Memorias y anécdotas / Algunos apuntes sobre la literatura guatemalteca de los años setenta-ochenta

Conocí a la mayoría de escritores de aquellos años, sobre todo a quienes tenían obra publicada o se iniciaban en ese mundo con sus primeros libros o escribiendo para suplementos y revistas culturales, y que también tuve la oportunidad de ser docente en la Universidad Rafael Landivar en la Facultad de Humanidades 1980-1992.

Max Araujo

septiembre 6, 2026 - Actualizado septiembre 6, 2026

En lo personal, como diletante  que comenzó a militar en el mundo de la literatura a fines de los años setenta, ——publicando en la página literaria de El Imparcial varios relatos cortos, de tres en tres, con el nombre de “ minicuentos”, que en 1980, en una edición personal,  agrupé y publiqué en un libro  con el título de “ Cuentos, fábulas y antifábulas” , además como miembro del Grupo Rin 78,  que conoció a la mayoría de escritores de aquellos años, sobre todo a quienes tenían obra publicada o se iniciaban en ese mundo con   sus primeros libros o escribiendo para suplementos y revistas culturales, y que también tuve la oportunidad de ser docente en la Universidad Rafael Landivar en la Facultad de Humanidades 1980-1992—— me interesó documentar algunos hechos de ese periodo, es por ello que en el año 2000 publiqué el libro “Desandando huellas. Apuntes, entrevistas y documentos para el estudio de la literatura guatemalteca de los años ochenta del siglo pasado” y en 2023 un folleto con el título de Apuntes para el estudio de una parte de la narrativa, de los años setenta y ochenta, de algunos escritores guatemaltecos.  

Estas publicaciones, que contienen datos incompletos, tienen como objetivo dar elementos para aquellos estudiosos que de una manera seria y profunda realicen investigaciones sobre esos años, que siendo los de la insurgencia y contrainsurgencia no impidieron que los escritores desarrollaran sus obras.  Algunos de ellos colaboraron o militaron en movimientos guerrilleros.

El primer libro se publicó con el sello de Editorial Palo de Hormigo; editorial que bajo la forma legal de una sociedad de responsabilidad limitada creamos varios exmiembros del Grupo Rin 78, cuando este grupo dejó de publicar. Su encargado fue, hasta su muerte, Juan Fernando Cifuentes, capitán de navío y escritor, con varias obras publicadas, y licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Rafael Landivar. Su tesis de graduación, que posteriormente se publicó como libro en la Tipografía Nacional, contiene un estudio sobre el grupo literario Los Tepeus.

El logo de la editorial fue un regalo del poeta y pintor Luis Alfredo Arango. El nombre lo sugirió el poeta, editor y critico Francisco Morales Santos. Este y Arango son Premios Nacionales de Literatura (1998 y 1988). Y fue precisamente Morales quien se encargó de todo lo relativo a la edición de mi libro. Escribió una generosa introducción. Esta publicación se presentó en un acto público que se celebró el 11 de noviembre del año 2000, en el estudio del dramaturgo y  artista de la plástica Mayro de León, situado en la 11 avenida 3-83 de la zona 7, colonia Quinta Samayoa. Los comentarios fueron a cargo del mismo Morales Santos y Javier Payeras.

Asistieron Mario Monteforte Toledo, entre otros invitados, a quien se le dedica el libro, así como parientes y vecinos míos, ya que mi casa de habitación, en esa época, casi era vecina del estudio de Mayro. Este artista ha realizado varias carátulas de las obras que de Miguel Ángel Asturias ha publicado recientemente FyG editores. Es autor de un monólogo, inspirado en un texto de Elena Poniatowska, que  se presentó  hace años en el teatro” La Cúpula” sobre Alaide Foppa, que recrea los últimos momentos de esta intelectual en donde imaginariamente estuvo encerrada. La actriz fue Bitty Herrera.

El contenido del libro es el siguiente: Una dedicatoria que dice: “A Mario Monteforte Toledo, quien en abierto desafío retornó a Guatemala en 1986. Su llegada fue una bocanada de aire fresco”. Contiene dos poemas de Luis Alfredo Arango, como textos, uno introductorio y otro como final—que copiados literalmente dicen: El primero “BAJO RELIEVES PAGANOS.

En cada hombre duermen historias que no se pueden contar– porque ya nadie tiempo para oír- ni siguiera la voz de su conciencia. – Si me preguntan qué soy no lo sé ¡y, sin embargo- he sido tantas cosas! –Tengo tantas historias que contar que ni yo mismo me las creo”, y    el segundo: “FINAL. Después, -cuando se acabe el tiempo, -cuando ya no tenga lágrimas ni ganas de llorar-aún serás mi amada Guatemala-.

Mi voz es toda tuya, es para vos-para que nunca me separen de tu nombre” (Las separaciones en guiones corresponden a cada verso. No se podía transcribir en este texto como los escribió el poeta)                 

El libro, de 115 páginas, está separado por capítulos que llevan los siguientes títulos:  1) Apuntes para el estudio de la literatura guatemalteca de los años ochenta.  Lo escrito fue presentado como ponencia en el Segundo Congreso Internacional de Literatura Centroamericana (CILCA), celebrado en 1994 en Tegucigalpa, Honduras. Se le agregaron datos actualizados al momento de la edición del libro.  2) Entrevistas.

