Memorias y anécdotas/ Los Cuadernos de la Verbena y otras publicaciones

En cuanto a la creación de los “Cuadernos de la Verbena” fue en 1985 que se nos ocurrió a Víctor Muñoz, Marco Vinicio Mejia y a este contador de memorias y anécdotas, publicar una revista para cuentos.

Max Araujo

mayo 17, 2026 - Actualizado mayo 16, 2026

A pesar de que no estudié una carrera universitaria relacionada con medios de comunicación y con el periodismo, poco a poco, sin pretenderlo, me fui involucrando en el mundo de la edición y como columnista en periódicos y en revistas. Como editor me inicié con las primeras publicaciones del grupo Editorial  “Rin 78”, posteriormente con mi  editorial “Nueva Narrativa”, y como copropietario, con otros escritores, de la “Editorial Palo de Hormigo”, que formamos como  sociedad de responsabilidad limitada con varios exmiembros de Rin 78 cuando esta aventura literaria terminó. La dirigió Juan Fernando Cifuentes Herrera y a la muerte de este, su hijo Ulises.  Fui también coordinador de publicaciones de  la Asociación Módulos de Esperanza. En 1990 fui integrante del Consejo de Editorial Cultura. Entre los libros que sugerimos en dicho Consejo se encuentra “El animalero”, con el que Humberto Ak´abal inició su carrera literaria.

En periódicos publiqué, en La Hora la columna “El ojo de Max Araujo” y textos en el Gráfico: Suplemento Literario y en el semanario católico “Vida”, en el que tuve la columna “Raíces”. También lo hice en “La Razón Literaria”, del vespertino “La Razón”, en el suplemento “Tzolkin” del Diario de Centroamérica, que años después de su creación, por Juan Fernando Cifuentes y Luis Alfredo Arango, se convirtió legalmente en  un medio de difusión del Ministerio de Cultura y Deportes,  y ya a fines de la segunda década del presente siglo en el “Suplemento Cultural”  de La Hora, que dirigió el escritor y  crítico Eduardo Blandón, de origen nicaragüense,  que ha hecho de Guatemala su segunda patria.

 En cuanto a mi oficio de “revistero”, después de mi participación en la creación y administración de la revisa “Cultura de Guatemala” de la Universidad Rafael Landívar, me tocó jugar un papel protagónico en la creación y dirección de “Abrapalabra”, órgano literario de la misma universidad. María Arranz, su primera directora, escribió una de sus publicaciones (la número 9)  un texto sobre cómo y cuál fue mi aportación. A esa revista le siguió mi experiencia fallida, desde el punto de vista económico, de los primeros tres números de “Pedernal”, revista de la Comunidad de Escritores, que iniciamos con el poeta Francisco Morales Santos. Perdimos la mayoría de los ejemplares cuando el dueño del apartamento en donde vivió el escritor nicaragüense Ariel Montoya los lanzó a la basura, cuando este regresó a su país y le quedó a deber rentas. Las habíamos entregado a Montoya para que las vendiera y se agenciara fondos para su mantenimiento.

En la labor de hacer revistas me tocó participar en la creación y dirección de la revista “Encuentro” del Instituto Guatemalteco de Cultura Hispánica y Posteriormente, en los años noventa, estuve en la fundación de la revista “Profesional” de la Asociación de Derecho Notarial de Guatemala, de la que fui también columnista y miembro de su Consejo Editorial. Del año 2000 al 2004 en el Ministerio de Cultura y Deportes fui miembro del Consejo Editorial y   editor, junto a Rodolfo Bolaños y Miriam de León de las revistas “Identidad”, “Patrimonio Cultural Centroamericano” y “Jilb´al” (nuestra visión en idioma popti) con dos números dedicados al cine guatemalteco, con la coordinación de Edgar Barillas y Mario Caxaj. De estas revistas tengo colecciones, al igual que las tiene la Hemeroteca Nacional “Clemente Marroquin Rojas”. Algunas están también en el Centro de Documentación de las Artes de la Dirección General de las Artes.  Ambas dependencias se encuentran en el hermoso edificio de la Biblioteca Nacional “Luis Cardoza y Aragón”. La Hemeroteca es parte de la estructura administrativa de la Dirección Técnica del Patrimonio Documental y Bibliográfico de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural. Las dos Direcciones Generales indicadas son parte del Ministerio de Cultura y Deportes.

Durante años fui miembro también del consejo Editorial de la Revista Istmo (Costa Rica) y de la revista bilingüe español-francés “Vericuetos -Chemins Scabreux (Francia), aunque esos cargos fueron más honoríficos que de trabajo. He publicado también textos en revistas de Guatemala, como la de la APG, y de otros países. Un privilegio que me ha dado Dios y la vida.

