Las ilusiones es la pieza con la que Elda María Figueroa de León obtuvo el primer premio en Juannio 2025.
Los obligados recorridos nocturnos que Elda María Figueroa de León ha debido realizar para volver a su casa después del trabajo inspiraron la obra Las ilusiones, el tríptico ganador del concurso Juannio 2025. Elda señala que estos paisajes nocturnos le son muy conocidos. “Yo he transitado por esos espacios en los que lo que haces es buscar un lugar iluminado”, refiere la artista.
En los tres cuadros que componen su propuesta, que forma parte de la serie Nocturnos, los objetos como automóviles, gasolineras y predios semiiluminados se ven pequeños en proporción al formato, y la artista indica que los representó así con la intención de dar esa sensación de incertidumbre. El nombre de la pieza hace referencia a una de las colonias en las que la artista habitó. “Tiene un bonito nombre, pero es bastante peligrosa”, añade.
La artista ganadora
Elda, quien cursó estudios artísticos en la Escuela Nacional de Artes Plásticas Rafael Rodríguez Padilla, afirma que fue desde muy pequeña que sentía que quería dedicarse al arte. En la actualidad además de realizar obras y participar en exposiciones también se dedica a la docencia artística en la Escuela Municipal de Artes Visuales Álvaro Arzú Irigoyen. En 2022, fue seleccionada para exponer en el espacio Íntimo de la Galería La Nueva Fábrica en la Antigua Guatemala con un proyecto de grabado y video, titulado La Faena.
En 2023, obtuvo el primer lugar en la convocatoria Galería Abierta con su obra Cuatro Letras. Un año antes había obtenido el tercer lugar en esa misma competencia con la instalación de esculturas Hecho a Mano.
Su talento ha cruzado fronteras. En 2022, fue seleccionada para participar en la exposición colectiva Recontarnos en la galería Apexart, de Nueva York, donde presentó un trabajo conjunto con su colega Djassmín Morales y su video La Caja.
En 2021, fue seleccionada para una residencia como parte del programa Invasión del Centro Cultural de España en Guatemala (CCE). Su presencia en exposiciones colectivas ha sido constante, participando en eventos como La Historia para Contradecir en la galería Poporopo y El Sobrante Presenta en la Antigua Imprenta Sánchez y de Guise en 2022.
Ese año también participó en la exposición itinerante No fue el fuego, organizada por la Agencia el Ocote que recorrió diferentes ciudades como Ciudad de Guatemala, Antigua Guatemala y Quetzaltenango en 2022.
En cuanto a su trayecto académico, Elda cursó el Profesorado de Enseñanza Media en Artes Plásticas e Historia del Arte en la Universidad de San Carlos de Guatemala, completó el Diplomado de Arte Contemporáneo y el ESPA (Espacio de Creación Artística) en la Escuela Municipal de Artes Visuales Álvaro Arzú Irigoyen, y ahí formó parte del grupo El Sobrante, dirigido por Mario Santizo.
“Mis espacialidades son la pintura y el grabado y me interesa trabajar con técnicas un tanto tradicionales y más conocidas”, expresa la pintora.
La amistad y la exploración
A través de pláticas casuales con Ana, quien trabajó durante años para su familia, Javier Sarmiento fue cultivando una amistad con ella. “Platicábamos sobre las diferencias culturales que hay en Guatemala, a pesar de la cercanía de los poblados. Ella es de San Juan Sacatepéquez, que queda como a una hora de la ciudad, pero aun así hay muchas diferencias”, señala.
A través de las historias que ella le relataba, Javier no solo descubrió las circunstancias injustas que deben enfrentar muchas mujeres. “Aparte de una gran impotencia, me generó mucho respeto a las mujeres que como Ana tienen que luchar en contra de circunstancias que la sociedad les impone”, asegura. Paralelo a esa conciencia, Javier ya se formaba como artista y en 2021 se vio motivado a conocer a las mujeres de la comunidad de donde provenía Ana. Pasó unos días en el lugar, hizo fotografías de muchas señoras con hijos y nietos. Ana había viajado a su población acompañada de sus hijas, entre ellas la pequeña Sheily, a quien Javier había conocido desde muy pequeñita. Ese día, la niña llevaba una diadema de unicornio y Javier decidió fotografiarla también.

