F&G Editores celebra 33 años de trayectoria editorial

Desde hace más de tres décadas, F&G Editores ha sido un pilar fundamental en la edición, difusión y rescate de la memoria histórica y la literatura de Guatemala y la región centroamericana. Como muestra de gratitud a su comunidad lectora, la editorial anuncia una semana especial de descuentos en su catálogo.

Julia Corado

octubre 18, 2026 - Actualizado octubre 17, 2026

Desde hace más de tres décadas, F&G Editores ha sido un pilar fundamental en la edición, difusión y rescate de la memoria histórica y la literatura de Guatemala y la región centroamericana.

F&G Editores celebra 33 años de trabajo ininterrumpido dedicados al libro y a la cultura. Desde su fundación, el 23 de octubre de 1993, la editorial ha apostado firmemente por la literatura centroamericana, el pensamiento crítico y la memoria histórica, consolidándose como un referente en el panorama cultural de la región.

A lo largo de estas tres décadas, F&G Editores ha construido un catálogo diverso y riguroso que abarca la narrativa, la poesía, el ensayo, la investigación social y los testimonios. Su labor ha permitido visibilizar voces esenciales de la literatura guatemalteca y regional, rescatando obras que dialogan con el pasado y presente.

Como nace F&G Editores

El director de F&G Editores, Raúl Figueroa Sarti, explica que la editorial surgió originalmente como una empresa de servicios editoriales y tuvo como línea editorial principal la publicación de textos legales. «En esos años la calidad material de los libros que se producían en el país era, en general, bastante lamentable: impresiones de mala calidad, no se usaba el papel bond libro, o crema, los encuadernados incluían grapas, y no había ninguna preocupación por diseño de interiores y portadas. Todos estos aspectos a los que en F&G Editores le prestamos atención especial. Eso hizo que nos empezaran a buscar autores de textos de ciencias o sociales y literarios», explica.

La eterna censura sin lograr sus objetivos

Desde su creación, explica Figueroa, han afrontado diversos problemas relacionados al tema de la censura. «En 2003, publicamos la primera edición de “Violencia y genocidio en Guatemala”, de la antropóloga estadounidense Victoria Sanford. En el libro se señala claramente la responsabilidad criminal de Efraín Ríos Montt en el genocidio del pueblo Ixil», indica. Después de la publicación recibieron varias amenazas por la vía telefónica, que afortunadamente no pasaron a mayor cosa. Una segunda edición del libro se publicó en 2004, en 2012 salió la tercera edición. El libro sigue circulando y recientemente hubo una reimpresión.

El director de F&G Editores agrega que en 2011, cuando se publicó el libro «Crimen de Estado por editorial Aura de El Salvador. El caso Parlacen”, de Lafite Fernández, la editorial lo distribuyó en Guatemala.  «Programamos su presentación en la Filgua de ese año. La junta directiva de la Cámara de Industria –la Gremial de Editores aún era parte de dicha Cámara empresarial– presionó a la junta directiva para que el libro no se presentara en la feria. Los directivos rechazaron las presiones y el libro se presentó con mucho éxito en la feria. Es de los libros que siguen vivos en nuestro catálogo. Probablemente ahí haya estado el origen del posterior retiro de la Gremial de Editores de la Cámara de Indutria. Aún son alérgicos a los libros».

«No recuerdo con precisión en qué año fue, pero la Municipalidad de Guatemala, siendo alcalde Arzú Irigoyen, impulsó un interesante proyecto de convertir en paseo cultural la 19 calle de la zona 1 entre las séptima y novena avenidas. El proyecto incluía una miniferia del libro los sábados. En la inauguración Arzú se acercó a nuestro puesto y al ver sobre la mesa “Guatemala, linaje y racismo” de Marta Casaús, con el tono prepotente tan característico de él nos dijo que sí seguíamos “vendiendo libros como ése” ya no nos dejarían estar ahí». El proyecto del paseo cultural se murió, o lo mataron, pero “Guatemala, linaje y racismo” sigue siendo uno de los libros más relevantes para conocer el país.

«En 2016, cuando se publicó “Desde el cuartel. Otra visión de Guatemala”, del autor Edgar Rubio Castañeda, el presidente de Fundaterror (autodenominada Fundación contra el Terrorismo) pretendió procesarlo judicialmente por supuestos diversos delitos. Imagino que entre sus pretensiones estaría en algún momento lograr que judicialmente se ordenara el decomiso de los libros. Hoy Fundaterror es una entidad agazapada y “Desde el cuartel…” un libro que sigue siendo leído por los guatemaltecos. En el largo plazo las pretensiones censoras terminan por despresitigiar, aún más, al censor que al censurado, concluye Figueroa.

Durante el gobierno de Alejandro Giammattei, en agosto de 2022 la fiscal Cinthia Monterroso, en una audiencia en contra de José Rubén Zamora, anunció que el director de F&G sería investigado por lavado de dinero. «Las amenazas supongo que pretendían asustarme en un momento en que estando al margen de la actividad gremial tuve bastante presencia en redes sociales con posturas en contra de la corrupción», explica.

