Memorias y anécdotas / De cómo se decidió la entrega de la Orden Carlos Mérida a Rodolfo Paiz

La razón por la que incluí esta estampa entre las de mis memorias, es para dejar constancia de ese hecho en el que tuve una participación protagónica, de la que me siento satisfecho, porque algunas personas me  manifestaron su descontento porque Paiz no era pintor.  Desconocían que la Orden se puede otorgar a todo aquel que haya realizado una valiosa contribución al desarrollo de las artes plásticas, incluyendo a los gestores culturales y otros como benefactores, galeristas, etc. 

Max Araujo

julio 26, 2026 - Actualizado julio 25, 2026

En el año 2016 recibí  la visita de Javier Payeras y de Itziar Sagone. Yo ocupaba el cargo de Viceministro de Cultura. Javier, en esa  época era el  jefe del Departamento de Creación Artística (CREA), dependencia de la Dirección General de las Artes. Itziar trabajaba para la Fundación Paiz.

El objetivo de la visita, para solicitarme que la Orden Carlos Mérida,– creada en el 2015 por la poeta Ana María Rodas, cuando fue Ministra de Cultura y Deportes—, se le otorgara a Rodolfo Paiz Andrade.  Conocía de sus apoyos personales al arte, y por medio de la organización Paiz. A él le traté  poco, pero en mi trabajo como notario, autoricé varias escrituras de compraventa de viviendas, financiadas por la empresa Capitales e Inversiones. Él firmaba en representación de dicha empresa los instrumentos legales,  en la que estuve como asesor jurídico auxiliar en los años 1998 y 1999. Le saludé en distintas ocasiones, al igual que a otros miembros de la familia Paiz, en algunos eventos culturales que patrocinó la Fundación Paiz.

Rodolfo Paiz fue  Ministro de Finanzas durante el gobierno del Presidente Vinicio Cerezo. En el libro sobre la historia de don Carlos Paiz, patriarca de la familia Paiz, escrito por su nuera, Anabella Schlosser, esposa de Fernando ,—- autora  también de las novelas “ Donde los perros se vuelven lobos” y “Asuntos de familia”, así como un libro sobre “las hondas” de Guatemala; objetos artesanales que se usan en el campo guatemalteco para cazar pájaros, cuyas orquetas son construidas de madera, con tallada de distintas figuras; un arte popular muy apreciado— me enteré de parte de la niñez de Rodolfo. Nació con labio leporino, razón por la que fue llevado por su padre a los Estados Unidos para que le operaran. Siempre usó bigote, le cubría la cicatriz. Como empresario y como ser humano fue muy respetado. Muchas personas que le trataron me lo han manifestado.

Después de la visita de Payeras y Sagone me dirigí al despacho de  José Luis Chea, Ministro de Cultura y Deportes. Le informé de la visita de los mencionados y de su petición. La aceptó sin ninguna objeción. El hecho que para ese año no existieran recursos para otorgar la cantidad de Q50 mil que correspondían al premiado se resolvió modificando el Acuerdo Ministerial de creación, en el sentido que ese año no se  entregaría ninguna cantidad. Al año siguiente se restituyó la disposición de otorgar una cantidad en dinero al siguiente galardonado,  y fue así como en el 2017 se le entregó a la artista  Isabel Ruiz.

El día del otorgamiento de la Orden, que se realizó en la sede del Centro Cultural de España, antiguas instalaciones del Cine Lux, el galardonado fue llevado en una silla de ruedas. Se le vio feliz, al igual que a los miembros de su familia que estuvieron presentes. Falleció meses después.

La razón por la que incluí esta estampa entre las de mis memorias, es para dejar constancia de ese hecho en el que tuve una participación protagónica, de la que me siento satisfecho, porque algunas personas me  manifestaron su descontento porque Paiz no era pintor.  Desconocían que la Orden se puede otorgar a todo aquel que haya realizado una valiosa contribución al desarrollo de las artes plásticas, incluyendo a los gestores culturales y otros como benefactores, galeristas, etc. 

Hubo también quienes indicaron que la Orden la entregó  el Ministro Chea por cuestiones políticas, porque años antes hicieron dúo como candidatos para Presidente y Vicepresidente de la República. El  ex ministro tomó la decisión  porque  conocía de la labor de Rodolfo y porque es un conocedor de la plástica guatemalteca. Tiene una valiosa colección de pintura guatemalteca, incluyendo entre ellas algunas de su cuñado, Erwin Guillermo. Avalé el otorgamiento porque lo consideré un acto de justicia y porque consideré que el galardonado se merecía dicha Orden.

