Museo de Arte Colonial: el drama de una colección histórica sin espacio para ser apreciada

Más allá de denuncias, razones y contradicciones que intercambian el Ministerio Público y el Ministerio de Cultura y Deportes, se encuentra el valor histórico, artístico y patrimonial del museo que forma parte de la identidad de la Antigua Guatemala y que ahora ha sido clausurado.

Ana Lucía Mendizábal

enero 18, 2026 - Actualizado enero 18, 2026

La Antigua Guatemala, reconocida en 1979 como Patrimonio Cultural de la Humanidad por su riqueza histórica y artística, ha sufrido el cierre de tres de sus museos en menos de cinco años. Primero desaparecieron el Museo del Libro Antiguo y el Museo de Armas de Santiago de los Caballeros. El más reciente en ser clausurado, esta vez por orden judicial, fue el Museo de Arte Colonial, que entre el 29 de diciembre de 2025 y el 12 de enero de 2026 fue prácticamente desmontado ante los ojos atónitos de algunos conocedores y la mirada indiferente de gran parte de la población.

Tesoros invaluables

La preocupación de historiadores, expertos en arte y conocedores ante este panorama se centra en la pérdida de un espacio para la difusión del patrimonio y en los peligros que puedan correr estas joyas del barroco antigüeño al no estar a la vista del público.

El historiador de arte, investigador y galerista Guillermo Monsanto expresa que “estas obras representan una época de esplendor del arte colonial local y evidencian la enorme riqueza de la Iglesia católica, que fungía como mecenas y encargaba estos trabajos de gran formato”.

El experto apunta que muchas piezas se han perdido a lo largo de la historia debido tanto a desastres naturales como a traslados, robos y acciones impulsadas por gobiernos, como el de Justo Rufino Barrios, en contra de la Iglesia católica. De ahí la importancia de la conservación de estas piezas únicas, que, además de representar un período específico, contribuyen a que los guatemaltecos conozcan su historia.

Monsanto señala que las obras de la colección del Museo de Arte Colonial reflejan contenidos simbólicos fundamentales para la historia del arte del país. “Como joyas históricas, son indispensables en el universo artístico no solo de Guatemala, sino del continente americano. Hay que recordar que Guatemala fue capital de un reino que incluía parte del actual territorio mexicano y Centroamérica, y desde aquí salían encargos realizados por distintos coleccionistas o interesados”, explica.

En cuanto al valor monetario de las piezas es incalculable, pero más importante es su valor histórico, tecnológico e identitario, recalca el experto. «Generalmente el arte es el reflejo de un momento. Estamos hablando de artistas con una categoría suficiente para haber trascendido el tiempo y estar exhibiéndose en un museo en la actualidad», expone.

Monsanto destaca que fue durante el período colonial cuando en Guatemala se desarrolló una escuela escultórica de gran relevancia. De la pintura de esa época se conoce menos, pues, como explica, entre los grandes exponentes hubo distancia temporal; sin embargo, ese vacío fue ocupado por artistas que trabajaban para particulares. “El arte doméstico muchas veces se encontraba en las celdas de sacerdotes, monjes y monjas, para su devoción personal, o en casas particulares que también tenían un profundo sentido devocional”.

De universidad a museo: la historia del edificio

El Centro de Documentación de la Galería El Attico conserva una copia de la guía del Museo de Arte Colonial, editada en 1986, en la que se registra gran parte de la colección y se relata la historia tanto del edificio que lo ha albergado desde 1936 como de sus transformaciones a lo largo del tiempo.

Portada de la guía del museo creada en 1986. Cortesía de El Attico

Este documento que fue auspiciado por la Organización de Estados Americanos, relata la historia del edificio que fue construido para ser la segunda sede de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo. Esa casa de estudios que había sido fundada por Cédula Real del rey Carlos II, en 1676 y había ocupado el edificio del Colegio Mayor de Santo Tomás de Aquino que fue destruido por el terremoto de San Cayetano acaecido en 1751.

