió en el primer paso a un destino insospechado. “Ahí, en el volcán, estaban unos guías de turismo y yo no sabía que era eso”. Indagó acerca de ese oficio y los guías le contaron de qué trataba su trabajo. A él le pareció interesante. Como aún no consideraba ninguna carrera universitaria, decidió probar suerte en ese campo.

“En el único lugar donde te enseñan a ser guía de turismo es el Intecap (Instituto Técnico de Capacitación y Productividad de Guatemala)”, asegura, así que se inscribió. Luego de tomar y aprobar los cursos fue certificado por el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat), como Guía General de Turismo.

Aunque este giro pudo ser sorpresivo, porque el propio Alexander asegura que nunca le había pasado por la cabeza relacionarse con el turismo, sí recuerda que cuando era niño, se aficionó por ver las imágenes que publicaba el Inguat en Internet y le atraían, especialmente las edificaciones. “Creo que la arquitectura y los monumentos fueron mi primer acercamiento con estos temas”, asegura.

Foto: Alexander López

Luego de obtener su certificación por el Inguat, tomó la decisión de estudiar la Licenciatura en Arte Dramático de la Escuela Superior de Arte de la Universidad de San Carlos. Esos estudios, según explica, le brindaron herramientas tanto escénicas “para aprender a contar historias y no aburrir a la gente” como para investigar y analizar textos. «Se ha vuelto un trabajo de varias disciplinas», enfatiza.

De guía a creador de contenidos

En su desempeño como guía de turistas comenzó a volcar otra de sus vocaciones: la de contar historias.  “Siempre cuento que si hubiera tenido un poco más de dinero me hubiera gustado estudiar cine porque me gustaba mucho ver películas. Como no se pudo, cuando empecé a hacer recorridos pensé ‘¿y si mejor hago videos promocionando mis servicios?’ Así fue como comenzó a producir sus primeros trabajos audiovisuales, basándose en las fotos que encontró disponibles. “Era mejor mostrarle a la gente lo que iba a conocer, en vez de que lo imagine… Ese fue el primer llamado de atención para hacer videos”, relata.

Los primeros videos que hizo eran largos y en formato horizontal. Los comenzó a publicar en 2016, a través de Facebook y YouTube, porque en ese tiempo aún no entraban a la escena digital Instagram ni TikTok. Cuenta que la selección del nombre “Guate a pata” se le ocurrió porque caminaba mucho, especialmente por la sexta avenida y como su certificación como guía general le permite recorrer todo el país, pensó que esa expresión coloquial describía tanto la actividad que ya realizaba como lo que anhelaba hacer. En 2019, decidió registrar el nombre de su contenido como marca.

La pandemia de covid-19 llegó para transformarlo todo, pero en el caso de Alexander ese paréntesis fue positivo, porque los contenidos en las redes sociales tomaron mayor fuerza. “La gente quería saber más sobre monumentos, pueblos, datos históricos y cotidianidad”, detalla. Descubrió que, igual que él, hay personas interesadas en conocer cómo era la vida cotidiana de los guatemaltecos en los años 80 y 90, especialmente los jóvenes. “Es la historia de nuestros papás y sabemos más de Estados Unidos de esa época de lo que pasaba en Guate”, expresa.

De ese período en especial, afirma que le sorprendieron, precisamente hechos como la gran relevancia que tomaron las pistas de patinaje entre los jóvenes.

Más allá de lo evidente

López asegura que en Guatemala hay bastante información que no se difunde. “Muchas veces solo nos casamos con lo que encontramos en Internet, que son resúmenes”. Para descubrir datos, historias y estudios es necesario invertir tiempo en investigar. Sin embargo, acepta que también se requiere mucha suerte para dar con lo que se busca. “Muchas de las cosas las encuentro a puro chiripazo”, admite.

Uno de los espacios de consulta más frecuentes para Alexander es la Hemeroteca Nacional. “La razón es porque el periódico es el documento que está más a la mano y podés encontrar muchísimas cosas que son increíbles y que no se encuentran en los libros”, asevera. Enfatiza en que entre los años 50 y 80 muchos investigadores y académicos publicaban sus trabajos en los diarios. Otro lugar donde ha encontrado fuentes de consulta es el Archivo General de Centroamérica.

Cuenta que gracias a su contenido ha tenido la oportunidad de tener acceso a documentos que ni siquiera sabía que existían. “Ha habido profesionales que llevan mucho más tiempo que yo, y que me han abierto las puertas para conocer los planos, por ejemplo, los del Palacio Nacional de la Cultura y los del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias”, detalla.

Otros espacios en los que ha encontrado documentación para sus investigaciones son el Archivo Histórico Municipal de la Antigua Guatemala y el Archivo histórico de la Policía Nacional. Acerca de este último añade que le gusta también investigar sobre crímenes del pasado y ha trabajado algunos videos acerca de esos temas.

