
Tarjetas Know Your Rights – Conozca Sus Derechos (Fuente: Ciudad de Salinas, California, 2025).
Quizás es el peor momento para ser un migrante guatemalteco indocumentado en Estados Unidos. Por eso, es necesario que conozcas tus derechos. Esto es una guía concisa en caso te encuentres con ICE.
Si un agente llega a tu casa, NO abras la puerta a menos que presenten una orden judicial firmada por un juez. Las órdenes administrativas de ICE (formulario I-205) no son suficientes para que entren sin tu permiso. Pídeles que te deslicen la orden por debajo de la puerta para revisarla, y así no hay necesidad de abrir la puerta y darles entrada a tu casa. Una orden judicial válida debe tener el nombre de una persona específica en tu residencia y estar firmada por un juez de un tribunal ordinario, no por un juez de migración.
Di claramente: «I do not consent to you entering my home» (No doy mi consentimiento para que entren). Si intentan entrar por la fuerza, no te resistas, pero repite que no das tu consentimiento y que deseas hablar con un abogado.
Si te detienen en la calle o en tu carro, tienes derecho a permanecer en silencio. Puedes decir: «I am exercising my right to remain silent» (Estoy ejerciendo mi derecho a permanecer en silencio). Pregunta: «Am I being detained?» (¿Estoy siendo detenido?) Si la respuesta es no, pregunta: «Am I free to go?» (¿Puedo irme?) Si dicen que sí, aléjate con calma.
Si eres el conductor o piloto, debes mostrar tu licencia cuando te la pidan. Si eres pasajero, no estás obligado a mostrar identificación, aunque el agente puede detenerte igualmente. Si un agente comienza a registrar tu carro sin orden judicial, di claramente: «I do not consent to a search» (No doy mi consentimiento ante el registro). Si es seguro, graba el encuentro o pídele a alguien que lo haga. No interfieras con la operación.
Si te detienen en el trabajo, recuerda queICE puede entrar a áreas públicas (vestíbulo, restaurante, tienda) sin orden judicial, pero no puede entrar a áreas privadas (oficinas internas, bodegas) sin tu permiso o una orden judicial.
Si eres detenido, di: «I wish to remain silent and ask for a lawyer» (Deseo permanecer en silencio y pido un abogado). Si eres ciudadano estadounidense, di: «I am a U.S. Citizen» (Soy ciudadano estadounidense). ICE no tiene jurisdicción para arrestar ciudadanos por violaciones migratorias. NO firmes nada sin consultar a un abogado. Además, tienes derecho a hacer llamadas a familiares, amigos o un abogado. Si tienes problemas médicos o necesitas arreglar el cuidado de tus hijos, infórmale a los agentes inmediatamente.
Prepara un plan de emergencia, ¡ya! Memoriza números de teléfono de contactos de emergencia. Deja una autorización por escrito para que alguien pueda tomar decisiones médicas y legales por tus hijos. Guarda copias de tus documentos importantes (partida de nacimiento, pasaporte) en un lugar seguro y dile a un familiar en dónde van a estar.
La situación para los migrantes guatemaltecos en Estados Unidos ha cambiado drásticamente en los últimos meses. Lo que comenzó como una serie de operativos focalizados se ha convertido en una reingeniería total del sistema migratorio.
Como migrante guatemalteco, es crucial que entiendas todo lo que está sucediendo, las historias de otros compatriotas que ya han enfrentado esta realidad, para así saber exactamente qué hacer si te encuentras con un agente del ICE.
Lo que está pasando: tácticas draconianas y resistencia comunitaria
Desde enero del 2026, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha intensificado sus operativos de una manera que no se veía en décadas. En Minnesota, la situación se volvió tan crítica que la ciudad de Minneapolis fue descrita por sus propias autoridades como una “zona ocupada” por aproximadamente 3,000 agentes federales. Esta “Operación Metro Surge” resultó en un impacto negativo de $203 millones para la ciudad, incluyendo $81 millones en pérdidas para pequeños negocios.
Lo más alarmante es el costo humano. En un solo mes, nueve personas murieron en incidentes relacionados con ICE, incluyendo Renee Good y Alex Pretti, ciudadanos estadounidenses cuyos asesinatos a sangre fría provocaron una ola de protestas a nivel nacional. La comunidad no se ha quedado callada: en enero, más de 50,000 personas marcharon en Minneapolis con temperaturas de -30 grados Celsius, en lo que se considera una de las huelgas generales más grandes en la historia reciente de Estados Unidos.
Vidas guatemaltecas afectadas en la coyuntura migratoria
Las historias que salen de esta crisis son conmovedoras. Ya el verano pasado la ola de movilizaciones contra el terrorismo de estado había comenzado. En agosto de 2025, se supo de cientos de manifestantes realizando una vigilia en memoria de Carlos Roberto Montoya, un jornalero guatemalteco de 52 años que murió al huir de una redada de ICE en un Home Depot en Monrovia, California. Él fue atropellado mortalmente por un vehículo mientras intentaba escapar por una autopista, lo que en aquel entonces representaba la segunda muerte durante una redada de ICE en el sur de California.
