El equipo de Trump, el juego del déficit externo y China

Fernando González Davison

abril 12, 2025 - Actualizado abril 12, 2025
Fernando González Davison

En medio de las críticas generalizadas contra el alza indiscriminada de aranceles a las importaciones, la Casa Blanca hizo marcha atrás de forma parcial con una pausa de tres meses, pero los gravámenes del 25% al acero, el aluminio y los coches siguen en vigor, al igual que la tasa universal del 10% para el grueso de las importaciones y China con 125%.

En medio de esas noticia pasó desapercibido que Trump el dos de abril firmó el decreto presidencial Emergencia de Nacional  bajo el poder que le da el International Emergency Economic Powers Acta IEEPa de la Guerra Fría para confrontar a cualquiera, con lo cual puede desplegar tropas, silenciar o espiar a quien considere sospechoso en cualquier tiempo y lugar, y lo está usando para acallar a cualquier opositor doméstico con agentes de algunas agencias como se ha visto en algún film distópico, para comenzar con “1984” de Orwell: ahora el Gran Hermano lo conforman las grandes empresas tecnológicas que controlan y saben la ubicación de los estadounidenses y en otras partes del mundo.

La Casa Blanca elevó aranceles en una guerra comercial sin precedentes ante el déficit comercial que tiene con muchos países, pero sin decir que su país tiene un superávit en la exportaciones de servicios de todo tipo con el resto del mundo. Ahora es claro que la guerra comercial está focalizada en impedir que China continúe su crecimiento económico y comercial en el orbe. ¿El objetivo final de la Casa Blanca es impulsar una guerra bélica contra China empezando por una guerra comercial a gran escala? ¿Pretenderá congelar en su momento los activos chinos como lo hizo Biden con los activos de Rusia? De hecho, Trump debió hacer alianzas con sus viejos aliados de Europa pero, en lugar de ello, los ha insultado. Más allá del déficit comercial que tiene con el Viejo Continente y su crítica porque sus países amplíen su presupuesto militar y eleven así su cuota en la OTAN, la Casa Blanca ahora no tiene aliados. Pero los más grandes magnates más ricos de su país están de su lado, ávidos por conquistar más riquezas: con la caída de los precios de de las acciones en Wall Street es seguro que van comprar diversas acciones a muy bajo precio y quizás las venderán más caras cuando sus precios vuelvan a subir.

La apuesta de reducir el déficit comercial externo de Estados Unidos a través de imponer aranceles muy altos a las importaciones se hace con el fin de aumentar la inversión interna y mejorar la capacidad manufacturera del país, pero esa apuesta es altamente arriesgada y poco prometedora. Los aranceles altos y el proteccionismo global han creado gran incertidumbre económica en el mundo y ha provocado la caída de las acciones en las bolsas de valores. Es así como la Casa Blanca ha puesto fin a la Pax Americana y se ha iniciado un mundo de «esferas de influencia», que marca el inicio de otra época que ha hecho añicos del mundo creado para el mundo desde 1945 y que hoy ha colapsado para dar paso a la multipolaridad.

¿Qué van a hacer los inversionistas de Europa y Canadá, que poseen más de 17 billones de dólares en valores estadounidenses. ¿Y los de Japón y China con montos igualmente considerables? Los bonos del tesoro han comenzado a venderse por falta de seguridad en su tasa de retorno. Los bonos son una forma de Estados Unidos de prestar dinero. Sin los bonos no funcionará la máquina de hacer billetes sin respaldo. Ello llevará a la depreciación del dólar a largo plazo.

Tras el estallido del conflicto entre Rusia y Ucrania, Estados Unidos congeló en 72 horas 300.000 millones de dólares en reservas de divisas del Banco Central ruso. Esto socavó la credibilidad internacional de Estados Unidos y sacudió los cimientos crediticios del sistema financiero internacional dominado por Occidente. ¿Qué país puede confiar en que Estados Unidos no congelará sus reservas de divisas de forma similar en el cercano y volátil futuro? La militarización de las reservas de divisas por parte de Estados Unidos ha superado las peores estimaciones de los economistas sobre la seguridad de las reservas de divisas de China. ¿Trump se animaría a  congelar los activos en divisas de China aunque no estén en guerra o inventaría una para justificarlo? Aunque ambas partes sufrirían grandes pérdidas, las de China serían aún mayores. Y ese es el estilo de Trump: aunque me hieran yo heriré más al otro. China tiene una proporción de ventas de 4 a 1 respecto de lo que compra a Estados Unidos. Es un déficit comercial enorme.

Entretanto, acá en Guatemala se desarrolló esta semana en un hotel capitalino el simposio de la Association Enterprise of Private Education (APEE), The Economic History of State and Market Institutions, con mayoría de profesores de economía de diversas universidades de Estados Unidos, en donde han analizado la aplicación de las las nuevas medidas decretadas por Trump. Muchos las consideran erráticas en gran medida, a pesar que algunos votaron por él, incluso articulistas del Wall Street Journal. Eso dice mucho de ellos, conservadores, seguidores de Milton Friedmann, como dos catedráticos de la Facultad de Economía de la Universidad Marroquín allí presentes, cuyas propuestas la Casa Blanca ha lanzado al basurero.

Tags:

Todos los derechos reservados © eP Investiga 2024

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?