Con las imágenes captadas de las señoras del pueblo, Javier quiso hacer una pintura, pero el resultado que obtuvo no fue el que esperaba. Comenzó a trabajar en otros proyectos, pero al pensar en competir en Juannio empezó a buscar fotografías con las cuales experimentar la técnica de pintar con tinta y crayones antes de aplicar el óleo y encontró la foto de Sheily. “Me acordé del momento y del cariño que le tengo a Sheily y a Ana y ese fue el resultado”, indica el artista al referirse al cuadro que le valió ganar el segundo premio en Juannio 2025.
Javier cuenta que siempre quiso pintar y tuvo el apoyo de su madre, quien incluso llegó a pedir a artistas reconocidos que lo apoyaran en su desarrollo. Cursó sus primeros estudios en Guatemala antes de trasladarse a vivir en México. En los últimos años ha hecho de Milán, Italia su lugar de residencia. Sin embargo, vuelve con frecuencia al país.
De acuerdo con las notas de la organización de Juannio, Sarmiento «enfoca su arte en su fascinación hacia la naturalidad del ser, enfocándose primordialmente en los contrastes de género, sexualidad y sensualidad. A través de su trabajo, reproduce la percepción de sí mismo en el anhelo de convertirse en algo natural y real; capturando momentos de revelan verdades personales por medio de escenas íntimas… Para Javier, es necesaria la energía que se crea entre el artista y su inspiración tanto como la que se crea entre el espectador y la obra”, añade la nota con la que se le presenta.
Orígenes y cosmovisión
A Selvin Raúl García le apasiona la investigación de materiales y pintura rupestre, por eso, su obra Los orígenes del mundo: Itzamná, con el que obtuvo el tercer premio del certamen, está elaborado, precisamente sobre tela completamente cruda y en carboncillo. Señala que el grado de dificultad para lograr trazos con este tipo de materiales es bastante elevado. “Hacer la línea delgadita con las manos, sin usar pincel ni lápiz es complejo”, admite el artista.

La inspiración de la obra son las pinturas prehispánicas que tienen precisamente el legado de los pigmentos naturales y minerales. Acerca de la elección de los materiales indica que los seleccionó debido a su textura, porque quería provocar sensaciones. “En este caso, quise activar el tacto, por esa razón se dejó la tela cruda con los hilos, porque el arte rupestre es tosco y fuerte», expresa.
En cuanto al uso del carbón natural este brinda sensación de distintas capas. Explica que en su pieza hay algunos elementos propios de la cosmovisión maya, pero acota, que no son una réplica o copia, sino más bien, referentes del barroquismo y abstracción de ese tipo de piezas. “Trato de usar estos componentes a mi favor, para que mantengan la visión muy entretenida, viendo cada detalle y cada figura… Sí tiene una figuración que es precisamente Itzamná que es el lagarto cósmico de la tierra… Aquí se ven las fauces abiertas, el ojo de serpiente que aparece en la época olmeca hasta a finales del período prehispánico”, describe.
“El contenido simbólico es muy importante, puesto que las pinturas rupestres no deben entenderse como arte sino como una especie de expresión simbólica”, asevera el artista.
Selvin García cursó estudió la licenciatura en Arte, es egresando de la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala en 2016. Fue administrador del Centro de Documentación de Galería El Attico desde 2016. Es docente de la Universidad Da Vinci y la Universidad Popular.
Es ensayista y cuenta con publicaciones de una novela psicológica y una monografía del Mapa en Relieve en Guatemala. Como ilustrador ha trabajado en proyectos como El Castigo y la Reprensión en el Juzgado del Provisorato de indios en el Obispado de Yucatán, 1563-1763. Publicación de Missouri State University y Universidad Autónoma de México, 2022.
Ha expuesto su trabajo en Holanda, Eslovaquia y Estados Unidos. Fue publirrelacionista de la Escuela Nacional de Artes Plásticas “Rafael Rodríguez Padilla”.
Es investigador del arte maya, rama en la que trabaja su producción artística sobre el arte rupestre mediante la exploración de la lítica y obsidiana, así como pintura prehistórica. Actualmente es director del Museo Nacional de Arte Moderno “Carlos Mérida”.
