Provocatio/ Marzo pletórico en la memoria

En este ejercicio reflexivo quiero retomar las palabras de nuestro gran poeta Otto René Castillo, quien nos compartió y legó una firme convicción sobre la victoria final de la vida, el amor y la esperanza frente a la opresión y la muerte, basándose en la resistencia histórica y la inquebrantable fuerza humana: “Y nada podrá contra la vida, porque nada pudo jamás contra la vida”.

José Alfredo Calderón E.

marzo 20, 2026 - Actualizado marzo 18, 2026
José Alfredo Calderón E.

Marzo evoca muchas cosas según la historia personal y vivencias de cada quien. Para muchos, significa el calor, la playa y el preludio de Semana Santa. Sin embargo, históricamente, este mes contiene un cúmulo de efemérides para conmemorar y que debería llamarnos a reflexionar, más allá de la pose o la evocación políticamente correcta.

Al enumerar algunas fechas importantes, es difícil no pensar en las características de un país que duele hasta los tuétanos, por su pasado, su presente y su futuro.

1 y 21 de marzo: Día Internacional para la Cero Discriminación y Día de la Eliminación de la Discriminación Racial. Temas particularmente importantes por el lastre colonial que, a pesar de tímidos avances, todavía nos embarga en pleno siglo XXI.

Naturaleza y ambiente hace confluir varias fechas: 3 de marzo: Día Mundial de la Naturaleza (Vida Silvestre) 14 de marzo, Día Internacional de Acción por los Ríos, 21 de marzo: Día Internacional de los Bosques, 22 de marzo, Día Mundial del Agua y 23, Día Meteorológico Mundial, así como el 30, Día Internacional de Cero Desechos.  Varias conmemoraciones que nos recuerdan el deterioro de la naturaleza en el planeta y en nuestro deforestado país, sin que se perciba una verdadera voluntad política por atender el problema, que tarde o temprano nos pasará una factura desoladora.

Marzo también convoca el 8 para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y para seguir llorando y exigiendo justicia para las 56 niñas inmoladas del Hogar Seguro, a manos del Estado. Al respecto, falta mucho camino para lograr la equidad y no discriminación por género, mientras aquí, los medios y las gentes se enfocan más en los excesos que puedan suscitarse en la marcha anual de las mujeres, que en la falta de políticas y acciones concretas para erradicar los abusos instalados cual tara cultural.

El tercer mes del año también alcanza para las celebraciones culturales como el 20 de marzo, Día Internacional de la Felicidad y Equinoccio de Primavera/Otoño; o el 21, que es el Día Mundial de la Poesía y el 27 el del Teatro.

En una sociedad cada vez más globalizada, alienada y víctima de la depredación comercial, no podía faltar el 15 de marzo: Día Mundial de los Derechos del Consumidor.

También hay espacio para conmemorar el dolor y la memoria, pues el 24 es el día del Derecho a la Verdad, de singular importancia porque, precisamente la corta memoria, o peor aún, la ausencia de la misma, es una de las grandes falencias no solo para recordar, sino también para aprender y escarmentar.

Notas luctuosas acompañan este mes, como el secuestro y asesinato del líder estudiantil Alejandro Cotí López en la ciudad de Guatemala por fuerzas de seguridad, un cinco de marzo de 1980; o el asesinato de Manuel Colom Argueta el 22 de marzo de 1979. También abarca las grandes efemérides como las Jornadas de Marzo y Abril de 1962 en pleno inicio del conflicto armado interno y que iniciaron el día 13 de marzo; o el golpe de Estado que llevó a José Efraín Ríos Montt al poder de facto un 23 de marzo.

Hablando de memoria, ya casi nadie sabe o recuerda que la República de Guatemala se funda un 21 de marzo de 1847 durante la presidencia de Rafael Carrera, y no con la independencia de 1821. El mes también permite la celebración de la vida por el nacimiento de Albert Einstein, el 14 de marzo de 1879 o de Benito Juárez, el 21. El martes recién pasado (17) se celebró también el Día de San Patricio y ayer jueves 19, el día de San José, santo que corresponde también a mi onomástico, razón por la cual surgieron gran parte de estas reflexiones.

En este ejercicio reflexivo quiero retomar las palabras de nuestro gran poeta Otto René Castillo, quien nos compartió y legó una firme convicción sobre la victoria final de la vida, el amor y la esperanza frente a la opresión y la muerte, basándose en la resistencia histórica y la inquebrantable fuerza humana: “Y nada podrá contra la vida, porque nada pudo jamás contra la vida”.

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