Memorias y anécdotas: Mi compromiso social como notario

 Con satisfacción puedo decir misión cumplida. El padre Ramón estará satisfecho desde el lugar etéreo donde se encuentre.  Sembró en un grupo de sus seguidores un compromiso social, que cada uno desarrolla a su manera,  que tuvo como base  la filosofía modulista que nos enseñó.

Max Araujo

marzo 1, 2026 - Actualizado febrero 28, 2026

Cuando me gradué de abogado y notario,  octubre de 1976, me comprometí conmigo mismo para darle un sentido social a esas profesiones, de las que estudié sin tener vocación para las mismas, quizás porque nunca tuve la oportunidad de conocer, cuando fui estudiante de secundaria, de otras profesiones, sobre todo humanísticas o de ciencias sociales, o talvez porque siempre pensé en la justicia como un ideal por mi formación católica. -descubrí que esa no era mi vocación a mediados del estudio de  los cursos de la carrera– aunque al recibirme podía ejercer solo la licenciatura en Derecho, en docencia y en investigaciones, como lo han hecho otras personas, algunas muy conocidas en el país, pero mis necesidades económicas no me  lo permitieron, así que abrí mi oficina para trabajar como profesional con los títulos obtenidos, aunque ejercí poco la abogacía, sin embargo meses después de dicha graduación inicié estudios de filosofía y letras, lo que me abrió  puertas en el mundo de la cultura, especialmente en el de la literatura. Descubrí años después que existe una rama del derecho a fin a la cultura denominada “Derecho de la Cultura”, que me resolvió un problema existencial. En otra estampa hablaré de esta disciplina y de cómo llegué a conocerla.

Y si bien, tuve mi bufete de 1976 a 2015, en distintos lugares, con más tiempo en el Edificio El Patio, zona 4 de la ciudad de Guatemala, este se convirtió en un lugar de encuentro con escritores, editores, músicos y otras personas dedicadas  a diversas expresiones culturales. En boca del médico y escritor William Lemus, fue un bufete para la cultura. En reciprocidad yo le afirmé, “y tu consultorio una clínica para la literatura”, porque entre sus pacientes escritores estuvieron, entre otros,  Monteforte Toledo, Quique Noriega, Sam Colop y Humberto Akábal, así como Tasso Hadjidouo. Yo fui también una de sus víctimas. Cuando falleció nos dejó sin médico de cabecera.

En continuación del hilo conductor de este texto narro que una de las formas que encontré en la decisión de darle sentido social de las profesiones indicadas, específicamente a la de notario, se concretó cuando a mediados de los años ochenta el sacerdote católico Ramón Stürze, fundador del Movimiento Módulos de Esperanza, nos pidió a cada uno de sus miembros, entre estos los poetas Luis Alfredo Arango y Amable Sánchez Torres, crear nuestro módulo de esperanza personal. Decidí como respuesta a esa sugerencia apoyar de manera gratuita la constitución  de entidades de cultura y de desarrollo social. También presté servicios de asesoría en el   ”Teléfono de la Esperanza”, principalmente a mujeres en asuntos de familia.

 Módulos de Esperanza fue también una asociación legalmente constituida, cuya solicitud de autorización ante las autoridades de gobierno la firmó el poeta Arango. Su trabajo lo desarrolló en las colonias El Amparo y los Granizos, en las zonas 7 de Guatemala y Chinautla. En sus tres complejos de servicios, vecinos a los templos católicos de la Parroquia San Juan de la Cruz, construidos por el padre Ramón, tuvo entre otros módulos  dos clínicas médicas, guardería, colegio, hogar de ancianos, hogar de niños, biblioteca, así como salones que prestó a otras entidades para que realizaran sus objetivos. A cada construcción el fundador le puso un nombre relacionado con la vida y obra de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa de Jesús, no solo por el carisma de los Carmelitas Descalzos, Orden religiosa a la que perteneció, sino también porque fue un lector de literatura y un escritor reconocido.