Ante esa eventualidad, en 1758 el rector del Seminario de la Asunción (Colegio Tridentino) ofreció un terreno para la construcción de una nueva sede, cuya edificación concluyó el 4 de junio de 1768. A pesar de los terremotos posteriores, como el de 1773 que provocó el traslado de la capital, el edificio —diseñado por el arquitecto mayor Luis Diez de Navarro— resistió, perdiendo únicamente el techo del Salón Mayor y algunos detalles de la fachada. Por ello, la universidad continuó funcionando en el inmueble hasta 1777.

En cuanto a la arquitectura del edificio, el documento señala que fue diseñado con un patio central y cuatro corredores y las aulas universitarias se construyeron alrededor. «El claustro se ornamentó con arcos mixtilíneos, semejantes a los del Colegio Tridentino de Nuestra Señora de la Asunción», describe la guía.

Entre ese año y 1936, la edificación tuvo diversos usos, tanto eclesiásticos como educativos. Sin embargo, precisamente en esa segunda mitad de la década de 1930 se decidió la reconstrucción del espacio con el fin de que albergara el museo en el que debían resguardarse las piezas del arte colonial que identifican a la Antigua Guatemala.

El Museo de Arte Colonial fue fundado oficialmente en 1936 por el Patronato de Amigos de la Antigua Guatemala. Se abrió al público con cuatro salas, y entre 1937 y 1940 se abrieron otras tres.

En 1950 pasó a la responsabilidad del Instituto de Antropología e Historia, y luego, al surgir el Ministerio de Cultura y Deportes, en 1986, se estableció el Viceministerio del Patrimonio Cultura y Natural, que tiene su dirección general, de la que depende la Dirección Técnica de Museos y Sitios Arqueológicos, la cual tiene bajo su responsabilidad el museo y su colección.

En el catálogo elaborado en 1986 se muestra gran parte de la colección, que incluye obras de Tomás de Merlo ( Guatemala, 1694-1739), quien es considerado el primer gran pintor nacido en Guatemala y uno de los más relevantes en la escena barroca de la América Colonial.

Obras de Tomás de Merlo en la guía. Cortesía El Attico

Otro de los grandes exponentes del arte mesoamericano de quien se tiene obras en esta colección es el mexicano Cristóbal de Villalpando (Nueva España, 1649-1714).

Serie de la vida de San Francisco, por Cristóbal de Villalpando en la guía del museo. Cortesía Centro de Documentación de El Attico

También se destacan obras del mexicano Miguel Cabrera (1695-1768), quien se especializó en el arte religioso, especialmente guadalupano y Juan Correa (1646 -1716), un artista también novohispano, afrodescendiente.

Acerca de la imagenería de Santiago de Guatemala, el documento destaca que se distinguió por su delicadeza. Además, son importantes también los ropajes que tomaron protagonismo a partir del siglo XVII. De acuerdo con lo indicado en el documento,

Algunas muestras de la imagenería realizada. Cortesía El Attico

Desalojo, acusaciones y acciones legales

El allanamiento del museo y el traslado de sus piezas tomó por sorpresa tanto a los habitantes de la Antigua Guatemala como a las autoridades del Ministerio de Cultura y Deportes. Durante una conferencia de prensa, la ministra de Cultura y Deportes, Liwy Grazioso, explicó que el 22 de diciembre de 2025 la Fiscalía de Delitos contra el Patrimonio Cultural solicitó la colaboración de un equipo técnico para el embalaje, recepción y traslado de bienes culturales, así como medios de transporte.

“El punto de reunión sería la sede de dicha fiscalía el 29 de diciembre de 2025. Para nuestra sorpresa, el allanamiento se realizó en el Museo de Arte Colonial, por resolución del Juzgado de Primera Instancia Penal de Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Sacatepéquez”, detalló la funcionaria.

Grazioso expuso que la decisión fue resultado de una audiencia unilateral. “Hubo allanamiento, inspección, registro y secuestro de evidencia, presentándose el Ministerio Público con la Policía Nacional Civil”, afirmó.

El Ministerio Público señaló que las acciones tenían como base principal un dictamen emitido por el Consejo Nacional para la Protección de la Antigua Guatemala (CNPAG). No obstante, en una entrevista concedida a medios locales, Jesús Castillo, de la Sección de Restauración de Bienes Muebles del CNPAG, indicó que en mayo de 2025, a solicitud de la Fiscalía de Delitos contra el Patrimonio Cultural de la Nación, se realizó una inspección minuciosa en el Museo de Arte Colonial.