Se publicaron en 1998 en el Diario La Hora. Se realizaron a los siguientes autores, sobre su vida y obra: Hugo Estrada Lemus, Luis Alfredo Arango, Amable Sánchez Torres, Luz Méndez de la Vega, Carlos René García Escobar y William Lemus.  El autor de ambos trabajos es el mismo que escribe este texto de memorias y anécdotas. 3) Constitución de la Comunidad de Escritores  de Guatemala y el Congreso Centroamericano de Escritores.  En este capítulo hago una pequeña introducción, se transcriben dos textos de la columna “El ojo de Max Araujo” publicados en La Hora, y un texto de Mario Monteforte Toledo titulado “El escritor y la Política”. 4) Anexos:

Se transcriben: a) Un documento que contiene un saludo de Luis Cardoza y Aragón a los asistentes al Congreso Centroamericano de Escritores, que trajo y leyó el escritor mexicano Eraclio Zepeda, quien participó en una delegación de autores de ese país, entre estos Carlos Monsivais, Elva Macias, Oscar Oliva y Juan Bañuelos, quienes a excepción de Monsivais son originarios de Chiapas. b)  Correspondencia. Cartas que recibí en distintas épocas de Luis Enrique Sam Colop y Mario Monteforte Toledo.5) Papeles:

En este recuento consideré importante consignar dos actas: La primera relacionada con el dictamen del jurado del Premio Guatemalteco de Novela de 1985, y la otra de quienes integramos el primer Consejo Asesor de Editorial Cultura a finales de 1990. Se indica que obras se imprimirán en 1991, entre estas El animalero, primer libro de poemas de Humberto Ak´bal. Se incorporan también los textos: Colección Guatemala: muerte y nacimiento, de René Leiva,  “Una cultura alternativa”, de Dante Liano, en la que narra cómo surgió Rin 78, “La Copa y la Raíz”, de Francisco Albizurez Palma, un texto que escribió para la presentación del libro de poemas que Rin 78 le publicó a Luis Enrique Sam Colop, y La prosa y el verso quichés, de Hugo Fidel Sacor.

El folleto “Apuntes para el estudio de una parte de la narrativa, de los años setenta y ochenta, de algunos escritores guatemaltecos” se publicó en 35 páginas, con el sello de Editorial Nueva Narrativa y del Centro de Documentación e Investigación de la literatura guatemalteca. Contiene una serie de textos que preparé a principios de los años ochenta para mi tesis de graduación como licenciado en Filosofía y Letras en la Universidad Rafael Landivar; estudios que cerré en 1981 y que por razones personales ya no continué dicha tesis. No me gradué. Contiene los siguientes capítulos: I-Apuntes sobre el cuento guatemalteco contemporáneo en el que cito un texto de Augusto Monterroso, Una nota sobre Ulises, que publicó en la revista del Maestro, números 11 y 12, años 1948-1949;  un texto de Gustavo Adolfo Wyld, en los que demuestra que Ricardo Estrada es el iniciador de las técnicas contemporáneas de la narración, y otro de Francisco Albuzurez Palma sobre la Novela Románexplicando lo que postuló ese movimiento, y que fue decisivo en la forma de narrar de los escritores contemporáneos. II -.

La anti narrativa y la literatura de La Onda, en el que citando a críticos como Francisco Solares y Carlos Fuentes, explico los traslapes de tiempo, el concepto de anti literatura, ritmo de rock, lenguaje juveniles, slogans, anuncios, etc., y III.-“Hacia una nueva narrativa en Guatemala”, en el que incorporo textos sobre la polémica que generó el cuento  “Jorge Isaac habla de Maria” de Dante Liano, las críticas a las novela de Marco Antonio Flores, Mario Roberto Morales y Arturo Arias, entre otros autores, que se publicaron en los años estudiados.

Al mismo tiempo se publicó con mi folleto, antes indicado, con los mismos sellos editoriales, en segunda edición el folleto “Humor e Ironía en el microrrelato guatemalteco”, de la crítica española Francisca Noguerol Jiménez. La primera edición se publicó en 1994. Noguerol explica la forma de narrar de narrar  de algunos autores, entre estos a Augusto Monterroso, como el más representativo entre estos. Me incluyó como a  uno de ellos.

Sirvan estos datos, como indiqué ya en este trabajo, para quienes deseen pistas o datos  sobre un periodo de la historia de la literatura en Guatemala. Tendrán que acudir también a revistas como “Alero” de la Universidad de San Carlos, “Cultura de Guatemala” de la Universidad Rafael Landivaar, a “La Semana” y a suplementos culturales de los diarios El Imparcial, La Hora, La Razón Literaria, El Gráfico y Diario de Centroamérica, entre otros. Aunque lo más importante leer las obras de los autores.

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