 La asociación desarrolló un trabajo extraordinario. Como Movimiento tuvo principios, ejes, objetivos y fines, entre estos el que cada miembro fuera un modulista, para hacer el bien de cualquier forma, y para ayudar a construir un mundo con justicia social.   En un libro escrito por el padre Ramón cuenta su historia personal y de cómo surgió Módulos de Esperanza.  Lo hice yo también en un folleto de 59 páginas que se publicó en el 2001, editado con la ayuda del poeta, escritor y crítico Francisco Morales Santos, que se titula “Las huellas en el camino. Apuntes de un modulista”, en el que explico quien es el fundador y que es Módulos de Esperanza. Transcribo  párrafos del libro del fundador. En el quinto capítulo, de 15 páginas, de mi obra, está dedicado a mi participación y porqué me hice modulista, la escribí en una suite del Hotel Landis, lugar de mi alojamiento, en Taipéi, Taiwan, en tiempos libres que tuve cuando fui invitado por el ayuntamiento de esa ciudad para una estadía de un mes, diciembre del 2000. En ese capítulo describo como conocí al fundador, como me involucré y  cuales fueron mis aportes.  En esa oportunidad, en la ciudad indicada, fui parte de un encuentro cultural con invitados de otros países y di pláticas en departamentos de español en varias universidades sobre aspectos de cultura centroamericana, especialmente de Guatemala. En esa estadía la crítica Luisa Chang tradujo mi libro “Cuentos, fabulas y antifábulas” al idioma oficial de Taiwan. Se publicó completo, en ese mes, en un suplemento cultural de un diario de ese país.   Esta estudiosa, traductora de algunos autores hispanoamericanos, entre ellos Augusto Monterreso y Camilo José Cela, presentó además un análisis de la obra mencionada, en una librería, y fue intérprete de mis explicaciones. Estuve en ese acto. Agradezco al embajador de Guatemala, de esa época, Lic. Roberto Palomo Silva, quien me propuso  para ese evento. En años siguientes hice dos viajes más a ese país, uno de ellos, 2003, cuando acompañé a la exministra de Cultura y Deportes, Otilia Lux de Cotí, para una exposición de piezas mayas, y el otro, 2005, cuando inauguré en representación de Guatemala, en Miaoli, otra ciudad de Taiwan, una exposición de máscaras de jade, de la colección del Museo de Arqueología y Etnología. Son tres estadías inolvidables, en las que fui atendido con mucha amabilidad. Hice amigos y amigas en esa isla, que por su geografía fue bautizada por los portugueses como “Formosa”.

Volviendo al tema central de estas memorias y anécdotas  ya en  textos anteriores he contado  que di servicios notariales para la constitución de las asociaciones Módulos de Esperanza, Movimiento Cuarto Mundo, Pie de Lana, Comunidad de Escritores, la Fundación Álvaro Contreras “Copronihuac”, la Fundación Guatemalteca para las Letras, y la Casa de Cultura del Centro Histórico, o de modificación de estatutos como los de la Asociación de Museos de Guatemala, sin embargo hace unos días,  revisando mis protocolos notariales, encontré un listado de otras entidades que constituí legalmente,  que comprende un periodo de tiempo concreto, del 2005 al 2015, aunque ese compromiso lo inicié desde los años ochenta, cuando las asociaciones se constituían en acta notarial.  Posteriormente, a partir del 2005, fue obligatorio hacer las constituciones en escritura pública. Eso facilita saber cuándo se dieron los servicios notariales. Algunas de estas asociaciones no funcionaron o dejaron de funcionar, por falta de apoyos o porque el principal impulsor ya no pudo continuar.  Mi agradecimiento a quienes confiaron en mí y me dieron  su amistad.

El listado que acompaño lo divido en años, de acuerdo a los protocolos respectivos.

Año 2005: “Asociación de vecinos de Linda Vista, San Juan Sacatepéquez”. “Asociación Amigos de la Cultura Laura Mazariegos García”. Amatitlán. “Asociación de Casa de Cultura Sampedrana”. Yepocapa. “Asociación Flor del Campo.” San Juan Comalapa. “Asociación Casa de Cultura”. Usumatlán

Año 2006: “Asociación Casa de la Cultura de Cabañas, Zacapa. Licenciado José León Castillo”. “Asociación Cultural los Niños de Colores”, “Asociación para Investigación, Formación y Creación de Artes Escénicas”. “Asociación Civil de Desarrollo Integral para el Desarrollo Humano”  “.Asociación Comunitaria para el Emprendimiento Rural. Hacer”

Año 2007: Asociación Cultural “Fondo a la Derecha”. “Asociación Wolrd Reach Guatemala. AWRG”

Año 2008: “Asociación Cultural y Deportiva “Sendero de Campeones”, “Asociación Guatemalteca Pro Libros y Lectura Infantil y Juvenil. IBBY Sección Guatemala”.  “Asociación Guatemalteca de Arte Danzario, AGADANZA”. “Asociación Educativa y Cultural “IMAGITLAN”,  “Asociación Comunitaria de Tejedoras AJ B ATZ BAL”,  “Asociación de apoyo al Desarrollo Cultural -ATEBADEC”.

Año 2009: “Asociación de Desarrollo de Mujeres Viudas”, “.Asociación Guatemalteca para el Desarrollo de la Cultura y Arte–  ACUDE”, “Asociación Cultural de Mujeres Artesanas de Santa Cruz Chinautla”.  “Asociación “Alianza Nacional Comunitaria Guatemala”.