Cómo acogen las comunidades a Libro al Viento

Libro al Viento es un proyecto de la Asociación Gremial de Editores de Guatemala, del cual, como miembro de dicha asociación del cual Figueroa es el coordinador general. «Dada la gran similitud entre palabras se suele entender como “libre al viento”, pero es “Libro al Viento”, libros que andan volando por el territorio nacional buscando lectores. Libro al Viento es el resultado de la confluencia de varios factores: la popularidad que ha alcanzado en el ámbito nacional la Filgua (de cuya marca también pretende apropiarse la Cámara de Industria), una creciente producción editorial nacional, y un compromiso, también creciente, de políticos al frente de instituciones públicas con la promoción de la lectura y el desarrollo del mercado del libro», explica.

«La popularidad de la Filgua ha hecho que en territorios fuera del área metropolitana de la capital las personas se hayan preguntado y nos pregunten a los editores “para cuándo una Filgua acá con nosotros”, cuenta Figueroa.

A partir de 2017, la Asociación Gremial de Editores de Guatemala recibe un aporte del Estado que ha crecido notablemente en los últimos años. «Ese compromiso empieza desde el Congreso de la República que autoriza ese aporte en el Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la Nación, las autoridades del Ministerio de Cultura y Deportes que gestionan las transferencias en tiempo. Localmente ha habido muchísima disposición de alcaldes muncipales, gobernadores y gobernadoras, etcétera», informa.

Figueroa considera que ese esfuerzo se ha visto retribuido con la participación de autores y artistas locales en la programación cultural, libreros (en donde los hay), público adulto que se acerca a las actividades de la programación cultural y los puestos de venta, y una enorme afluencia de niños y niñas y adolescentes que llegan como parte de visitas guiadas a la feria. «También está el programa Ecos de Libro al Viento que no es otra cosa que la visita de artistas y escritores a establecimientos educativos, agrega.

Desde la Asociación Gremial de Editores de Guatemala organizan, además de la Feria Internacional del Libro en Guatemala, cuatro ferias Libro al Viento: Suroccidente (Retalhuleu), Oriente (Chiquimula), Verapaz (Cobán) y Noroccidente (Huehuetenango). Con carácter experimental han organizado miniferias en Coatepeque (como parte de Libro al Viento Suroccidente) y en Salamá (Libro al Viento Verapaz). Adicionalmente a estas hay potentes proyectos como Festival Tuj’il en San Pedro Sacatepéquez, San Marcos; FilXela en Quetzaltenango; Filma, Feria Internacional del Libro de Mazatenango; Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango; Festival Internacional de Poesía de Aguacatán, Huehuetenango; y más recientemente el Festival Internacional de Poesía del Trifinio “Isabel de los Ángeles Ruano”.

No se cubre todo el país. «Creo que no debemos pretender hacerlo. Lo mejor será que a partir de lo que ya hemos logrado se obtenga una cierta irradiación y surjan más proyectos locales como los de San Pedro Sacatepéquez, Quetzaltentango y San Marcos», enfatiza.

La organización además de muchos recursos materiales implica el desarrollo de una gran capacidad de planificación, ejecución operativa y gestión financiera. El equipo profesional (no voluntario) que organiza y ejecuta Libro al Viento está integrado por seis personas, más el personal administrativo de la Gremial de Editores de Guatemala (tres). «Hemos aprendido a hacer un manejo muy eficiente y eficaz de los recursos; pero siempre son bienvenidos los recursos frescos que puedan llegar. Grandes colaboradores en todo esto han sido la Embajada de México en Guatemala, el Centro Cultural de España y Banrural», concluye Figueroa Sarti.

Descuentos de aniversario

F&G Editores anuncia una semana de descuentos especiales en su catálogo, del 23 al 30 de octubre, los lectores interesados pueden comunicarse al WhatsApp 5046-6636.

F&G Editores en cifras

  • Ha participado en la Feria Internacional del Libro en Guatemala desde su tercera edición.
  • Ha tenido más de 300 presentaciones de libros.
  • En su catálogo existen 293 títulos.
  • Ha publicado la obra de más de 200 autores: 135 hombres y 72 mujeres.
  • Su catálogo cuenta con siete colecciones: Biblioteca Miguel Ángel Asturias, Premio Nacional de Literatura, Cuadernos del Presente Imperfecto, Biblioteca Guatemala, Puerta 8, Entre mares y continentes y Primeros auxilios de lectura.
  • Libros publicados por F&G Editores han recibido diversos reconocimientos: Premio LASA al Libro Iberoamericano en dos ocasiones: Olvido o memoria. El dilema de la sociedad guatemalteca, escrito por Edgar Alfredo Balsells Tojo (2003); y Revoluciones sin cambios revolucionarios. Ensayos sobre la crisis en Centroamérica, por Edelberto Torres-Rivas (2013).
  • Quetzal de Oro de la Asociación de Periodistas de Guatemala a Diálogos antropológicos y cambio histórico en Guatemala. Aproximaciones al mundo indígena desde el indigenismo hasta la intelectualidad maya, por Patricia Alvarenga Venutolo (2024).
  • Accesit del Quetzal de Oro a: La economía atrapada. Gestores de poder y Estado encadenado, por Juan Alberto Fuentes Knight (2022); y Polvo, de Denise Phé-Funchal (2024).
  • Raúl Figueroa Sarti, su director, ha recibido el Homenaje al Mérito Editorial que otorga la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (2022), el Premio Jari Laber a la Libertad de Publicación que otorga la Asociación de Editores de Estados Unidos (2021), y el Premio Federico García Lorca a la Libertad de Publicación del Grupo Iberoamericano de Editores (2024).
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