La denuncia contra la jueza se presentó por los delitos de incumplimiento de deberes y prevaricato. Además, recusaron nuevamente a Berganza alegando que tienen una “enemistad grave” con ella y que este es un aspecto que le impide continuar conociendo el caso.
Para mañana miércoles 29 de octubre se tenía programada una audiencia de ofrecimiento de prueba del caso que se sigue contra Bonilla y Marroquín, quienes fueron enviados a juicio por el delito de asesinato. Sin embargo, la audiencia quedó suspendida por las nuevas acciones legales que se presentaron.
La jueza Berganza rechazó la recusación planteada por la defensa de los acusados, pero trasladó el expediente para que la Sala de Apelaciones que sea asignada conozca la acción y que se determinen los pasos a seguir en el proceso.
El pasado 23 de septiembre, de forma unánime, los magistrados de la Sala Primera de Apelaciones rechazaron la recusación planteada por la defensa de Bonilla y Marroquín y se determinó que ambos enfrenten juicio por el delito de asesinato y no por homicidio en estado de emoción violenta.
Tras finalizada esa audiencia, Bonilla respondió brevemente a los medios de comunicación. “Esto no termina aquí”, aseguró, y advirtió que aún tenía más planteamientos legales en el caso.
Este caso comenzó a conocerse en un Juzgado de Zacapa, después fue trasladado a Chiquimula donde Bonilla había sido beneficiada con el cambio de delito a asesinato estado de emoción violenta. Posteriormente, el caso fue trasladado a un Juzgado de Mayor Riesgo en la ciudad capital.
Recientemente, Bonilla había solicitado ser trasladado de la cárcel de Matamoros hacia otra prisión, pero la solicitud fue rechazada.









