Este lunes inició la semana con una visita crucial para el futuro de la justicia en Guatemala.
Actualmente, se encuentra en nuestro país Margaret Satterthwaite, Relatora Especial de las Naciones Unidas y su venida tiene como propósito, examinar las condiciones de justicia, ante su actual coyuntura y poder garantizar la imparcialidad, equidad y transparencia en la aplicación de la misma.
Muchos deseamos que su visita tenga como finalidad realizar un análisis y estudio profundo que permita informar sobre el ejercicio independiente del sistema judicial, el ejercicio de la abogacía, la estructura y funcionamiento del Poder Judicial y del Ministerio Público.
Entender los niveles de independencia en la función de magistrados, jueces y abogados, es una forma de comprender la existencia de una justicia objetiva, pronta e imparcial.
Por ello, de dicha visita, se espera una evaluación de las medidas adoptadas por el Estado guatemalteco, para garantizar que esa independencia e imparcialidad, se esté aplicando con transparencia, ética, celeridad y en general, bajo todos los principios procesales que se consagran en la legislación guatemalteca.
Su presencia no es casual y dado que nuestro país atraviesa momentos difíciles y muy frágiles, con una institucionalidad debilitada y una selectiva aplicación de la justicia, se hace
evidente la preocupación de la comunidad internacional.
Hoy es comprobable -y quien lo niegue, camina contra corriente- que su visita trae consigo, la verificación de esa persecución política y judicial que ha existido y siguen existiendo contra operadores, activistas, personas de todos los sectores que se hayan opuesto al sistema y sean críticos al mismo.
Las decisiones polémicas, erradas e ilegales por parte del MP, han generado repudio y una manifiesta desconfianza en la ciudadanía y en sintonía con un putrefacto sistema de justicia, han generado síntomas de una enfermedad profunda, la cual se resume en: ¡Una cooptación del sistema de justicia!
Por estas razones, la visita de la Relatora Satterthwaite abre una oportunidad única para visibilizar esta crisis, pero también se solicita, que dicha situación, permita impulsar soluciones que sean concretas y aplicables con la mayor prontitud del caso.
Es importante recalcar que la idea fundamental no es únicamente denunciar, sino generar propuestas y determinar rutas de acción que sean viables, para su implementación y se permita así, tomar acciones que tracen caminos para la recuperación del Estado de Derecho.
Es fundamental que la sociedad sea escuchada para generar opiniones y estudios que acompañen los procesos de análisis de quien nos visita y derivado de ello, se puedan alcanzar acuerdos y rutas de acción que permitan superar los problemas que este país se enfrenta.
Será muy importante que la señora Margaret Satterthwaite tenga noción que, en este país, existe una ciudadanía activa, con propuesta y con mucha voluntad de cambio.
Por lo tanto, recomiendo que la misma sea escuchada y percibir de primera mano, los patrones de criminalización, las amenazas contra jueces, fiscales éticos y por, sobre todo, las acciones existentes para abrir procesos antojadizos por parte de altas autoridades.
Pronto se comenzará con los procesos de selección de nuevos Magistrados para la CC y TSE, Fiscal General, Contralor General de Cuentas, entre otros, debiéndose hacer todo lo posible, para que las mismas sean transparentes y apartadas de las prácticas corruptas, que en el pasado se han evidenciado para éstas.
Las conclusiones que de esta visita se deriven, serán clave para el futuro inmediato del país. De ellas dependerá, en parte, el acompañamiento de la comunidad internacional en estos procesos tan delicados y de los cuales se basa la estabilidad del país y el futuro del mismo.
Por todo lo anteriormente expuesto, se considera vital que el informe final de la Relatora Especial contenga recomendaciones claras y ambiciosas, tales como:
a) La creación de mecanismos de carácter internacional, que permitan observar y dar asistencia técnica a los procesos de selección de las altas autoridades, antes mencionadas; b) La implementación de garantías esenciales para que el sistema de justicia funcione, sin injerencias políticas, económicas, partidistas o del crimen organizado.
Lograr el apoyo internacional para los operadores de justicia que han sido perseguidos, criminalizados, obligándoles al exilio o refundiéndoles en la cárcel, es algo más que trascendental.
Por lo tanto, este esfuerzo deberá ser un compromiso de Nación, en donde todos los ciudadanos que deseen un país sin estos aberrantes niveles de corrupción apoyen, impulsando reformas estructurales que fortalezcan la carrera judicial, misma que hoy se encuentra tan debilitada y la cual urge rescatar, sustentándola nuevamente en una verdadera meritocracia.
Todos los ciudadanos activos en la construcción de una cultura por la transparencia y el fortalecimiento del sistema de justicia, afirmamos que esta labor no puede emprenderse por una sola persona, ni por un sólo sector, siendo esto una tarea y una responsabilidad compartida entre ciudadanos de todos los sectores y en donde la juventud, no deberá quedar afuera.
Invito a que seamos parte activa en este proceso, a que se nos escuche y que todo ciudadano consciente tenga muy en claro, que la justicia imparcial y transparente, no es un elemento aislado y poco importante en la vida cotidiana de toda persona, sino un valor fundamental, pues sin este, todo ciudadano puede quedar desprotegido, convirtiéndose en víctima de las injusticias, las desigualdades ante la ley y el abuso de los derechos elementales.
Seamos conscientes y entendamos, que la justicia no puede seguir secuestrada por intereses espurios, ya que en cualquier momento le puede jugar en contra a cualquiera.
La independencia judicial y la aplicación responsable de la justicia no es un juego, ni mucho menos una demanda ideológica.
Es una condición básica y elemental para vivir en libertad, en una verdadera democracia, bajo el respeto de los derechos humanos y la paz.
Que esta no sea sólo una visita más, sino el inicio de un camino hacia la reconstrucción de la justicia guatemalteca.
Hoy, todos los ciudadanos honestos y conscientes de esta situación, debemos pronunciarnos y mostrarnos a favor de procesos justos y transparentes, que nos permitan asumir nuestro rol responsable para reconducir el rumbo de este país.
Recordemos, que lo que está en juego es mucho más que un informe: es la posibilidad de vivir en un país en donde la justicia no sea un privilegio, sino un derecho infranqueable.
¡Bienvenida señora Margaret Satterthwaite, aquí estamos para apoyarle!
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