En cuanto a la creación de los “Cuadernos de la Verbena” fue en 1985 que se nos ocurrió a Víctor Muñoz, Marco Vinicio Mejia y a este contador de memorias y anécdotas, publicar una revista para cuentos. De la euforia inicial, porque no fue posible hacer dicha publicación porque requería de fondos económicos y una plataforma para anuncios, en sustitución, decidimos crear un medio más sencillo y barato, en el que publicaríamos en cada ocasión, narrativa o crítica, de un solo autor o de dos autores. Fue así como decidimos crear unos cuadernos, con más páginas que los Trifoliares de poesía que editaba Paco Morales Santos, con nombre “Jaguar”, y de “Ahuehuetl” publicado por un escritor de Huehuetenango, cuyo nombre no recuerdo, que circulaban entre literatos de distintos países. Tuvieron muy buena aceptación por la calidad de lo que publicaban. Para planificar nuestro proyecto nos reunimos en un bar ubicado en la zona cuatro, relativamente cerca de mi oficina profesional. Barajamos, entre tragos, varios nombres, hasta que se me ocurrió proponer «Cuadernos de la Verbena,» porque el bar donde nos encontramos llevaba este último nombre. Pero además, ya que nuestra publicación sería un poco marginal, “Verbena” es el nombre de un barrio, de personas que vivían en condiciones de pobreza, vecino a la Quinta Samayoa, dónde yo residía. Y aunque oficialmente los editores fuimos los tres indicados con el tiempo se nos unió Juan Antonio Canel, escritor e ilustrador de textos. Fue así como el primer cuaderno que publicamos salió con el cuento » El Samurai«, con el que Eduardo Villagrán ganó el primer lugar en los Juegos Florales de Quezaltenango de ese año. El cuaderno lo presentamos en diciembre de ese año en un acto que se realizó en el salón principal de la Alianza Francesa, que en esa época tuvo su sede en la 4 avenida de la zona 1. Los siguientes 6 cuadernos, porque no pasamos de 7, fueron, en su orden, en distintas fechas: 2. » García y Canel cuentan«(Carlos René García Escobar y Juan Antonio Canel), 3.  «En cerquita del cielo«. Max Araujo. 4.» Tres provocaciones sobre el Arte«. Marco Vinicio Mejia. 5.» Puros cuentos los de mi abuelo». Max Araujo. 6. » El espectáculo más grande del mundo». Mario Monteforte Toledo, y 7. “Historia familiar», Méndez Vides. La aventura terminó en 1989 con esta última publicación. No recuerdo cómo se financiaron las publicaciones. En mi caso yo pagué las que  publicaron trabajos míos. Tampoco recuerdo el número de ejemplares en cada ocasión, pero no pasaron de trescientos. El tamaño de cada cuaderno fue de medio oficio, y tuvieron entre diez y veinte hojas, con portadas de cartulina. Unos salieron con el sello de Editorial Nueva Narrativa, la que fundé en 1984. Lo mantengo hasta la fecha. Ha publicado durante su existencia  27 títulos. La mayoría financiados por los propios autores. Su listado es el siguiente: Libros y folletos. 1. “Por el ojo de la cerradura”. Hugo Estrada  2.” Instructivo breve para matar al perro”. Víctor Muñoz.  3.  “49 Centavos de felicidad”. María del Carmen Escobar  4. “Vida de un pueblo muerto”. William Lemus  5.” Puros cuentos los de mi abuelo y otros cuentos”. Max Araujo  6. “Cuentos, Fábulas y Antifábulas”. Max Araujo (2da. Edición) 7.” Humor e ironía en el Microrrelato guatemalteco contemporáneo”. Francisca Noguerol Jiménez  8. “Got Seif De Cuin”. David Nicolás Ruiz Puga .9.” Ajusticiado”. Roberto Oliva 10. “Dátiles para el camino”. Víctor Pabsch .11.” Voces de la Memoria”. Ramón Adán Sturtze 12.” Días de contar”. Max Araujo 13. “Las utopías aún son posibles Joseph Wresinki: Una Solución para América Latina”. Max Araujo  14.” Perfume del Universo. Sonetos de las buenas conciencias”. Rafael Ruiloba .15.” De balas, de bolos y de bolas. Narraciones propias y ajenas”. Max Araujo  16.” Derecho de Autor y Derechos Conexos. Preguntas y Respuestas. Legislación Guatemalteca”. Max Araujo  17. Una vida plena. De la aldea a la ciudad. Max Araujo. 18. “Apuntes para el estudio de una parte de la narrativa, de los años setenta y ochenta, de algunos escritores guatemaltecos”. Max Araujo  19. “La vida es hermosa para quien la construye hermosa”. Max Araujo, 20.” Implementación de Juzgados Especializados en delitoscontra el Patrimonio Cultural”. Luis Pedro Barrios Araujo.21.  Las narraciones del tío Max. Max Araujo. Colección Cuadernos de la Verbena.  1. “El Samurai”. Eduardo Villagrán. 2. “En cerquita del Cielo”. MaxAraujo. 3. “Puros cuentos de los de mi abuelo”. Max Araujo. Revistas. Pedernal, números del 1 al 3. Órgano de difusión de la Comunidad de Escritores).  Otros cuadernos de la Verbena  se publicaron con el sello del grupo literario  “la rial academia.

Para redactar este texto es importante que cuente a los lectores que en mi biblioteca personal encontré, con un empastado rústico, una colección de los “Cuadernos de la Verbena”. Lo había olvidado. Lo mismo me sucedió con la colección de casetes, con voces de autores guatemaltecos, del programa que dirigió Quique Noriega como parte del Comité de Muestras del Ministerio de Cultura y Deportes, años noventa, del que hablaré en otro texto de esta serie.

En los inventarios de vida nos encontramos con hechos que ya no recordábamos.

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