Elegir a nuestros magistrados por sorteo

Fernando González Davison

septiembre 5, 2026 - Actualizado septiembre 4, 2026
Fernando González Davison

En la antigua Grecia, especialmente en la Atenas democrática del siglo V a.C., el método principal para nombrar a la gran mayoría de los magistrados, funcionarios y jurados no era la votación, sino la asignación aleatoria mediante un sistema de lotería conocido como sorteo o insaculación. Para los atenienses, las elecciones tradicionales eran consideradas un mecanismo aristocrático ya que favorecen inherentemente a los ciudadanos más ricos, famosos o con mayor elocuencia.

Por el contrario, consideraban que el sorteo era la esencia de la verdadera democracia, ya que garantiza igualdad absoluta de oportunidades para todos los ciudadanos libres. ¿Cómo funcionaba la «lotería» política? El proceso estaba altamente institucionalizado y dependía de una tecnología específica para evitar cualquier tipo de fraude o manipulación humana: El Kleroterion: Era una gran estructura de piedra tallada con múltiples filas de ranuras verticales. Las Pinakia: Cada ciudadano con derecho a voto poseía una pequeña placa de bronce o madera que llevaba grabado su nombre.

Los voluntarios que deseaban optar a un cargo insertaban su placa en las ranuras del kleroterion. El tubo de dados: Adosado a la piedra había un tubo metálico o de madera por el que se introducían dados o esferas de colores (generalmente blancas y negras) de manera aleatoria. Al dejar salir los dados por el fondo del tubo, el color de cada dado determinaba si toda una fila horizontal de placas (es decir, de ciudadanos) quedaba seleccionada o descartada para el cargo.

¿Cómo puede mejorar la elección de magistrados en Guatemala?  Es tiempo de mejorar la elección de magistrados en Guatemala para superar el colapso del sistema actual: se requiere una reforma profunda enfocada en la transparencia, la meritocracia y la despolitización.

Habría que encontrar una forma aleatoria para que en lo relativo al sistema de justicia la selección sea basada en una lotería de un listado de profesionales que hayan cumplido con los requisitos básicos para el puesto en cuestión, en lugar de las Comisiones de Postulación. Los expertos constitucionales y organizaciones civiles consideran que hay que eliminar las Comisiones de Postulación y la representación gremial: Excluir al Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG) para frenar la compra de votos y el clientelismo electoral interno. Eliminar el rol de las universidades y la creación de «universidades de cartón» fundadas únicamente para ganar escaños y votos en las comisiones.

Sustituir las comisiones políticas por un comité técnico permanente de evaluación, integrado por expertos independientes de intachable trayectoria. Creación de una Carrera Judicial por mérito. Que el ingreso a las Altas Cortes sea el resultado exclusivo de una línea de carrera basada en el desempeño, auditorías éticas y años de servicio. Implementar un Consejo de la Carrera Judicial fortalecido, autónomo y con herramientas científicas para evaluar la idoneidad moral y profesional. Eliminar a los diputados en el Congreso del proceso de selección para que no puedan elegir basados en pactos de impunidad o afinidades políticas.

Deberá crearse un sistema de lotería, por ejemplo, dentro de la carrera judicial, por las mismas razones.

Y que el Ejecutivo tenga la potestad de nombrar al jefe del Ministerio Público y al Contralor General de Cuentas, lo mismo que el director en la SAT, debido a que el actual sistema de elección no es mejor.

Extender el mandato de los magistrados de cinco a nueve años para desvincular sus nombramientos de los ciclos de elecciones generales de presidente y diputados. Escalonar la salida e ingreso de magistrados para garantizar la continuidad jurídica Diseñar tablas de gradación cualitativas que prioricen la honorabilidad comprobable sobre la simple acumulación de títulos académicos.

El Congreso deberá aprobar estas reformas e imitar cómo se elige a sus magistrados superiores.

El Reino Unido tiene un modelo basado en una Comisión de Nombramientos Judiciales Independiente (JAC). Este modelo destaca a nivel mundial porque logró separar por completo la política de la justicia, erradicando el favoritismo que suele generar caos en sistemas como el de Guatemala. ¿Cómo funciona el modelo británico? Hasta el año 2005, el sistema del Reino Unido tenía fallas porque los magistrados de la máxima corte eran nombrados directamente por el poder político (el Lord Canciller).

Para solucionar esto, crearon un mecanismo ultra técnico: Comisión totalmente independiente: Creó la Judicial Appointments Commission (JAC). Está integrada de forma equilibrada por jueces, abogados en ejercicio y, crucialmente, ciudadanos comunes (legos) que no tienen ninguna relación con la política ni con las cortes. La evaluación está basada en méritos, no en cuántas simpatías políticas tiene el candidato. La comisión evalúa las competencias profesionales, la integridad moral, la capacidad de análisis y los años de experiencia comprobada mediante exámenes y auditorías de su trayectoria.

Tras las evaluaciones, la comisión presenta un único candidato (el mejor evaluado) para cada vacante. El primer ministro o el Rey solo formalizan el nombramiento. No existe una «lista de candidatos» para que los políticos escojan a su favorito o negocien bajo la mesa. Otros dos modelos ejemplares en el mundo. Alemania exige el consenso político obligatorio para elegir a los magistrados del Tribunal Constitucional Federal, el Parlamento alemán exige una mayoría calificada de dos tercios (2/3). Esto obliga legalmente al partido de gobierno y a la oposición a dialogar para encontrar candidatos de intachable reputación institucional. Ningún partido político puede imponer a un juez por su cuenta, bloqueando las cortes partidistas o los pactos de impunidad.

Costa Rica es uno de los países con mayor estabilidad judicial en la región. Aunque la Asamblea Legislativa elige a los magistrados de la Corte Suprema por un período de 8 años, la ley establece la reelección automática indefinida. Para remover a un magistrado, se requiere el voto en contra de una mayoría aplastante de dos tercios de los diputados. Esto evita que los jueces teman perder su empleo cada vez que dictan una sentencia en contra de los políticos de turno.

Para empezar, creo que la lotería al estilo de la Grecia antigua habría que probarla como una innovación en nuestro sistema de selección de magistrados dentro de un listado de abogados que llene los requisitos académicos y de ética que disponga la Carrera Judicial para que sus nombres aparezcan en el listado a escoger al azar.

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