El Museo Nacional de Arte Moderno podría quedarse sin la colección de Carlos Mérida

La nieta del artista, María Cristina Navas y Mérida, señala que con el cierre del Munam se han dejado de cumplir cláusulas del convenio con el que su madre realizó la donación de obras de arte, documentos y fotografías de su abuelo hace 25 años y ella desea recuperar el control de esa colección. El Ministerio de Cultura y Deportes avanza en los procesos, pero aún no tiene fecha de reapertura para ese recinto.

Ana Lucía Mendizábal

junio 8, 2025 - Actualizado junio 19, 2025

Antes de que se cerraran las puertas el Museo Nacional de Arte Moderno debido a trabajos de restauración, mantenimiento y rediseño de su museografía, así se exhibía parte de la colección de Carlos Mérida.

María Cristina Navas y Mérida, nieta de Carlos Mérida (1893-1984), mantuvo una reunión con el Presidente de la República, Bernardo Arévalo, el lunes 2 de junio. En ella le expuso su deseo de recuperar el control sobre la colección de obras, fotografías, diplomas y documentos de su abuelo, que su familia donó hace 25 años al Museo Nacional de Arte Moderno (Munam) que lleva el nombre del artista y ha permanecido cerrado durante más de dos años y medio.

“Quiero recuperar la colección, pero no llevármela del país. No vengo a pelear, ni a saber que quiere el presidente, la ministra o yo, sino a hacer lo mejor para la obra”, expresa Navas, quien siendo mexicana, dice sentirse muy identificada con Guatemala. Indica que su deseo es trasladar esa colección a un espacio “donde la cuiden mejor y el público tenga más acceso a verla”. Afirma que ha tenido ofertas de distintas instituciones que muestran interés por difundir el legado del Maestro Mérida. «El nombre de Carlos Mérida abre puertas en el mundo de la cultura», enfatiza la nieta del artista.

Aiisa Mérida y María Cristina Navas y Mérida, bisnieto y nieta de Carlos Mérida.

La decisión de Navas de acercarse al presidente se dio, luego de, según dice, haber sostenido al menos tres conversaciones previas con la actual ministra de Cultura y Deportes Liwy Grazioso. “Ya pasó un año y no se resuelve nada”, expresa.  “Nos dicen que lo van a ver, que lo van a estudiar y nada”, enfatiza.

Del encuentro con el mandatario, Navas y Mérida señala que el presidente le hizo ver que hay áreas en las que no puede intervenir directamente. “Lo entiendo y creo que su trabajo es de otra índole y el arte no ha sido siempre muy favorecido en que le pongan atención”, añade.

Navas expresa que cuando, en 2000, se realizó el convenio, que fue firmado por su madre, Alma Mérida y la entonces Ministra de Cultura y Deportes, Otilia Lux de Cotí, la Fundación G&T era custodio de la colección. Sin embargo, con el tiempo, el entonces presidente de esa fundación, Estuardo Cuestas, decidió desistir de ese compromiso, sin embargo, a su familia no se le notificó y el gobierno asumió ese papel, pero señala, “no puedes ser custodio de una donación que te hicieron”. Por esa razón, añade: “Yo le pedí al presidente ser yo quien la custodie».

La nieta del artista hace notar que una de las condiciones expresas en el convenio 10-2000, que dio lugar al Acuerdo gubernativo 852-2000, por medio del cual el Estado aceptó la donación, era que si la colección no se exhibía permanentemente debía ser devuelta, por lo que ella como representante de su madre, estaría dispuesta a hacer efectiva esa cláusula.

En esta copia del convenio, a través del cual se acordó la donación, se subrayó como una condición la permanente exhibición de la colección.

Cristina asegura que continuará realizando consultas con sus abogados en México. Sin embargo, enfatiza en que su intención no es llevarse la obra del país, sino buscar maneras de difundirla y protegerla más efectivamente. Añade: “prefiero un mal arreglo que un buen pleito, porque un buen pleito te puede llevar otros años. Lo que quiero es que me permitan ser el custodio de la obra”.

El acervo donado

La colección donada en 2000 al Museo de Arte Moderno incluye 10 álbumes de litografías y serigrafías, entre los que se encuentran Imágenes de Guatemala (10 láminas), Abstracciones (4 láminas), Danzas de México (10 láminas), Carnaval de México (10 láminas), Trajes regionales mexicanos (25 láminas), Popol Vuh (10 láminas), Tema Azteca I y II (2 láminas), Mexican Costumes (25 láminas), Trajes indígenas de Guatemala (10 láminas), Cielos lumínicos (10 láminas).