Año 2010: “Asociación Comunitaria de Desarrollo Cultural y Social “RIJA¨TZUUL NA¨OOJ” , “Asociación Comunitaria de Artesanas Corazón del Lago”, que se abrevia “ADEARCOL”, Asociación Cultural Barrileteros de Sumpango Sacatepéquez “A:B:D:S”, Asociación de Servicios Integrados “Desarrollo Somos” que se abrevia “SIDES”. Asociación Trabajemos juntos por Aguascalientes”. “Asociación Deportivo Ixtateco”, San Mateo Ixtatán Huehuetenango, que se abrevia “ADISMIH”, “Asociación B´ANOB´AL ACHOCH KAJI´IMOX TZ´UMPAM CASA DE LA CULTURA “REY CAQCHIKEL”.

Año 2011: “Asociación del Convite de Concepción y Guadalupe del Municipio de Momostenango”, “Asociación de Arte, Cultura y Documentación Artefacto. “ARTEFACTO “Asociación Proyectos Ultravioleta”, “Asociación de Desarrollo Integral de la Mujer Guatemalteca Asociación Cultural “Vocal Doce”,  Asociación Cultural SACARIC “Ya está Saliendo el Sol”. “Asociación Departamental de Chaaj, Juegos y Deportes Ancestrales de Chimaltenango”.

Año 2012: “Asociación Cultural la Trohja ruk´u´x jay”. “Asociación por el Bienestar Social, de la Diversidad Artístico Cultural y Educativa. “Phoenix”, “Asociación Metáfora Literatura y Arte. “Metáfora”. “Asociación Cultural Exlibris”,” Asociación para la Investigación de la Cultura y los Saberes de los Pueblos. “ASICSA”. “Asociación González Goyri para la Cultura”. – “Asociación Cultural para el Desarrollo Social y Cultural “Ábanico”

Año 2013

“Asociación Cultural para el Desarrollo Integral Maya. “IXMUCANE”. “Asociación Artistas Trabajando”,  “Asociación Pro- Memorial para la Concordia”.

Año2014. “Asociación Cultural, Ecológica y Recreativa de Guatemala. “ACERGUA”. “Asociación Educativa y Cultural Escuela de Música de San Raimundo”,” Asociación Intercultural Promoviendo el Desarrollo. “A$F”,  “Asociación Casa Cervantes. “ASCER”. “Asociación de Artistas Teatrales de Guatemala. “ARTEATRO”.

Año 2015: “Asociación Cultural de Proyección e Investigación folclórica “Zoel Valdez”, “Asociación del Consejo de Autoridades indígenas de Sumpango.” Asociación Cultural Fábula. “FABULLA”, “Asociación Guatemalteca, Artística, Cultural y Educativa, Danta. “Danta Guatemala”

Los fundadores hicieron los gastos obligatorios, entre estos, las inscripciones en los registros respectivos, timbres fiscales y notariales. Mi trabajo como profesional fue gratuito. Lo económico nunca ha sido prioritario en mi vida, ni el ánimo de lucro. Siempre he vivido modestamente. Parte de mis ingresos para mi mantenimiento lo obtuve en la docencia en colegios, universidades y en asesorías. Pero, además, siempre he contado con el apoyo de mi familia. Nunca me casé. Ejercí poco como abogado. Lo hice al inicio de la profesión. El litigio nunca me llamó la atención, y a pesar de mis errores y equivocaciones, como ser humano y como profesional del Derecho, de las que estoy arrepentido, principalmente por mi reconversión hace cuatro años al catolicismo, entre los reconocimientos que he recibido, por mis trabajos y apoyos, el colegio de Abogados y Notarios de Guatemala me otorgó en el año 2006 la condecoración de la Orden Doctor José María Álvarez y Estrada. Otro reconocimiento fue cuando el Rey de España, don Juan Carlos I me otorgó en 2004 la Encomienda de la Orden Isabel la Católica.

El año 2015 fue el último año en el que colaboré en la constitución legal de  asociaciones y fundaciones. Cerré mi bufete profesional y asumí cargos públicos que me impidieron ejercer el notariado, aunque en los últimos años, desde que terminó mi relación con el Ministerio de Cultura y Deportes, en el año 2022, he autorizado en mi residencia algunas escrituras y actas notariales, y he llevado algunos procesos sucesorios en forma extrajudicial. Apoyo también a dos sobrinos que trabajan asuntos legales.

 Con satisfacción puedo decir misión cumplida. El padre Ramón estará satisfecho desde el lugar etéreo donde se encuentre.  Sembró en un grupo de sus seguidores un compromiso social, que cada uno desarrolla a su manera,  que tuvo como base  la filosofía modulista que nos enseñó. Falleció en el año 2003. Le cumplí a él y al Movimiento Módulos de Esperanza.

Son huellas que dejamos en nuestro camino.

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