He comprendido al fin que la política exterior de Estados Unidos para Medio Oriente ha estado íntimamente ligada y dirigida por Israel, abiertamente desde la presidencia de Richard Nixon hasta la fecha, sea con presidentes demócratas o republicanos, lo que es válido para los congresistas y senadores. Lo comprobaré más adelante. Acabo de ver el film “Vice”, relativo al vicepresidente Dick Chaney, que, en sus inicios, es un simple burócrata que se acerca a Donald Rumsfeld, cuando era también un burócrata menor que trabajaba en el Congreso estadounidense y le da varios consejos para ascender y triunfar: el principal es “SER LEAL AL PODER”. Nunca defraudarlo. Y comenzaron a trabajar junto a los que formaban el círculo íntimo de Nixon.
Vale decir que Nixon en una entrevista fue muy claro en decir que la existencia de Israel y de Estados Unidos iban paralelas y fue cuando dijo que Estados Unidos no permitiría que Israel fuera derrotado. Pero no se atrevió a decir el origen financiero de esa relación y eso es lo que vamos a descubrir ahora.
Lo cierto es que la CIA y Mossad han trabajado juntos desde los años sesenta luego del asesinato de John F. Kennedy no solo en Medio Oriente sino en otras partes del mundo, en relación a grupos terroristas opuestos a la invasión y ocupación de tierras árabes por Israel desde antes de 1948 cuando la ONU aprobó su creación como Estado, como respuesta al holocausto de millones judíos-jazaros por los nazis. Pero, volviendo a Nixon, él es la prueba más fidedigna que era LEAL AL PODER: es decir, el poder económico del complejo militar-industrial y bancario, que provee empleó a un diez por ciento de la población laboral de este país, así como los magnates bancarios judío jázaros que conforman la asociación judía AIPAC.
Le pregunté a la inteligencia artificial cuál era la relación entre esta asociación y el complejo y me respondió así: “La relación del complejo militar industrial de Estados Unidos con AIPAC (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel) es una simbiosis financiera, legislativa y geopolítica profunda. No operan como una sola entidad, sino como engranajes interconectados de una maquinaria que se retroalimenta: AIPAC asegura la voluntad política y los fondos públicos en el Congreso, mientras que el complejo militar-industrial fabrica las armas y cosecha ganancias”.
Más claro imposible. Todos los políticos exitosos de ambos signos lo son porque son LEALES AL PODER que financia sus campañas y los eleva en los medios de comunicación. El poder económico de Estados Unidos está concentrado principalmente en los gigantes tecnológicos (conocidos como las «Siete Magníficas»), los conglomerados financieros y los titanes de la venta minorista.
Las corporaciones que dominan la economía estadounidense por capitalización de mercado y volumen de ingresos son Investing.com Alpha-Sense: NVIDIA: Líder absoluto en semiconductores y hardware de inteligencia artificial, siendo la empresa más valiosa de la economía estadounidense. Alpha-Sense (Google) dominante en búsquedas en internet, publicidad digital y servicios en la nube. Apple: consumo tecnológico y servicios globales. Microsoft: Gigante del software empresarial, computación en la nube y socio clave en el desarrollo de la IA. Amazon: Meta (Facebook): Dueña de las principales redes sociales (Facebook, Instagram y WhatsApp).Tesla: vehículos eléctricos y tecnología robótica. Banca y Finanzas: JPMorgan Chase, el banco más grande y rentable del país, central en el flujo de capitales corporativos JPMorgan Chase & Co.Berkshire Hathaway: El conglomerado inversor dirigido por Warren Buffett, con participaciones masivas en seguros, ferrocarriles y energía. Bank of America: Institución pilar en el sector de servicios bancarios y financieros. Venta Minorista y Consumo Masivo: Walmart: La empresa con mayor volumen de ingresos (facturación) del país y la que emplea a la mayor cantidad de trabajadores en el sector privado estadounidense Chip Guides. Los verdaderos dueños institucionales: A un nivel estructural, el control accionario y la influencia pertenecen a los fondos de gestión de activos: BlackRock y Vanguard concentran billones de dólares en activos bajo gestión, lo que les otorga el poder de voto decisivo en casi la totalidad del mercado corporativo estadounidense
