Escribo este texto sobre el Instituto de Antropología e Historia con mucho respeto porque ha sido una de las entidades más importantes para la salvaguarda del patrimonio cultural de Guatemala, con una historia que se remonta a los años cuarenta del siglo pasado cuando fue creado bajo la figura de un “instituto”, como se hizo con el de seguridad social (IGGS) y posteriormente para el turismo (INGUAT), aunque estas dos últimas son entidades descentralizadas con personalidad jurídica propia; tratamiento jurídico que no se dio al IDAHE, pues fue dependencia del Ministerio de Educación.
Para la mayoría de las personas que conocen el IDAHE ha existido desde esos años, sin embargo, por un descuido “legal” no existió legalmente durante más de catorce años, porque cuando se hizo la primera estructura orgánica del Ministerio de Cultura y Deportes (1988) no quedó establecido en el reglamento respectivo, simplemente desapareció, aunque se mantenía vigente en el imaginario de quienes se dedican a temas del patrimonio cultural. Afortunadamente en el año 2001 se encontró una manera legal para que continuara vigente. Esto mismo tendrá que hacerse para darle existencia jurídica al conocido como “Archivo Histórico de la Policía Nacional”, como lo sugerí en un artículo que publiqué en la edición de agosto del año en curso de la Revista de la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG). Es por casos como estos, y por otras razones, que es urgente que más profesionales de las leyes conozcan de la importancia y de los contenidos del Derecho de la Cultura, como una rama jurídica que comprende la legislación cultural y toda la normativa jurídica que regula lo relacionado con el quehacer de la cultura. Las normas legales son una de las formas más importantes para la conservación, rescate, restauración, defensa y difusión de nuestro rico y variado patrimonio cultural. Urge también crear tribunales especializados en delitos contra dicho patrimonio y contra el Derecho de Autor y Derechos Conexos. En la Universidad Da Vinci, Luis Pedro Barrios Araujo, un graduando en la carrera de licenciatura en Derecho, realizó su trabajo de tesis sobre esa necesidad.
Guatemala es un país con un extraordinario patrimonio cultural, tangible o material e intangible o inmaterial. El primero representado por bienes inmuebles y objetos de los tres grandes periodos de su historia: Prehispánico, colonial y republicano. Y el segundo por sus expresiones culturales tradicionales, conocimientos ancestrales y expresiones artísticas, siendo que la Constitución de la República y la Ley para la Protección del Patrimonio Cultural de la Nación, así como las Convenciones internacionales, entre estas la de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, dan definiciones y clasificaciones de ese patrimonio. Son las que se utilizan en nuestro país.
Por esa riqueza cultural, siguiendo el ejemplo de otros países, entre ellos México, se creó el 23 de febrero de 1946 el Instituto de Antropología e Historia ( IDAEH), mediante el Acuerdo número 22 emitido por el Presidente Juan José Arévalo, asignándosele entre sus atribuciones el mejoramiento, organización y administración de los museos, la coordinación de los organismos que para ese momento controlaban la riqueza arqueológica, y el inicio e impulso de estudios etnográficos y la profundización de la investigación histórica.
De 1946 a 1986 funcionó como dependencia del Ministerio de Educación. Desde sus inicios desarrolló un trabajo extraordinario que lo posicionó como una dependencia necesaria e indispensable, sin embargo, cuando el 8 de septiembre de 1988 se emitió el primer reglamento de funcionamiento del Ministerio de Cultura y Deportes, todas las dependencias ( 8), entre estas el Instituto de Antropología e Historia, que fueron trasladadas del Ministerio de Educación mediante el Acuerdo Gubernativo 104-86, emitido por el Presidente Vinicio Cerezo, pasaron a formar parte de cinco direcciones generales: Promoción, Difusión, Formación -que sustituyeron a la Dirección General de Bellas Artes-, y la de Patrimonio Cultural y Natural, esta última para lo relacionado con el Patrimonio Cultural material o tangible. El Ministerio de Cultura y Deportes fue creado el 10 de enero de 1986, mediante el Decreto Ley 25-86, que contenía una Ley para el Organismo Ejecutivo, emitido por el gobierno de facto del general Humberto Mejía Víctores.