Un cheque y “piezas arqueológicas” del futuro
En esta 61 edición, Juannio otorgó dos menciones honoríficas. La primera a Rolando Madrid, por la pieza Páguese a Rolando Madrid, que según explica surgió luego de que el año pasado participó en una exposición con una micro instalación, la cual decidió vender por el 1% del precio promedio de las otras piezas de la muestra. “Me pareció interesante quitar ceros», asegura. Originalmente la suma alcanzada era de US$15, pero luego de una rebaja y del pago de comisiones, le correspondió un cheque de US$7, que es el que al final exhibe en esta muestra. “No es cuestionar, sino evidenciar cómo funciona este sistema. Cómo nos movemos, cómo analizamos y cómo actuamos”, indica.
Rolando Madrid se identifica comoartista visual, educador, gestor cultural y administrador de empresas. Se formó como fotógrafo en la ENAPy se ha dedicado a explorar los límites del arte conceptual a través de instalaciones, intervenciones en el espacio público y arte objeto.

Por más de 12 años ejerció como maestro en el Colegio Suizo Americano, la ENAP y la Escuela Municipal de Pintura. Posteriormente se ha dedicado a fundar proyectos empresariales y artísticos. Su obra se ha exhibido en el Museo de Arte Moderno «Carlos Mérida», Fundación Rozas-Botrán, Imago Mundi (Fundación Benetton), El Attico, Antiguo Edificio de Correos. Como gestor cultural fue cofundador de Proyecto Poporopoy Espacio 556. Forma parte del colectivo Estudio Litio.
La otra mención honorífica fue para Marlon Iván Sigüina García, con la pieza Aproximaciones arqueológicas. “Soy del suroriente de Guatemala y para mí es muy importante representar la cultura de mi región”, afirma el artista nacido en Cuilapa, Santa Rosa, que se identifica como xinca. La idea de su pieza, según explica es imaginar cómo se verían en el futuro piezas arqueológicas de este tiempo, si se respetara nuestro patrón local con la influencia de los pueblos indígenas”, explica.

Tras de esa propuesta hay un cuestionamiento. “Lo que se hace es imitar pueblos europeos, asiáticos o norteamericanos, pero ¿qué está pasando con nuestras raíces’, ¿será que las estamos invisibilizando?”, se pregunta el artista. En la obra presentada en esta exposición, representa distintos ángulos de una escultura de barro de la diosa del cacao y en el centro ha colocado una fotografía de Miguel Martínez. “En este caso yo le cambio el rostro y le coloco en lugar una diosa a una “deidad” contemporánea y le pongo de título Gobernador de influencia Cotzumalguapa 2020-2024. Porque nace en ese espacio de influencia Cotzumalguapa”, explica y agrega que deja todo a la interpretación de quienes observen su pieza.
Marlon Sigüina es maestro de Artes Plásticas e Historia del Arte. Ha sido coordinador del Museo Xinka entre 2015 y 2025. Ha colaborado en la formación de estudiantes y artesanos, en favor de la difusión de la historia del pueblo xinka. Tiene la certificación por COPXIG sobre dominio de la base idiomática xinka, que se encuentra en grave peligro de extinción.
La exposición y las fechas
Los ganadores de premios y menciones honoríficas fueron seleccionados entre 33 artistas que pasaron a la ronda final del concurso. En la muestra que ya está abierta en el Museo Miraflores, los 36 trabajos de estos creadores se suman a los de 86 artistas invitados, entre ellos los maestros Luis Díaz, Joaquín Orellana, Ramón Ávila, Moisés Barrios, Alfredo García, Diana Fernández, Alfredo Ceibal, Rudy Cotton, Daniel Chauche, Luis González Palma, Dennis Leder Sandra Monterroso, Benvenuto Chavajay, Jorge De León, Andrea Monroy Palacios, Gabriel Rodríguez Pellecer, entre muchos otros.
Además, figura el legado de grandes maestros como: Rodolfo Abularach, Roberto González Goyri, Carlos Mérida, Marco Augusto Quiroa, Efraín Recinos, Magda Eunice Sánchez, Dagoberto Vásquez, Arturo Martínez, Julio Zádik y Aníbal López.
La organización hace notar que esta es la primera ocasión en la que participa una pieza del maestro Joaquín Orellana. Además, la exposición rinde tributo al maestro Jorge Mazariegos Rodríguez.
Las visitas guiadas se realizarán los jueves a las 10:00 horas. Los horarios de visita normal serán de martes a domingo de 9:00 a 19:00 horas. Estará abierta al público hasta el 13 de julio. El museo Miraflores está ubicado en Paseo Miraflores (7ª calle 21-55, zona 11).








