Desde mediados del siglo XX, corrientes vanguardistas de arte contemplaron la posibilidad de trabajar con materiales reciclados. Artistas como Marcel Duchamp, El Anatsui y Vik Muniz fueron pioneros e impulsores de esta visión que reunía conciencia ecológica y creatividad. Desde 2023, en Guatemala se celebra el Festival Rotario de Upcycling Art. Este año, además de 80 obras realizadas por adultos, tanto artistas consagrados como emergentes, se incluyen piezas elaboradas por niños de entre 5 y 14 años, que este año alcanzan las 60.
Más allá de crear conciencia ecológica y estimular talentos, la iniciativa tiene también un trasfondo social. Los fondos recaudados por el festival, organizado por los clubes Rotario y Rotaract Guatemala La Reforma apoyan tres proyectos: siete pisos de concreto para familias vulnerables (Hábitat para la Humanidad Guatemala), reciclar y restaurar con plástico reciclado pupitres que se encuentran abandonados por estar en mal estado para estudiantes de la cuenca del río Motagua (Alianza por el Río Motagua) y financiar becas educativas Centro Educativo Rotario Benito Juárez.
Creatividad temprana
Sully Hernández, quien colabora como encargada del área de los recorridos por la exposición de galería de arte de niños Benito Juárez, que se encuentra en el Museo de los niños, señala que el participante más joven en esta sección tiene cinco años y medio y la mayor, 14. Sin embargo, la mayoría son alumnos de cuarto a sexto grados de primaria (entre los 10 y 12 años).
Durante las visitas que han realizado tanto escolares como niños que llegan con sus familias se les estimula a trabajar con este tipo de materiales. “La mayoría de los niños ya han tenido experiencias tanto en su casa como en la escuela”, asegura Hernández.
Las infinitas posibilidades
En la muestra que se exhibe en la Alianza Francesa hay desde piezas con materiales 100% reciclados, hasta algunas hechas con elementos convencionales de arte pero que incluyen algún material de desecho. Se pueden encontrar artistas con trayectorias reconocidas hasta emergentes. El tema, según señala la organización, fue libre, sin embargo, este año hubo muchas piezas que se centraron en la figura femenina.

Sin duda alguna, una de las piezas más notables en la exposición es un gigantesco crucifijo elaborado con desechos de metal, madera y lazo. No solo por su tamaño sino por el nivel de detalle que le imprimió Caroll Palomo al cuerpo del crucificado llama la atención de quienes visitan la muestra.



Caroll Palomo muestra este crucifijo en la exposición.
El artista Édgar Echeverría muestra cómo se pueden aprovechar los componentes inservibles de los automóviles a través de diversas piezas, entre ellas, Armadura medieval, una guitarra y una motocicleta.

En el caso de la artista Caterin García, su pieza titulada Oxígeno está elaborada con botones de distintos tamaños y colores, lo que le brinda una textura y brillo especiales.

Si de impacto se trata, el agua toma protagonismo en la pieza de Deborah Aquino Calel, quien ha personificado a este elemento natural en «El último grito del agua», una angustiosa figura femenina que grita y se queja por el maltrato que ha sufrido a manos de los humanos.

La belleza surge, muchas veces, a partir de lo que se puede pensar que ya no tiene valor. La pieza realizada por Andrea Corado con las anillas o lengüetas de latas es un magnífico ejemplo de esto.

Hay quienes participan con más de una pieza, este es el caso de María D’Acosta, que en esta ocasión presentó dos piezas con motivo floral, hechas con cartones de huevos, textiles y tablas.


Obras de María Da’Costa, quien aprovechó cartones de huevo para elaborar las flores que son elementos centrales en sus piezas.
Los elementos metálicos sirven también para crear obras innovadoras, cuando se les combinan con técnicas de pintura. Esto sucede en la pieza Metamorphosis, del artista Nehemías Godoy.


Metamorphosis, de Nehemías Godoy.
Uno de los valores de esta muestra está en la expresión de libertad que cada creador imprime en sus trabajos, que bien pueden nacer de las hojas de un libro hasta de elementos que marcan un espacio temporal específico, tal es el caso de las mascarillas que se volvieron populares con la pasada pandemia.





La muestra está abierta hasta el 3 de septiembre en la Alianza Francesa, de 9:00 a 18:00 horas y en el Museo de los niños, de 8:30 a 16:30 horas.
Tags: Arte Exposición Festival Rotario de Upcycling Art Portada Reciclaje