Según explicó, tras evaluar 198 bienes culturales, se determinó que 55 se encontraban en buen estado, 62 en estado regular y 81 en mal estado. Entre estos últimos se identificaron ocho piezas con riesgo de colapso y dos que ya habían colapsado. “Es oportuno mencionar que estos 81 bienes no necesariamente estaban en un estado crítico; presentaban daños que permitían clasificarlos para posteriormente realizar evaluaciones más profundas del estado de conservación y así priorizar intervenciones. Ese hubiese sido un mecanismo adecuado”, señaló Castillo en declaraciones recogidas por el medio Noticias al Instante.

Castillo negó que el CNPAG haya sido la parte denunciante. “El consejo no presentó ninguna denuncia. Atendimos una solicitud derivada de una denuncia interpuesta por un tercero”, aclaró.

Consultada sobre el estado de los bienes mencionados en el informe del CNPAG, la viceministra del Patrimonio Cultural y Natural, Laura Jazmín Cotí Lux, indicó por escrito que “el Ministerio de Cultura y Deportes, a través de sus instancias técnicas especializadas, había instruido al Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales Muebles (CEREBIEM) para iniciar procesos de evaluación e intervención sobre las piezas del museo, así como al Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales Inmuebles (DECORBIC) para la evaluación, propuesta de intervención y fumigación del inmueble”.

Según explicó, estos procesos forman parte de la gestión regular del patrimonio mueble e inmueble y buscan atender situaciones de deterioro mediante criterios técnicos responsables.

Respecto a la exactitud del informe del consejo, Cotí Lux señaló que “los conservadores responden a distintas escuelas y métodos” y que el documento del CNPAG reconoce que no se realizaron evaluaciones profundas debido a la cantidad de bienes, sino un análisis general de su estado de conservación.

Añadió que, si bien existían piezas que requerían intervención, “estas situaciones no son excepcionales en colecciones históricas y no implican, por sí mismas, abandono o negligencia, sino la necesidad de procesos técnicos planificados, algunos de los cuales ya estaban en curso o programados”.

Durante la conferencia de prensa, la ministra Grazioso recalcó que se obligó al ministerio a retirar la totalidad de los bienes, pese a que el museo contaba con restauradores que podían haber trabajado en el lugar.

Piezas en resguardo

La ministra informó que, por orden judicial, se instruyó al Ministerio de Cultura y Deportes a retirar en su totalidad las piezas del museo. “Se trata de 287 bienes culturales, entre ellos seis de gran formato que aún permanecen en el edificio debido a sus condiciones y a la complejidad que implica su traslado”, explicó.

En cumplimiento de la orden judicial, las piezas fueron embaladas por expertos del Centro de Restauración de Bienes Culturales Muebles (CEREBIEM) y actualmente se encuentran bajo resguardo de la Dirección de Patrimonio Cultural y Natural. “Fueron trasladadas de emergencia al Palacio Nacional de la Cultura, donde se habilitó un espacio en el que se monitorean diariamente las condiciones ambientales”, indicó.

Añadió que, mientras no concluyan los procesos legales, los bienes permanecerán embalados, ya que, según afirmó, deben regresar a la Antigua Guatemala por tratarse de piezas representativas del barroco antigüeño, la mayoría creadas en la ciudad colonial.

Los bienes no trasladados

El lunes 12 de enero concluyó el traslado del 98 % de los bienes, con excepción de esas seis piezas de gran formato. “Ese día, personal del Ministerio Público ordenó la entrega de las llaves, apagó las cámaras de seguridad y retiró al guardia de seguridad contratado por la cartera”, detalló la ministra.

