La Red de Integridad

Mariana Rohrmoser

junio 9, 2026 - Actualizado junio 8, 2026
Mariana Rohrmoser

Parte II

Erradicar, o al menos minimizar la corrupción en Guatemala ha sido un fenómeno que no ha trascendido las barreras del discurso y la narrativa, concentrada exclusivamente en cómo castigar a quienes cometen actos ilícitos dentro del Estado y no en generar su prevención.

Lamentablemente la atención pública se centró en capturas, procesos penales ruidosos y poco fundamentados, fiscalías especializadas fuertemente atacadas y desprestigiadas, debilitando al sistema de justicia.

Sin embargo, urgente es plantearse la interrogante siguiente: ¿qué estamos haciendo para evitar que la corrupción ocurra y deje de ocurrir? Planteando la pregunta en plural, dado que esto es un problema que a todos debe importar.

En mi columna de opinión publicada el martes pasado, planteé este tema, lo abordé, dando a conocer la Red de Integridad, creada durante el actual gobierno y cuya coordinación general quedó a cargo de la Comisión Nacional contra la Corrupción (CNC). Para los efectos de secuencia e interés del estimado lector, comparto el link dicha columna: https://share.google/LZmunl9lWJ8Q28pk0

Tras explicar en aquel artículo los motivos e intenciones por las cuales se creó dicha Red, surge una de las preocupaciones más legítimas de un sistema como este, mismo que se plantea tras la siguiente pregunta: ¿Qué tendría que hacerse para garantizar su sostenibilidad?

La respuesta quedó pendiente e intentaremos darle respuesta tras determinados análisis que han podido realizarse, basados en experiencias comparadas. Si se logran implementar determinadas acciones, procesos y protocolos, dicha Red podrá encontrar sostenibilidad, basados todos en cinco niveles a consolidarse:

a) Convertir la Red de Integridad en política de Estado y no sólo de Gobierno

Mientras la Red sea percibida como: «el proyecto anticorrupción del gobierno de Arévalo», ésta seguirá siendo vulnerable.

Por lo tanto, sería recomendable que esta Red se convirtiera en un Sistema Nacional de Prevención Anticorrupción.

La diferencia pareciera ser de carácter puramente semántico, pero en términos de política constituye un gran cambio.

b) Darle a dicha Red un respaldo legal de rango superior

Lo más sólido sería una ley aprobada por el Congreso de la República. En el año 2025 el Organismo Ejecutivo impulsó una iniciativa de ley para crear una autoridad permanente de integridad pública, son embargo la misma sigue estancada y sin progreso alguno.

Es importante considerar que si las funciones de esta Red y de los Sistemas de Integridad quedan recogidos en una ley, resultaría mucho más difícil eliminarlos, por el simple hecho de requerir mayores consensos políticos para ser modificados.

c) Profesionalizar las instancias de probidad

Un problema a presentarse con frecuencia, es que los cambios de gobierno siempre implican cambios masivos de personal, lo que provocaría distintos encargados de cada unidad, haciendo depender dichos nombramientos desde un ámbito político y no técnico.

Constituye un gran riesgo que cada administración pueda desmontar lo construido. Es por ello que se convierte en imperativo contar con perfiles técnicos, concursos de oposición, especialización y estabilidad administrativa.

d) Vincular la integridad al presupuesto

Una política pública sin financiamiento propio, suficiente y sostenido, todos sus esfuerzos tienden a desaparecer. La sostenibilidad requiere programas reales de orden presupuestario, metas verificables, indicadores y recursos permanentes.

e) Involucrar a la ciudadanía

Un elemento crucial para lograr la permanencia y sostenibilidad de un sistema como este. Es importante recordar que una institución como esta sólo sobrevive cuando la población siente que le sirve.

Si la misma percibe la integridad como un tema meramente burocrático, no reaccionará para sostenerla, provocando su desaparición. En esencia es importante contemplar en ¿cómo explicarle al ciudadano las razones del por qué una Red y un Sistema de Integridad le importa?

Es importante tener claro que la mayoría de personas escucha la palabra «integridad» y piensa en valores o discursos abstractos.

Pero si piensa en la corrupción como la consecuencia concreta de muchos males, es mucho más fácil entender su necesidad.

Cuando hay corrupción, la medicina no llega ni llegará a los hospitales de todo el país.  De igual manera sucederá en las escuelas, así como en el tema de carreteras, en donde permanecerán inconclusos los avances y así con muchos temas que van desde la problemática ambiental y del agua.

Es fácil: cuando un Sistema de Integridad funciona, el dinero público tiene más posibilidades de llegar a su destino, disminuyendo el espació para el soborno, aumentándose la transparencia y por ende mejorando así la calidad de los servicios públicos.

Implementar una Red y sistema como este, lograría recuperar la confianza en las instituciones, tomando en cuenta que la integridad no es un tema exclusivamente análogo a la moral, sino una situación que involucra la calidad de vida.

Tags:
0 Comentarios

Comentarios de la comunidad

Todos los derechos reservados © eP Investiga 2024

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?