El 2 de julio de 1954, apenas 11 días antes de morir, la artista mexicana Frida Kahlo fue fotografiada durante una manifestación, que se realizó en México, en contra de la intervención de Estados Unidos en Guatemala y el derrocamiento del presidente Jacobo Árbenz Guzmán. En la protesta participaba también el muralista Diego Rivera, con quien Kahlo se había casado y divorciado dos veces.

La preocupación por las causas sociales era un factor que siempre unió a la pareja de artistas, independientemente de los momentos que su relación atravesara. Su solidaridad con Guatemala no solamente obedecía a la sensibilidad social que ambos manifestaban hacia las causas socio políticas de los pueblos de América, sino también a su conocimiento de las realidades y afectos que los unían a este país centroamericano. Entre otros factores, es de hacer notar que Diego fue mentor y jefe de la muralista guatemalteca Rina Lazo, quien se convirtió en una colaboradora clave en varios proyectos de Rivera, tanto en México como en Guatemala. El artista se refería a ella como «mi mano derecha» y «la mejor de mis ayudantes». Además, el artista mexicano Arturo García Bustos, esposo de Rina, formaba parte de los llamados Fidos, que fueron alumnos de Frida, que estudiaron con ella en su casa de Coyoacán.

Una reproducción de la foto, a la que se ha hecho referencia y que es, muy probablemente, la última imagen captada de Kahlo en vida forma parte de la exposición inmersiva “Frida Kahlo y Diego Rivera: El Elefante y la Paloma”, que desde el 30 de mayo se encuentra abierta al público en la Embajada de México en Guatemala (2ª avenida 7-57, zona 10).
Doris García, curadora de la muestra, enfatiza en que la exposición se centra en la obra de ambos artistas y no tanto en el dramatismo de su vida en común, que ha sido objeto de múltiples artículos, tratados feministas, películas y representaciones teatrales. En este caso, según señala la experta, se trata de conectarse con el legado individual de cada uno y en los aportes que hicieron desde sus realidades al arte universal.
Lo íntimo y lo monumental
El título de la muestra es, sin lugar a duda, clave para comprender el contenido y la complejidad de realizar una exposición conjunta de las visiones artísticas de ambos pintores. Porque si bien, elefante y paloma eran apodos cariñosos con los que se llamaban entre ellos, también muestran un marcado contraste en sus enfoques.

Él, reconocido como uno de los más importantes muralistas mexicanos, junto a David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, marcó el arte latinoamericano del siglo XX con obras monumentales. La mayor parte de sus piezas eran masivas, populares y llenas de denuncia. Sus obras eran políticamente comprometidas, al grado de que muchos lo califican como un cronista visual de las realidades de su patria, pero también tuvo los ojos y la mente bien abiertos para mostrar lo que se vivía a nivel mundial.