Además, se encuentran las obras individuales en serigrafía El abuelo Ixmucané, La máscara mágica, Aprendiz de agorero, Ave Lira, Los Cofrades, Diálogo, Un cántico a la Sulamita y Personajes de la mesa, además del grabado Luz en la sombra.

También hay 39 documentos entre cédulas, pasaportes, posters, contratos y credeciales; 26 diplomas, y 92 fotografías. En el tiempo en el que se hizo la donación se calculó un precio simbólico de US$242,280.

Así apareció en el Diario de Centroamérica el Acuerdo Gubernativo a través del cual se aceptaba la donación realizada por la familia Mérida.

Una exposición de transición

Luego de que Navas se entrevistara con el presidente Arévalo, sostuvo una reunión con Cristopher Martínez, Director Técnico de Museos y Centros Culturales en funciones. «Me reuní con él porque él pidió hablar con nosotros. Nos pidió los documentos porque dijo que se haría cargo», señala Navas.

En la reunión Martínez le informó que, antes de la reapertura del Munam, se tiene previsto realizar una exposición temporal de la colección del Maestro Mérida, en el Museo Nacional de Arte en Guatemala (Munag), en la Antigua Guatemala. Navas afirma que, aunque agradece los esfuerzos, le parece que una muestra temporal no resuelve el principal problema que es la exposición permanente.

Selvin García, administrador del Munam, asegura que lo que busca esta exposición temporal es darle continuidad a la difusión del legado del Maestro Mérida. «Se hicieron todas las gestiones y también la investigación que corresponde, para crear una exposición adecuada, que obedezca a estos fines”, asegura García.

El administrador asegura que para la realización de esta muestra se tiene previsto prestarle mucha atención al tema de la conservación. “Se han realizado muchas visitas al espacio destinado en la galería de exposición temporal del Munag y personal capacitado de Cerebiem ha estado haciendo estudios de clima, condiciones para recibir la obra y ya se cuenta con el visto bueno, por lo que se ha procedido a plantear un diseño expositivo que tiene como objetivo que las nuevas generaciones puedan identificarse con el maestro», agrega.

García indica que el principal eje de esa exposición será identificar a Mérida como guatemalteco para que la gente tenga conciencia de que es un personaje nacional y en segundo término se exalte su presencia internacional y su trascendental legado. Las fechas de esta exhibición aún no están determinadas y según García, deben hacerse adquisiciones de insumos para poder realizar los procesos de embalaje, traslado, desembalaje y montaje para poder fijar fechas.

Martínez expresa que la muestra en Munag tendrá un área lúdica y educativa. Además, añade que la idea es que el programa educativo que acompañe a esta exhibición temporal, crezca al momento de reabrir el museo Carlos Mérida.

¿Por qué aún no se abre el Munam?

Al consultar al director de museos en funciones acerca de los procesos para la reapertura de ese espacio cultural, el funcionario, que asumió ese puesto hace pocos meses, explicó: “A mí me tocó tomar el proceso que se encontraba pendiente de recepción de los últimos trabajos. Estos afortunadamente ya fueron recibidos y están en proceso de pago del último proyecto para ya poder intervenir directamente”.

Los últimos trabajos a los que se refiere son los referentes a la museografía que consistía en la adecuación de mamparas para exposición, algunas plataformas, instalaciones finales de iluminación y seguridad para poder tener la obra exhibida.

Selvin García externa que ahora corresponde seguir otros procesos. “Es importante que se haga un análisis del estado actual de este proyecto para poder contemplar los servicios, así como una exhibición correcta del legado del Maestro Carlos Mérida, que es al que se enfoca la exposición”, añade. Además, dice, debe realizarse el trabajo de definir los textos y los servicios educativos que se ofrecerán.

García expone que se verificará el montaje, el sistema y el guion. “Esto llevará un tiempo, tomando en cuenta que es un acervo que debe contemplar a Carlos Mérida como parte medular y también las piezas de otros maestros cuya obra resguarda el museo”, subraya.