Fue así como, sin que los estudiosos del patrimonio y de la legislación cultural se dieran cuenta, el IDAEH desapareció legalmente, ya que sus funciones fueron asumidas por la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural. Esto provocó un problema, ya que muchas personas confundían al IDAHE con dicha Dirección, incluyendo empleados del MICUDE, quienes indistintamente consideraban al director general como director del IDAHE.
El problema legal no se habría dado si para el Nombre de Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural se hubiese mantenido el nombre de Instituto de Antropología e Historia ya que la ley lo permite. Como ejemplos, en el Ministerio de Economía una Dirección General se llama “Registro de la Propiedad Intelectual,” y en el Ministerio de Gobernación otra se llama “Diario de Centroamérica y Tipografía Nacional”, creada por el Acuerdo Gubernativo 633-2007.
En la siguiente reforma administrativa que se hizo en el Ministerio en 1993, en el periodo del presidente Ramiro De León Carpio, se mantuvo la Dirección Patrimonio Cultural y Natural, aunque se suprimieron las otras Direcciones Generales, indicadas al principio de este texto, o sea las encargadas de los temas de arte, fusionándola en una sola con el nombre de Dirección General de Artes y Cultura, que años después, en el 2008, se convirtió en dos Direcciones Generales, que existen actualmente, la de las Artes, y la de Desarrollo Cultural.
El problema de la confusión se agravó cuando se emitió el decreto 27-97, “Ley para la Protección del Patrimonio Cultural de la Nación”, porque se establecieron en la misma obligaciones para un inexistente “Instituto de Antropología e Historia”. La Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural cumplía con dichas obligaciones.
De 1994 al 2001 el Ministerio de Cultura y Deportes no tuvo reglamento de funcionamiento. Casi desapareció con la Presidencia de Ramiro de León Carpio, quién ofreció suprimir dicho Ministerio cuando asumió el cargo. De esto publicaré otro texto.
Para resolver en parte el problema relacionado con la confusión indicada, cuando en el año 2001 se emitió el Acuerdo Gubernativo número 354-2001, del presidente Alfonso Portillo, que contenía un reglamento administrativo para el Ministerio de Cultura y Deportes, los asesores de la Ministra Otilia Lux de Cotí, sugerimos previamente al mismo, que siendo que en la Ley del Organismo vigente permitía que una dirección técnica llevará un nombre especifico, sin que fuera necesaria la palabra dirección, que una de estas llevara el nombre de Instituto de Antropología e Historia.
Fue así como legalmente resurgió dicha entidad, para bien de Guatemala, porque nunca había desaparecido en el imaginario de quienes nos dedicamos a temas de cultura. La entidad tenía antecedentes y una historia sólida de trabajo y funcionamiento. Se recreó con objetivos y facultades más limitadas a las que tuvo originalmente cuando fue creado durante la administración presidencial del doctor Juan José Arévalo, como un gran legado de ese periodo.
El reglamento del 2001 quedó sin vigencia cuando en el 2008 se emitió el reglamento actual, contenido en el Acuerdo Gubernativo número 27-2008, que tuvo como logros, entre otros, el haber creado la Dirección General de Desarrollo Cultural y Fortalecimiento de las Culturas y direcciones técnicas necesarias, entre estas, como parte de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural, la Direcciones del Patrimonio Documental y Bibliográfico, de Patrimonio Intangible y la Dirección de Museos.
Como datos complementarios es importante que se conozca que el Viceministerio de Patrimonio Cultural y Natural surge en 2010 mediante un Acuerdo Gubernativo, dejando la Dirección General con el mismo nombre en su estructura administrativa. En el año 2023 se crea por Acuerdo Gubernativo el Viceministerio de Interculturalidad, y a la Dirección General de Desarrollo Cultural y Fortalecimiento de las Culturas, se le suprime esta segunda parte, quedando únicamente como Dirección General de Desarrollo Cultural como dependencia del Viceministerio de Cultura.
En el reglamento vigente, emitido en el 2008, como ya se indicó, se mantuvo el Instituto de Antropología e Historia como Dirección Técnica, con los objetivos, fines y funciones que desarrolla actualmente. Su trabajo, con los departamentos y programas es extraordinario en la parte que le corresponde, de conservación, restauración, defensa y difusión del patrimonio cultural.
Salvar su legado y su historia fue un acierto. Me siento satisfecho de haber sido uno de quienes asesoramos a Ministra Otilia Lux, sobre cómo resolver un problema administrativo. El error nunca debió suceder.
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