En Guatemala, a veces se hacen críticas a  decisiones de  funcionarios  que están a cargo de dependencias del Ministerio de Cultura y Deportes, en cuanto a la  entrega de las  Órdenes y reconocimientos instituidos; cada uno  para un área especifica de expresiones culturales, tradicionales o artísticas,   que a mi críterio  no tienen sustento, y cuento el caso de  cuando a Francisco Perez de Antón se le concedió el Premio Nacional de Literatura “Miguel Angel Asturias”, en el 2011, en varias reuniones se  expresaron comentarios  indicando que era español y un empresario, de mucho éxito, ligado a la creación de Pollo Campero.

Personalmente  expliqué a dos amigos, en una discusión amistosa que tuvimos en una reunión de copas, que el premiado es guatemalteco por naturalización, y que como consecuencia goza de casi todos los derechos de los nacionales,  pero lo más importante es que mayor parte de  la obra de este valioso escritor trata sobre Guatemala. Parte de su novelística es una historia literaria de nuestro país. El acto de imposición se realizó en el Palacio Nacional. Presidió el mismo el Vicepresidente de la República,  doctor Héctor Espada, quien años antes le hizo una operación de corazón al galardonado. Se mencionó con emoción ese hecho. A Pérez de Antón, entre otros reconocimientos, ya se le dedicó la edición de una FILGUA. Una decisión acertada.

Es importante recordar que para reconocer a quienes trabajan en cualquier área del ecosistema del libro  existe la  Orden Miguel Ángel Asturias, creada por el Congreso de la Republica, mucho antes que el Premio  Nacional de Literatura que lleva el mismo nombre de nuestro Premio Nobel. Esta Orden  se puede otorgar también  a extranjeros, que hayan realizado aportes diversos para el conocimiento o promoción de la literatura de nuestro país. El Premio Nacional y la Orden, que llevan su nombre son un reconocimiento póstumo para  dicho autor, aunque todavía queda mucho por hacer, como por ejemplo visibilizar los objetos que fueron donados a la Biblioteca Nacional o al Archivo General de Centroamérica, así como terminar la restauración de la casa donde creció, en el Barrio de Candelaria, para convertirla en una especie de museo,  como lo fue Casa Mima. Es importa reconocer que algunos de sus objetos personales se encuentran en el Centro Cultural Santo Domingo del Cerro, en la Antigua Guatemala.  

Uno de los reconocimientos más valiosos que se han realizado  es que el Centro Cultural más importante de Guatemala lleva su nombre. Hay centros de estudio  privados que también lo llevan. La publicación de sus libros ya se hace en el país, en donde en una época por diversas razones no se hacia, en sentido se aplaude a Editoriales como Piedra Santa, Cultura y F&G Editores, que se han encargado de hacerlo. Sobre su obra se realizan seminarios y eventos. En la Unesco con cooperación de distintos países, entre estos Guatemala,  se creó y se publicó, a finales del siglo pasado y principios de este,  con el apoyo de Guatemala y de otros países  la valiosa colección “Archivos”,   con  ensayos de especialistas,   sobre obras de literatura de Asturias y de otros  escritores importantes de Latinoamérica,  que se inició  por los archivos de nuestro Premio Nobel. En otra estampa hablaré de dicha colección  y de los autores que fueron incluidos en la misma. Tengo en mi biblioteca personal casi todos los libros de la misma. Lamentablemente ya no se continuó.

En cuanto a nuestra literatura hay muchos escritores, incluso de años anteriores,  que son poco conocidos o poco difundidos, de los que se debe promover su obra y sus aportes, sobre todo, en esta época,  de quienes viven fuera de la Ciudad de Guatemala. Afortunadamente la FILGUA y otras ferias en otros lugares de nuestro país, permiten que algunos sean más conocidos, así como por los eventos que organizan entidades locales, como sucede en Xela, Zacapa, Chiquimula, La Antigua y Jalapa.

Para terminar este texto es importante que recordemos que el Presidente de la República, previos requisitos,  puede otorgar pensiones vitalicias a cualquier  persona que haya prestado servcios destacados al  pais; norma que incluye a los artista que lo merezcan, como un reconocimiento a  toda una vida dedicada al arte. Esta facultad se la otorga el Decreto 80-70 emitido por el Congreso de la República en 1970 que fue reformado por el Decreto 14 – 2014,  con ocasión de la Pensión que se otorgó al atleta Teodoro  Palacios Flores, que le permite  al funcionario otorgar hasta mil dolares mensuales.  Lo puede hacer también el Congreso de la República mediante una ley específica, como lo hizo en el año 2018, con el decreto 22- 2018, con Joaquin Orellana. Con anterioridad el Congreso  lo hizo con otros creadores.

Sería algo hermoso, para quienes conocemos del medio de nuestra cultura, que en algún momento a un grupo de artistas, artesanos, gestores culturales, entre otros, el Presidente de la República les entregara el Acuerdo Gubernativo respectivo por el que se les otorga, a cada uno,  una pension vitalicia como un reconocimiento merecido por sus aportes.

Honrar honra.

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