Muchos de sus murales fueron realizados en edificios y espacios públicos. Entre sus piezas más reconocidas se cuentan Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, que actualmente se ubica en el Museo Mural Diego Rivera, pero antes estaba en el hotel El Prado de la Ciudad de México; La epopeya del pueblo mexicano, ubicada en el Palacio Nacional de México y el controversial El hombre controlador del universo que había comenzado a pintar en el Centro Rockefeller, pero que no pudo concluir debido a a que se descubrió que había plasmado el rostro de Vladimir Lenin en la obra. El trabajo ya realizado fue destruido, pero posteriormente, reprodujo esta obra en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Frida, quien también era muy consciente del mundo que la rodeada, centró su arte en expresar, sobre todo, a través de autorretratos, el sentido íntimo al dolor. Sus particulares circunstancias la inspiraron. Su precaria salud estuvo marcada por una poliomielitis que sufrió en su infancia. Pero la peor parte llegó cuando, el 17 de septiembre de 1925, a los 18 años iba de la escuela a su casa a bordo de un autobús que chocó con un tranvía. En el aparatoso percance se le partió la columna y un tubo la atravesó de la pelvis a la vagina. De ahí en adelante el dolor físico se volvió su compañero inseparable y debido a las secuelas, al casarse tuvo algunos embarazos fallidos.
Los pesares de Frida no se circunscribieron a lo físico. Las impactantes imágenes que mostraban en sus pinturas también tenían relación con las penas y angustias que vivió junto a Diego, quien la amó, pero la engañó incluso con su propia hermana. Ella también tuvo amoríos fuera del matrimonio, pero nunca logró sacar a Diego de su corazón.
Frida, siendo una mujer educada, sensible y de avanzada, es vista en la actualidad como un ícono del naciente feminismo de su época. Entre sus obras, se destacan Las dos Fridas, Autorretrato con collar de espinas y colibrí, La columna rota, y El venado herido.
Manos guatemaltecas en acción
La muestra, que fue impulsada por el embajador Romeo Ruiz Armento, es la primera exposición inmersiva producida por guatemaltecos. Su realización estuvo a cargo de equipos de la sede diplomática y el trabajo digital se confió a la empresa Antigua Viva, que se especializa en realizar producciones para temas patrimoniales. Willy Posadas, director de esa empresa señaló que se requirieron cerca de 10 mil horas de trabajo por parte del equipo creativo para llevarla a cabo.
El primer paso, que estuvo a cargo de la embajada, fue la gestión de permisos para poder digitalizar y darles movimiento a las obras de los dos artistas. Ya con estas licencias, se realizó una cuidadosa selección de materiales que podían ser parte de la propuesta creativa con la que se ilustra la historia. En cuanto a la parte técnica, los expertos señalaron que, para lograr una experiencia envolvente, se utilizan 16 proyectores de alta potencia, de 8 mil lúmenes cada uno. “En una experiencia inmersiva el visitante entra y se convierte en parte de esta obra que estamos presentando”, explicó Posadas.
Con enfoque educativo
La curadora detalló que se contará con la visita de grupos escolares. Para estas se tiene previsto brindar guías de trabajo a los maestros, para que puedan estudiarlas con sus alumnos antes de llegar a la muestra. La idea es, según Doris García, que los estudiantes que visiten conozcan acerca del muralismo mexicano y los aportes de Diego Rivera y Frida Kahlo para que puedan tener una experiencia más completa. Añade que se espera que posterior a la visita, el proceso pedagógico y artístico también tenga continuidad en las aulas.
A la exposición, que abre sus puertas de lunes a domingo, de 10:00 a 15:00 horas, pueden ingresar solo mayores de 12 años. Los grupos de 20 personas o más pueden comunicarse al correo electrónico [email protected] para reservar fechas.
Para el público en general, los recorridos también tienen un carácter didáctico. La experiencia comienza con un recorrido por las salas introductorias, en las que pueden apreciarse, reproducciones de obras emblemáticas de ambos artistas, e instalaciones en las que se reproducen ambientes en los que ambos trabajaron. Más que las simples cédulas de identificación de cada pieza, el visitante puede leer citas, tanto de Diego como de Frida, acerca de sus motivos de inspiración, sus reflexiones personales e incluso, relatos sobre los momentos que experimentaban.
“Vamos a pasar a ver toda la parte didáctica para conocer la vida y obra de Diego Rivera y Frida Kahlo. Para luego pasar a lo inmersivo, entrar a su casa, ver los colores con una mirada más informada”, refiere García.
Para la muestra inmersiva se utiliza el auditorio Luis Cardoza y Aragón, de la embajada, que se transformó y ambientó como la Casa Azul, la residencia donde Frida vivió su infancia y luego compartió con Diego en Coyoacán, México. Ahí, precisamente, se despliega un video mapping que permite internarse en los mágicos mundos de los dos artistas.
La admisión a la exposición es gratuita y aunque no tiene fecha de cierre, se estima que podría estar disponible al menos durante tres meses. De acuerdo con la embajada, se espera que esta sea solo la primera de otras experiencias culturales de este tipo.
Tags: Diego Rivera Embajada de México exposición inmersiva Frida Kahlo Portada















