A año y medio de la convocatoria a elecciones

Gonzalo Asturias Montenegro

septiembre 25, 2025 - Actualizado septiembre 24, 2025
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Estamos a año y medio de la convocatoria a elecciones generales. Un tiempo largo o corto, según los diversos actores. Para el pueblo elector, falta todavía mucho tiempo. Pero ya corto para los distintos actores políticos, que ya se están moviendo, tales como aspirantes a la candidatura presidencial y a las diputaciones y alcaldías, a los dirigentes de los partidos políticos ya constituidos o en constitución y a los financistas de campaña, empresarios, por un lado, y políticos ladrones, narcotraficantes y mareros, por el otro. Y más atrás, también figuran los gobernantes, y aquellos otros que temen que los cambios drásticos les pueda afectar sus intereses y que hasta piensen que pueden parar en la cárcel. Y menos conspicuo, pero con gran radio de acción, figura el gobierno de los Estados Unidos, que con tantas canciones bien entonadas por los narcos extraditados ya tienen en la mira a innumerables políticos y exfuncionarios de todo rango y color. Ya la política de Guatemala está bien mapeada, sin que tenga ninguna incidencia el lobby que, en Estados Unidos, pagan los grupos empresariales fuertes.

Todos los mencionados ya se han empezado a mover, mientras el pueblo está entretenido en otros menesteres, tales como el tráfico que agobia a los capitalinos, sin que Tu Muni tenga ningún verdadero plan para remediarlo. Pero no hay de qué preocuparse porque es la “Ciudad del Futuro” que vendía Álvaro Arzú, que le valió un largo tiempo en la Palacio de la Loba. ¿Quién no quería vivir en la Ciudad del Futuro? Y, al final, como se dice en la Huelga de Dolores: Arzú se limitó a decir: Aquí está tu son Chabela. Pese a todo, en la capital sigue el arzuismo sin Arzú.

Todos sin excepción saben que, dentro de todo este tinglado, hay que ir dando un paso a la vez, sin perder de la vista la estrategia y el fin último, que se llama llegar al poder, no precisamente para servir, aunque siempre ha habido excepciones. Si la presidencia tuviera un salario bajo y hubiera balance de poderes y Estado de Derecho, casi nadie se “sacrificaría” por llegar al más alto cargo del Estado, porque ya se sabría que no se podría robar y que el poder sería democráticamente limitado y sus acciones controladas.

La batalla por la presidencia también exige ir ganando otras guerras y escaramuzas que están a la vista. Menciono algunas: la próxima aprobación del presupuesto y de la próxima junta directiva del Congreso, que es un paquete que va, como dice mi mujer, junto con pegado. Luego, la lucha por la aprobación o veto, según el caso, de la ley conocida como de los Codedes, para que estos dispongan o no con mayor libertad de fondos en el año 2026, que será preelectoral. Fondos a los que inmisericordemente, sin arrugar el ceño, los diputados les caerán encima. Los llamados Padres de la Patria están felices porque unieron aumento de salario y el consabido robo. Un verdadero cartón lleno. En el Congreso, al unísono todos gritaron ¡Bingo!

Las distintas fuerzas arriba enumeradas, en los primeros seis meses del año entrante, también lucharán a brazo partido por designaciones, favorables a sus intereses políticos y/o de impunidad y negocios, de nuevos magistrados de la Corte de Constitucionalidad (CC), del Tribunal Supremo Electoral (TSE), del Fiscal General y, luego, de la Contraloría General de Cuentas de la Nación, que controla solo lo que le indican los titiriteros.

 En el fondo, poco les importa a todos la justicia, el Estado de Derecho o el bien del país, pues lo que persiguen es Poder, Impunidad y Negocios (PIN). Claro, al pueblo habrá que hablarle bonito. Todo lo que se hará, dirán, será por el pueblo, con el pueblo y para el pueblo. Y como siempre, este caerá de tonto creyéndolo, porque jamás aprenderá la lección. Cada cuatro años el pueblo se suicida con el voto.