Nory Sontay Ramos, estudiante de honor y atleta estrella en California, y su madre Estela Ramos Baten seguían las reglas, pero, como informa MSNBC desde Los Ángeles y Guatemala, las autoridades estadounidenses las deportaron de todos modos, poniendo en peligro su futuro. Estela, madre de Nory, quien fue deportada con ella el 4 de julio de 2025 a Guatemala tras una cita de rutina con migración en Los Ángeles, falleció a los pocos meses de regresar a Quetzaltenango, Guatemala, en septiembre. Tenía tan solo 45 años.

Estela Baten Ramos y Nory Sontay Ramos (Fuente: MSNBC).
A mediados de enero de este año, en Compton, California, feligreses de una iglesia cristiana intentaron proteger a dos guatemaltecos que pintaban el templo cuando agentes del ICE los detuvieron sin orden de arrestos. Las imágenes muestran a uno de los connacionales siendo jalado de los pies mientras la congregación exigía que fuese liberado. Brenda Suchite Méndez es el rostro del drama migratorio actual. Su esposo, originario de Guatemala, fue uno de los pintores detenidos. «Quiero ayuda, lo quiero a él de regreso porque no sé qué hacer», expresó Brenda, quien ahora debe cuidar sola a sus seis hijos.
No hace mucho, Jairo García-Hernández, un guatemalteco de 27 años falleció el 16 de febrero en el Hospital Comunitario Larkin de Miami mientras se encontraba bajo custodia del ICE de Estados Unidos en Miami. Según un comunicado de prensa del ICE, fue declarado muerto tras sufrir un colapso inesperado y quedar inconsciente. «A pesar de los esfuerzos del personal del centro por salvarle la vida, García Hernández falleció», dice el comunicado. «Su causa de muerte está bajo investigación». La agencia afirma que ya se encontraba «en mal estado de salud» cuando el ICE lo detuvo en enero pasado.
¿Cuándo terminará todo esto?
El plan de gobierno sigue siendo la deportación masiva y para eso están cambiando las reglas.
ICE cuenta con un presupuesto inflado, convirtiéndose en la decimotercera fuerza militar más grande del mundo por financiamiento. La agencia anunció un plan de $38,300 millones para convertir bodegas de almacenamiento en mega-cárceles para migrantes. Ya han comprado bodegas en Hagerstown, Maryland, por $102 millones; en Surprise, Arizona, por $70 millones; y en San Antonio, Tejas, por $82 millones, entre otras.

“ICE pivotea hacia las bodegas de almacenamiento: bodegas identificadas por el ICE para convertirlas en centros migratorios de detención. En Hutchins, Tejas, se planea un centro que pudiera acoger la población promedio de las cárceles en el condado de Dallas, con miles de camas extra.” (Infográfico de Bloomberg. Nótese que hay 23 lugares ya identificados por la agencia para expandirse hacia bodegas. Los lugares pueden cambiar o ser removidos).
Estructuralmente, el desmantelamiento del asilo ha creado un obstáculo adicional para las comunidades resistiendo estas agresivas políticas migratorias. La administración Trump planea cerrar cientos de miles de solicitudes de asilo de personas que ingresaron irregularmente y posteriormente pidieron protección. Esto convertiría a los solicitantes en deportables de inmediato, eliminando el derecho a una audiencia ante un juez. El reasentamiento de refugiados está en un mínimo histórico (sólamente 7,500 han sido admitidos en 2026) y ya se han cancelado el Estatus de Protección Temporal para una docena de países. El Departamento de Seguridad Nacional propuso congelar indefinidamente los permisos de trabajo para solicitantes de asilo hasta que el sistema pueda resolver casos en 180 días o menos.
Para el migrante guatemalteco, esta situación tiene implicaciones prácticas. Significa entender que la seguridad no vendrá a apelar por la “compasión” de quienes administran el sistema, ni de distinguirse como “migrantes buenos” frente a “criminales”. La seguridad vendrá de la organización comunitaria, del conocimiento colectivo de derechos, de la capacidad de responder a una redada con cincuenta personas grabando y exigiendo órdenes judiciales. Estamos construyendo una infraestructura de libertad: redes de apoyo mutuo, fondos de defensa legal, sistemas de alerta temprana, y la convicción que ningún compatriota debe de enfrentar sólo o sóla esta maquinaria.
La pregunta que enfrentamos no es si ICE puede ser reformado. La evidencia sugiere que no. La pregunta es si podemos construir, desde los escombros de este sistema, algo que nunca ha existido plenamente en este país: una política migratoria que no dependa de la vigilancia, la detención y la deportación. Una política que reconozca que la movilidad humana es una constante histórica, y que la respuesta adecuada no son jaulas, sino comunidades capaces de recibir.
Debemos estar convencidos que las fisuras en el sistema, multiplicadas por miles, pueden llegar a ser lo suficientemente grandes como para que, un día, miremos atrás y nos preguntemos cómo aceptamos durante tanto tiempo lo que hoy nos parece insoportable.
Ninguna bodega más. Ningún niño separado. Ningún compatriota enjaulado. ICE no se reforma, se abole.
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