De acuerdo con Grazioso, el ministerio ha presentado dos memoriales informando que esas piezas deben permanecer en el inmueble debido a su estado de conservación y a la dificultad de su traslado. Como informó eP Investiga, estas obras son:

  1. La Fuente de la Divina Gracia, 3.83 m x 4.40 m, autor desconocido
  2. San Salvador de la Horta, 2.87 m x 2.48 m, de Tomás de Merlo
  3. Jesús ante Pilatos, 2.57 m x 5.22 m, de Tomás de Merlo
  4. Jesús ante Herodes, 2.63 m x 6.55 m, de Tomás de Merlo
  5. El encuentro de Jesús con la Virgen María, 2.63 m x 6.42 m, de Tomás de Merlo (restaurada en 2023)
  6. San Ignacio de Loyola, 2.03 m x 1.68 m, de Tomás de Merlo

“Se está realizando un tratamiento de estabilización de las obras con mayor riesgo, a cargo de personal técnico del CEREBIEM, y esperamos que el Ministerio Público no nos obligue a retirarlas”, añadió la ministra.

El usufructo y sus condiciones

El edificio que ha albergado al Museo de Arte Colonial desde 1936 es propiedad de la Municipalidad de Antigua Guatemala. No obstante, en 2007 se concedió en usufructo por 25 años al Ministerio de Cultura y Deportes, plazo que vence en 2032.

Esto consta en el acta 03-2007 del Libro de Sesiones del Concejo Municipal, en la que se establece que el inmueble debía destinarse exclusivamente a actividades culturales y/o académicas. De cambiarse su uso, la municipalidad podría recuperarlo sin más trámite que un cruce de correspondencia.

En un comunicado emitido el 13 de enero, el Ministerio Público indicó que las diligencias iniciadas el 29 de diciembre de 2025 respondían a una investigación en la que se determinó que el patrimonio cultural “se encontraba en deterioro debido a que el denominado museo no contaba con condiciones aptas para su resguardo y conservación, según dictamen del Consejo Nacional para la Protección de la Antigua Guatemala”.

El mismo comunicado señala que “el inmueble ha sido devuelto a su legítimo propietario, la Municipalidad de Antigua Guatemala, quedando su administración en poder de dicha comuna”.

La ministra Grazioso afirmó, sin embargo, que el inmueble continúa bajo usufructo del Ministerio de Cultura y Deportes, aunque el impedimento de ingreso les ha imposibilitado darle el uso correspondiente. Indicó, además. que solicitó una reunión urgente con el alcalde de la Antigua Guatemala.

El alcalde no sabía del dictamen

En un video que llegó a la redacción de eP Investiga se observa una sesión del Concejo Municipal de la Antigua Guatemala, en la que una síndica expresa su preocupación por lo sucedido con el Museo de Arte Colonial y solicita que la comuna emita un pronunciamiento, aunque reconoce que la responsabilidad del museo recae en el Ministerio de Cultura y Deportes.

El alcalde Juan Manuel Asturias manifestó compartir la preocupación y lamentó que la cartera de Cultura haya permitido que la situación llegara a ese extremo. Además, negó haber tenido conocimiento del dictamen emitido por el CNPAG. Otra síndica expresó su extrañeza ante esa afirmación, recordando que el alcalde preside la junta directiva de dicho consejo.

Acciones legales

Aunque el Ministerio de Cultura y Deportes aseguró haber acatado las órdenes judiciales, Grazioso explicó que el 6 de enero de 2026 se presentaron apersonamientos ante la carpeta judicial del caso para tener acceso al expediente, lo cual, según indicó, les fue negado pese a que no se encontraba bajo reserva.

“Se han presentado escritos para evidenciar inconsistencias y anomalías en la diligencia, como el hecho de que la orden judicial establecía la presencia de peritos del Ministerio Público y del CNPAG, quienes nunca estuvieron presentes”, señaló.

El 13 de enero se presentó una acción constitucional de amparo para solicitar protección provisional y una resolución que, según el ministerio, resguarde los derechos que consideran vulnerados.

La ministra también indicó que se informó a las autoridades sobre un presunto abuso de autoridad, al ingresar por la fuerza y romper los candados de las oficinas administrativas del museo, pese a que se había indicado que no existían bienes en resguardo.

Finalmente, Grazioso aclaró que el ministerio no se desliga de la responsabilidad sobre los bienes culturales, pero advirtió que, si el Ministerio Público insiste en actuar en contra de los dictámenes técnicos del Ministerio de Cultura y Deportes, será ese ente el que deberá asumir la responsabilidad por cualquier posible afectación al patrimonio cultural.

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