Entre tanto, el presidente se moverá por todos lados para proteger “su legado”. En nuestra historia, todos los presidentes han asegurado tener un “legado”. Lo tuvieron Giammattei, Jimmy, Otto y Roxana hasta llegar a Vinicio, pasando por Serrano. Afanosamente, todos se han preocupado por buscar quién lo pueda continuar y engrandecer, ganando las guerras hasta la batalla final, la elección de su Delfín, que, por cierto, nunca ha tenido lugar.

 La fiscal general se preocupará por dejar cubierto a su Férreo y Fiel (FF) círculo cercano, especialmente a Curruchiche y Pineda, para que no llegue al puesto quien los puedan poner de patitas a la calle para que los coyotes les caigan encima. Porque, en este caso, no hay duda que querrán verlos presos. Los Curruchiches dirán que les quieren caer encima por venganza. Sus detractores, que sería por justicia. Seguramente Justicia y Venganza irían de la mano. Y no hay duda que se irían feo. De nada le valdrá a Curruchiche seguir diciendo por las redes que es “amigo” de Trump, a quien no conoce personalmente ni tiene su teléfono. Patético.

Para mantener su impunidad, la fiscal Porras buscará una magistratura en el TSE o la CC. Y como también querrá blindarse, se preocupará por tener magistrados “amigos” para que no le retiren la inmunidad en su futuro cargo, en caso de esto se solicite legalmente.

Entre tanto, hay un persistente rumor, que los que están en el ajo aseguran ser cierto, que el presidente Arévalo y la fiscal general Porras ya se habrían puesto de acuerdo de no atacarse más en público provocándose un desgaste innecesario. Que será mejor esperar al fin del periodo de cada quien sin seguir moviendo las aguas: el de Porras en mayo de 2026 y el de Arévalo en enero de 2028. Otros muchos puntos más están en negociaciones. Entre tanto, todos los brochas que gritaban y gritaban que había habido fraude, ya están defraudados al ver que se quedaron boxeando en el aire. Aunque, si los sobornaron, se quedaron con la plata en el bolsillo. La narrativa del supuesto fraude que favoreció a Arévalo ya perdió vigencia. Ahora el camino es otro. En la fiscalía, la política ya iría por otro rumbo. Los brochas fueron tontos útiles. Y, lo peor, nunca se dieron cuenta de ello, aunque algunos tengan apellido de origen extranjero.

Entre tanto, los diputados buscarán su reelección igual que innumerables alcaldes. Y los inefables candidatos a presidente y a puestos de elección popular verán cómo sortear el maldito sanbenito de la campaña anticipada, que los magistrados del TSE siempre lo aplican a conveniencia de intereses del momento.

 El único cabo suelto son las 34 solicitudes de retiro de inmunidad en poder de la Corte Suprema de Justicia, que bajo siete cerrojos custodia el magistrado Carlos Ramiro Contreras, presidente de la Cámara de Amparos y Antejuicios, que son fuerte y firme carta de eventuales negociaciones en todas las bandas, porque, entre otros, figuran cinco solicitudes relacionadas con el presidente Arévalo y una contra la fiscal Porras, y otras de diversos diputados y funcionarios públicos. Darles o no luz verde, puede o no conllevar implícita la interrogante de ¿a cambio de qué? Todo se manejará en los tiempos precisos y convenientes. Y mandarán mensajes con señas, porque al entendido por señas.

     En resumen, a partir de ahora, ya se dio el banderazo de salida de las próximas elecciones generales y de la elección en los primeros meses del año entrante de magistrados de la CC y del TSE y posteriormente de la Contraloría. Parafraseando a un candidato presidencial, ya la “mano peluda” también se ve en un lado y en otro. Solo los ciegos e ingenuos no la han visto. Las aguas ya se están moviendo bajo la superficie, aunque el pueblo aún no se haya enterado. Este siempre será el último en saber lo que luego saldrá a flote, que serán hechos consumados, un tamal ya cocinado con manteca de coche.

Este es mi primer y último artículo. Tercera y última campanada. Es solo de alerta, porque por algo se dice que más sabe el diablo por viejo que por diablo.

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