Durbin calificó de “preocupante” el encarcelamiento de Zamora y el “hostigamiento legal infundado” contra Laparra. Aseguró que ambos casos fueron heredados por el presidente Bernardo Arévalo, quien, dijo, “ha intentado valientemente resolverlos”.
El senador señaló que los casos contra Zamora y Laparra ocurrieron en el contexto por bloquear la transición de poder hacia el actual gobierno.
También lamentó que, aunque ambos fueron liberados a través de la medida de arresto domiciliario, Zamora ha sido regresado a prisión, mientras que Laparra continúa enfrentando procesos judiciales.
“Ambos merecen la libertad total y que se retiren los cargos restantes”, expresó Durbin, quien hizo un llamado directo a la embajada de Guatemala en Washington para actuar con prontitud. “Estaremos observando con atención”, advirtió.
Durante su intervención, el senador también incluyó a Zamora y Laparra en una lista de presos o perseguidos políticos en distintos países, a quienes dirigió un mensaje de solidaridad: “No están olvidados”.
Durbin es uno de los miembros de mayor rango en el Senado de Estados Unidos y ha seguido de cerca procesos judiciales considerados de alto perfil y con implicaciones sobre el estado de derecho en América Latina.
El pasado 29 de julio, se cumplieron tres años de la detención de Zamora, quien ha permanecido durante más de mil días en prisión preventiva.
En el caso de Laparra, el pasado 5 de junio la Sala Quinta de Apelaciones de Quetzaltenango la declaró en rebeldía y giró oficios para que se solicitara una orden de captura internacional.
Se reúne con congresista
Hoy, la congresista estadounidense de origen guatemalteco, Norma Torres, se reunió con el hijo de Zamora, José Carlos Zamora. Torres señaló que se han presentado cargos contra el periodista, los cuales calificó como «infundados diseñados para silenciar la disidencia».
Además, Torres dijo que «violar el debido proceso para castigar a la prensa es un ataque a la democracia misma».