Dos. El Complejo Militar-Industrial de Estados Unidos está integrado por los «Cinco Grandes», los cuales absorben aproximadamente un tercio de todo el presupuesto de contratos del Departamento de Defensa de EE. UU. Están los contratistas tradicionales y los nuevos jugadores tecnológicos. Estos cinco son Lockheed Martin, el mayor contratista militar del mundo fabricante principal del caza furtivo F-35 Lightning II (el programa militar más costoso de la historia) y de los sistemas de misiles HIMARS. RTX Corporation es el líder global en sistemas de defensa aérea, misiles guiados (como los Patriot y Tomahawk), radares avanzados y aviónica de combate Investing. Northrop Grumman: Tecnología aeroespacial y cibernética. Han creado el nuevo bombardero estratégico furtivo B-21 Raider y de los sistemas de misiles balísticos intercontinentales (ICBM). General Dynamics: Dominan el sector terrestre y naval. Fabrican los tanques de guerra M1 Abrams, vehículos blindados Stryker y son constructores clave de los submarinos nucleares de la Armada.The Boeing Company (Boeing Defense, Space & Security): Aunque es conocida por sus aviones comerciales, su división militar produce los cazas F-15 EX, helicópteros de ataque Apache, aeronaves de carga y sistemas de satélites Investing News Network. Booz Allen Hamilton, gigante de la consultoría informática (inteligencia artificial y ciberdefensa para el Pentágono y la NSA).
Washington Technology Export, sistemas de comunicación encriptada táctica, guerra electrónica y visión nocturna. GlobalDat. Huntington Ingalls Industries es el mayor constructor de barcos militares y portaaviones nucleares para la Marina estadounidense. En los últimos años, firmas tecnológicas disruptivas han ganado contratos multimillonarios para modernizar el ejército con drones autónomos e Inteligencia: Intereconomics, Anduril Industries: Empresa de tecnología de defensa que compite directamente con los «Cinco Grandes» mediante drones autónomos y sistemas de vigilancia fronteriza con IA Palantir Technologies: y otras más.
Para finalizar: la IA responde a mi pregunta: “El ciclo del dinero: De ayuda exterior a subsidio corporativo. Cuando AIPAC presiona con éxito en Washington para aprobar paquetes de asistencia militar multimillonarios para Israel, ese dinero, por ley estadounidense, no sale de EE. UU. en forma de efectivo. La mayor parte de la ayuda del Financiamiento Militar Extranjero (FMF) debe ser gastada obligatoriamente en contratistas de defensa estadounidenses. AIPAC actúa como el motor político que garantiza que el dinero de los contribuyentes estadounidenses se asigne a defensa. Inmediatamente después, ese capital regresa directo a las cuentas de los «Cinco Grandes» (Lockheed Martin, RTX/Raytheon, Boeing, Northrop Grumman y General Dynamics) para pagar por cazas F-35, misiles Patriot o municiones de artillería.2. Coincidencia de Lobbying y financiamiento de campañas.
Tanto el complejo militar como AIPAC dirigen sus recursos hacia los mismos actores: los miembros del Congreso de los Estados Unidos, especialmente aquellos en los Comités de Servicios Armados y de Asignaciones Presupuestarias. Mientras los comités de acción política (PAC) de AIPAC gastan decenas de millones de dólares para asegurar la elección de candidatos pro israelíes (con tasas de éxito que superan el 95 por ciento en los comités clave), los contratistas de defensa aportan de manera simultánea a las campañas de esos mismos políticos. Un político que vota a favor de los presupuestos de defensa recomendados por AIPAC complace a este influyente lobby y, al mismo tiempo, asegura empleos industriales y donaciones directas de las fábricas de armas ubicadas en su distrito electoral”. Más claro, imposible.
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