Diálogo abierto

Aunque el contenido que comparte se basa en investigaciones serias, Alexander utiliza un lenguaje coloquial y acepta que esto no es del agrado de todos. “Algunos dicen que soy irrespetuoso, que digo malas palabras (que no son muchas)”. A pesar de esas críticas ha logrado construir una comunidad con quien conversa abiertamente. “Yo no le tengo miedo a decir que no sé algo, cuando no lo sé. Me gusta que me corrijan, porque no es una corrección para mí, sino un aporte para toda la gente que mira los videos”, señala.

La apertura de Alexander abarca todas las áreas. “Uno puede ser un comunicador empírico, pero estar consciente de que hay herramientas que sí entiende alguien que las estudió. También yo puedo hablar de la arquitectura de las fachadas, pero no puedo hablar de composición. Puedo hablar de teatro, pero no de pintura. Es necesario conocerse y saber sus limites”, expone.

El interés que su contenido despierta también se ha traducido en colaboraciones concretas como la que se da cuando alguien le obsequia libros. “Me dicen ‘tengo esto y te lo quiero regalar’”. Esto es un obsequio especial porque a López le gusta leer, aunque admite: “a veces compro más libros de los que puedo leer”.

El creador de contenido también ha contado con patrocinios específicos que le han permitido mantener a flote sus proyectos. Además, aunque sus plataformas digitales son lo que tiene más difusión, Alexander nunca ha dejado de realizar recorridos, especialmente por el Centro Histórico. Atiende tanto a turistas extranjeros como a guatemaltecos. “A mí me gusta más atender a guatemaltecos porque es como conversar con un igual tuyo. Me agrada sorprenderlos y que descubran lo que hay en las calles. Además, ellos también te aportan», subraya.

Formatos, contenidos y aceptación

Diferenciar los contenidos que se comparten a través de las distintas plataformas digitales ha sido básico para Alexander. Guate a pata está presente tanto en formatos cortos como largos. “El contenido que subo en Instagram y TikTok es más corto, pero tengo también video ensayos, que son como documentales que publico en YouTube”. Este tipo de trabajos ha tenido repercusión, sobre todo fuera del país.

De acuerdo con Alexander uno de los videos que más ha resonado en el extranjero es “Guatemala no significa tierra de muchos árboles”, en donde se atrevió a refutar una de las hipótesis más difundidas acerca del nombre del país y mostró las otras ideas que surgieron alrededor del tema.  “Se abrió el diálogo. De hecho, yo no sabía que había más hipótesis, y la gente empezó a escribir y algunos a maltratar, pero yo les dije ‘no me maltraten, corríjanme en comentarios’”.

Alexander le apuesta a la profundidad. “Vas afinando la investigación, porque en Internet todos dicen: tal persona dijo tal cosa, pero no dicen cuándo lo dijo o dónde lo dijo, y es muy interesante hacer esas comparaciones y ese estudio metodológico”, abunda.

La variedad temática que produce se ha ido enriqueciendo. Sin embargo, acepta que hay campos que domina con más facilidad. “Mi fuerte en verdad, es conocer un poquito más de arquitectura, porque lo tengo en la punta de la lengua, pero obviamente llega un momento en el que te cansás de hablar de lo mismo. Por eso es por lo que trabajo otros temas. Por ejemplo, como soy de teatro, he encontrado varios libretos antiguos interesantes. Algunos los tengo fijados en mi Instagram”, cuenta.

Otro de los trabajos que han alcanzado más popularidad en sus plataformas es el de La logia masónica de San Marcos.

Contenido en expansión

Aunque gran parte de los contenidos que produce Guate a pata se refieren a monumentos, edificios y hechos históricos de la Ciudad de Guatemala y la Antigua Guatemala, se han realizado trabajos en distintos departamentos. Por ejemplo, en el canal pueden verse videos dedicados al templo de Esquipulas, y a diversos espacios de Retalhuleu, Quetzaltenango y Suchitepéquez, entre otros poblados.

Uno de los más recientes trabajos publicados es el de una visita a Nicaragua. En este país, el creador de contenido encontró similitudes con Guatemala que hacen recordar que Centroamérica fue el Reino de Guatemala.

Una joven audiencia

Aunque algunos podrían pensar que los jóvenes no se interesan por la historia, la tradición y el patrimonio, de acuerdo con las estadísticas, la mayor parte del público de Guate a pata es joven. El primer grupo etario que sigue a Alexander es el que va de los 22 a los 28 años, seguido del de 18 a 21. Los espectadores de 50 a 60 años también son parte de sus audiencias. Señala que la audiencia católica se ve atraída hacia su contenido, porque ha realizado bastante material relacionado con las iglesias y muchos católicos tienen conocimientos y se interesan por la historia y la arquitectura de los templos.

Entre los proyectos de Alexander para los próximos meses se encuentra extender sus recorridos. Entre los puntos que espera recorrer se cuentan el Cementerio General y a la Avenida la Reforma. Además, busca ampliar sus trabajos en video a otros espacios del país. También trabaja en la creación de mercancía de su marca.

Las redes sociales de Guate a pata son:

Guate a Pata – YouTube

(20+) Facebook

Encuentra ‘Guate a pata’ en TikTok | Busca contenido en TikTok

Instagram

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