Aunque Cristina Navas indica que a ella se le prometió que estos procesos no superarán el fin de año, al momento de cuestionar a Martínez y a García, no brindaron fechas. García refiere que además de una investigación académica con relación a la historia del arte guatemalteco, los trabajos que siguen también deben incluir análisis de los sistemas de montaje, sistemas de conservación, iluminación, y recorrido para las personas. “Más que establecer tiempo pensaría que son fases: Debe hacerse la historiografía o guion museográfico de cada pieza y después acoplarlo a las condiciones de montaje y de iluminación correctos”, detalla.

Acota el administrador, que si, por ejemplo, en algún momento hay que hacer alguna adecuación porque el sistema de montaje no es tan efectivo, tendrán que analizarse otras alternativas. “No me atrevería a dar una fecha precisamente porque va a depender de lo que arrojen estos estudios de montaje y secuencia de las piezas”, asegura.

La conservación del legado

Otra de las inquietudes de Navas y Mérida es la conservación y preservación de los bienes que componen la colección. Señala que, sobre todo, le preocupan las condiciones de los documentos. “Los diplomas son papeles amates muy finos, pero se pueden deteriorar y eso ya no se puede volver a tener. Porque a lo mejor una obra sí podemos restaurarla, pero sus diplomas, sus premios, entre ellos el Águila Azteca en México y la Orden del Quetzal que se le otorgó dos veces en Guatemala, son muy valiosos. Además, dice en el acervo hay documentos y fotografías de cuando estuvo en Europa, con Diego Rivera, y de los movimientos en México son parte de su vida”, expresa.

Ante esa preocupación, Juan Manuel Barrientos, Jefe en funciones del Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales Muebles (Cerebiem) asegura que la colección del Maestro Carlos Mérida se encuentra en una sala de resguardo dentro del Museo Nacional de Arqueología y Etnología, donde se mantienen los estándares necesarios para su conservación. “El clima es controlado y hay control de humedad. Se le ha ido dando seguimiento por parte de conservadores de la Dirección General del Patrimonio Cultural”, afirma.

Barrientos añade que durante 2024, Cristina Navas tuvo acceso a esas salas de resguardo. Incluso señala que ella contó con el acompañamiento del arquitecto Rodrigo Álvarez quien fuera el designado por la familia para hacer ese seguimiento.

El jefe de Cerebiem asevera que el área donde se encuentra la colección se climatizó justamente para que las obras no sufrieran ningún daño o deterioro, dadas las condiciones y los materiales de los cuales están hechos. “Todas esas medidas de protección están controladas por técnicos”, añade.

En busca de conciliación

Ante la posibilidad de que Cristina Navas accione legalmente para recuperar el acervo donado, Martínez refiere que lo que regula la tenencia del acervo donado es el Acuerdo Gubernativo emitido, en el que se acepta la obra.

Admite que hay un impasse, porque explica que la «exposición de Mérida se diseñó para el Munam y no se ha podido realizar debido a que el museo no se ha abierto. Pero no es una negligencia de parte de nosotros. Tenemos constancia del trabajo que se ha estado haciendo de conservación, remozamiento del museo, porque para todos los que conocieron el museo en su momento saben que tenía problemas y se invirtió en mejorarlo. Hemos estado tratando de mejorar las instalaciones, darle conservación a toda la obra precisamente en cumplimiento de eso», añade Martínez.

El director señala que durante la reunión sostenida con Cristina Navas se le informó acerca de los proyectos y procesos. «Considero que estamos en una etapa conciliadora y estamos tratando de solventar todas las dudas que ella tiene para evitar llegar a esos procesos», indica.

Esfuerzo familiar

Cristina Navas expresa que para su familia es muy triste venir a Guatemala y darse cuenta que muy pocos saben quién fue Carlos Mérida, que no haya libros, ni referencias. Señala que como representantes del Estate Carlos Mérida, ella y su hijo Aiisa Mérida, han realizado esfuerzos para la difusión de su obra y buscan proyectar su imagen entre las nuevas generaciones a través de diversos medios.

Navas cuenta que, en la actualidad, Aiisa, quien es el creador del Meta Museo Carlos Mérida, una iniciativa digital para preservar el legado del artista, trabaja con la editorial Capiusa en un libro de arte del cual se publicarán 500 ejemplares. “Todo esto es trabajo nuestro, nadie nos da ni un peso para venir”, expresa Navas.  

Añade que su lucha por hacer presente a su abuelo en Guatemala obedece al amor que él le tenía al país. “Él jamás se nacionalizó mexicano, habiendo vivido allá toda su vida y eso fue duro, porque de haberlo hecho hubiera tenido mucho más reconocimiento allá”, refiere la nieta.

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