Libros y libertad son palabras relacionadas, no en su origen, sino en que dependen entre sí para nutrirse y sobrevivir. La libertad es condición propicia para pensar, escribir y adquirir conocimientos. Los libros nos liberan de prejuicios, y el saber nos proporciona placer y medios para vivir.
Las ideas que difundidas en los libros han sido consideradas peligrosas por regímenes dictatoriales que han pasado a la historia por la destrucción de bibliotecas enteras. Es famosa la quema de libros escritos en árabe, en Granada, en el siglo XVI, como parte de la conquista de los reyes católicos. Una tragedia cultural que evidenció la estrechez mental y la crueldad ilimitada de esa civilización que se impuso con violencia en nuestros territorios. En la Guatemala de los años setenta, como en la Alemania nazi, la censura, la confiscación y la quema de libros formaron parte de la guerra sucia contra la democracia que cobró miles de vidas.
La libertad que hoy disfrutamos y que se manifiesta en la posibilidad de acceder a libros antes considerados subversivos, en la amplitud de temas que se abordan públicamente y en el interés de un amplio sector de la población por leer y crear, es producto de luchas populares contra gobiernos militares represivos, defensores de una clase dominante que se jacta con orgullo de su ignorancia, y de múltiples batallas por el derecho de todas las personas a la libre expresión, organización y movilización.
Intelectuales y artistas de los cuatro pueblos, escritoras y escritores, así como editoriales, libreras, medios de comunicación, gente de la academia, curadoras, fotógrafas, periodistas, cineastas, niñas y niños aficionados a la lectura, maestras, madres, abuelas, trabajadoras, pública en general, vamos a coincidir por varios días en los pasillos y salones de la Feria Internacionl del Libro de Guatemala -FILGUA-, espacio donde podremos intercambiar opiniones y pareceres, además de compartir deliciosas lecturas. Un lugar para pasear con amistades y familia, en armonía, aunque sí con la tentación de adquirir más de algún título.
Este año celebramos el primer cuarto de siglo de esta feria que con esfuerzos ha logrado abrirse paso y subsistir desde el año 2000, en un ambiente muchas veces hostil, o al menos, poco colaborativo. Es de felicitar y agradecer a todas las instituciones, personas que contribuyen a desarrollar este evento cultural, quizá el más importante del año.
En esta ocasión, la feria está dedicada a homenajear a la doctora Marta Elena Casaús Arzú, académica reconocida por sus investigaciones en torno al racismo, al poder y al genocidio en Guatemala, así como por su apoyo decidido a las luchas en favor de los pueblos originarios y promotora de la Fundación María y Antonio Goubaud -FMAGC- que ha realizado actividades culturales, educativas, académicas y políticas de gran valor. El país invitado de honor es España que también llevará a cabo conferencias, espectáculos para niñez y juventud, teatro, conciertos, etcétera. La conferencia inaugural contará con la presencia de la escritora gallega Marilar Alexaindre, autora de la novela Las malas mujeres, y del escritor de literatura infantil David Lozano.
El programa es, además de rico y diverso, sumamente interesante. Tendría una que quedarse allí a partir del martes primero hasta el 13 de julio para asistir a tanta conferencia y conversatorios a cual más entretenidos. La FMAGC está ofreciendo una serie de conferencias dictadas por científicos sociales de alto gran prestigio, relacionadas con la memoria, el racismo y la realidad social del país, tales como la doctora Olivia Gall, quien dictará la conferencia inaugural de las Jornadas, con comentarios de la antropóloga Gabriela Escobar y el editor Raúl Figueroa Sarti.
Para quienes se interesan en el análisis y la reflexión sobre el racismo, la memoria, el arte, la historia, esta es una oportunidad única en la que confluirán especialistas de larga trayectoria, cuyos planteamientos críticos han aportado a la comprensión de aspectos determinantes de nuestra historia. Anima ver que hay varias mujeres en el programa, estoy segura que sus aportes serán excelentes. A propósito, las colegas de la librería LibreFem tendrán su generoso espacio dedicado a las mujeres y al feminismo, un plus de la feria. Allí nos vamos a encontrar.
Aunque el tráfico infernal nos desalienta a salir a las calles, hay que enfrentarlo con paciencia y aprovechar las horas pico para disfrutar de conversatorios y charlas que de seguro nos harán pensar, cosa poco desdeñable en tiempos de enajenación. Además, allí vamos a encontrar cientos de miles de títulos que nos llamarán la atención: literaturas varias, libros de arte, de cocina, de cine, de sexualidad, en fin, de todo, van a abrirse para que los leamos y disfrutemos.
Como editora independiente me alegra inmensamente asistir a este evento que en realidad es un remanso de paz donde una se encuentra con amistades y gente conocida, con escritoras, poetas, noveleros y toda la fauna que, por puro amor al arte, sigue bregando contra la ignorancia y por la libertad.
Ya saben pues: en el Forum Majadas, zona 11, a partir del martes 1 de julio, se abren las páginas de la imaginación. Invertir en libros es una manera inteligente de usar los recursos. Quedamos invitadas todas y todos a disfrutar de la cultura y las artes, como alternativa sana y constructiva frente a la militarización que amenaza la vida en el planeta. Importante tener presente que LEER NOS HARÁ LIBRES.
Tags: Feria Internacional del Libro de Guatemala Filgua Fundación María y Antonio Goubaud Portada








