He seguido detenidamente las publicaciones de Lionel, El Ciudadano Toriello. Son dignas de ser utilizadas como base para los cursos de historia nacional. No sólo por la ilación que presenta sobre los hechos importantes del devenir nacional sino porque con todos los elementos de análisis que introduce, permite con total facilidad que aprendamos a entender por qué somos lo que somos y estamos donde estamos.
Cada vez que habla o aparece en los videos de las redes sociales, es una cátedra sobre el tema que aborde: política, economía, sociología e historia, por mencionar algunas ciencias sobre las que fundamenta sus narrativas.
Me encanta la forma en que se refiere a nuestro sistema político: el régimen anciano. Y es que le puso un nombre que le cae como anillo al dedo. Primero, porque es un sistema que tiene décadas de décadas de funcionar y oprimir a la sociedad, a través de distintas herramientas, según el momento histórico. Y, segundo, porque, aunque muchos no lo aprecien, coincido en que es un sistema que, por su falta de visión social y privilegiar sólo a pequeños grupos, está ya en una fase de decadencia, digamos que en agonía.
Grandes sociólogos de la historia han mostrado como los imperios, por más que luchen por sobrevivir, llegan a su fin. Pueden durar siglos en el poder, pero tarde o temprano caen. Ninguno a logrado subsistir ante la evolución de las Fuerzas Productivas y su creciente antagonismo con las Relaciones Sociales de Producción.
Monopolizar la propiedad de los medios de producción y no aprender a distribuir adecuadamente la riqueza, han sido históricamente las causas de las caídas de los imperios. En algunos casos, incluso, el exceso de confianza que les genera el poder y los envuelve en dinámicas que rebasan sus posibilidades y activan con mayor fuerza el descontento popular de aquellos que se ven aplastados e impotentes ante ese poder.
Así cayeron los romanos con ese gran imperio que se expandió por toda Europa y buena parte del territorio asiático. También cayeron los egipcios y cayeron los zares en Rusia. Y en su justa dimensión adaptada a nuestra realidad, también cayó Jorge Ubico y cayeron Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti.
Será interesante ahora, conocer la propuesta de una AGENDA CIUDADANA que un grupo de organizaciones democráticas está por presentar y entre las cuales aparece también la figura de El Ciudadano Toriello.
Seguro, no faltarán las críticas porque el partido Voluntad, Oportunidad y Solidaridad -VOS- aparece dentro del movimiento. Pero debemos pensar que, para realizar los cambios necesarios para el crecimiento y desarrollo de nuestra sociedad, se necesita de vehículos políticos. Además, hay figuras destacables en esa agrupación que dan muestras de sus intenciones por promover cambios. Carlos Barreda y José Chic, son dos de esas figuras, al menos a mi parecer.
Pero en la presentación del Frente Amplio por la Democracia, de hace algunos días, también se vio representación del partido Winaq e incluso de algunos representantes de la URNG que se han visto comprometidos, según sus acciones, con la construcción de una verdadera democracia. Así es que, el movimiento es variopinto y tiene diversidad de representaciones.
En fin, sigamos la pista de lo que pasa con estos movimientos. Nada ni nadie nos obliga a seguirlos, pero como ciudadanos responsables sí debemos de conocer las diversas propuestas que se nos ponen sobre el tapete para que, según nuestro juicio y criterio, escojamos la mejor. Veamos qué nos propone este frente amplio y pensemos si su agenda llena nuestras expectativas ciudadanas, porque si le damos más largas al régimen anciano, nuestras oportunidades de cambio se verán cada día más lejanas.
*Periodista y profesor universitario
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