Intervención, traición en una Venezuela de pesadilla

Fernando González Davison

enero 5, 2026 - Actualizado enero 4, 2026
Fernando González Davison

Mientras todo se derrumba en la Casa Blanca ya que la base popular del MAGA, que llevó Trump a la presidencia ya no la apoya, las quejas continuas en contra de la inflación porque prometió reducirla de llegar a la presidencia  y no lo ha hecho como parar varias guerras, mientras cuestionan porque ha detenido que salgan a luz  los pedófilos expedientes Epstein donde él aparece reiteradamente y solo se han publicado de manera parcial… Él necesitaba una victoria pírrica exterior para al menos salir “victorioso” publicitariamente en un asunto internacional y el caso de Venezuela le vino como anillo al dedo, además que tenía un compromiso previo con las grandes petroleras de apoyarlo en su elección pasada a cambio de controlar Venezuela, país muy rico en petróleo, justificando su intervención por la nacionalización que hizo Hugo Chávez de empresas estadounidenses a inicios del siglo actual, sin indemnizarlas. “Trump afirmó que un objetivo clave de la operación era recuperar los derechos petroleros que Venezuela había «robado» al nacionalizar la industria”, según el diario indicado.  Y la propaganda se aceitó bien para darle la victoria esperada sobre Venezuela, en una bien planeada operación a cargo del Pentágono: lanzó 150 aviones y docenas de helicópteros en la medianoche del 3 de enero del mes en curso, donde el éxito fue acompañado por la luz inmensa de la luna llena de esa noche y la alta traición de algunos generales comprados por la CIA (quizás por $50 millones ofrecidos por su captura), que hicieron fácil la entrada a la fortaleza que es la residencia presidencial en Caracas de parte de las fuerzas Delta estadounidenses que capturaron  a Maduro y su esposa.

El silencio de la defensa militar contra el agresor resuena aún por escandaloso así como la inmovilidad de las tropas y milicias civiles que quedaron en el limbo como sucedió en Guatemala en 1954 debido a la traición de los militares cercanos a Jacobo Arbenz.  Según Francis Fukuyama hubo un acuerdo previo entre Trump y Putin en lo que se llama ya un mundo tripolar donde las tres grandes potencias podrían hacer su agosto en sus zonas de influencia. Y por eso hace semanas los asesores rusos abandonaron Venezuela, que era su aliado, pero pesaría más su acuerdo con Trump de dejarle Ucrania y otras áreas en el reparto del mundo.

El silencio de la defensa militar contra el agresor resuena aún por escandaloso así como la inmovilidad de las tropas y milicias civiles que quedaron en el limbo como sucedió en Guatemala en 1954 debido a la traición de los militares cercanos a Jacobo Arbenz.  El New York Times precisa: “Primero, una operación cibernética cortó el suministro eléctrico a gran parte de Caracas, lo que permitió que 150 aviones, drones y helicópteros estadounidenses se acercaran sin ser detectados. Bombardearon radares y estaciones de defensa aérea y dejando a los comandos en la base militar más fortificada de Venezuela. La Fuerza Delta voló una puerta y encontró a Maduro tres minutos después. Un helicóptero se incendió y alrededor de media docena de soldados estadounidenses resultaron heridos, pero ningún estadounidense murió. Al menos 40 venezolanos murieron , entre ellos soldados y civiles, según informó un funcionario, quien agregó que la operación duró dos horas”. El diario agrega que: “La vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, prestó juramento y ahora es la líder interina del país . Aun así, calificó a Estados Unidos de invasor ilegal y afirmó que Maduro era el «único presidente». “Trump afirmó que ella se mantendría en el poder mientras «haga lo que nosotros queremos”.

La gente y los expertos se preguntan cómo es posible que la Casa Blanca haya indicado que tiene el control de Venezuela y diga que sus empresas petroleras están prestas a ocupar los pozos petroleros y sacar las reservas del oro negro más grandes del mundo, si no tiene ningún ejército estadounidense en tierra para mandar e imponerse, salvo por la gran armada que cuenta con el portaviones Gerald Ford con más de cien aviones frente a la costas venezolanas. Es posible que el Pentágono y los entes de inteligencia estadounidense negocien con los generales que dejaron atrás su lealtad a Nicolás Maduro, ya preso y a punto de ser procesado. La lealtad a Maduro durará poco pues nadie de ellos querrá ser excluido de mantener su porción de poder.

Por ello conviene recordar la estructura de poder de los hombres cercanos a Maduro que sigue intacta aún salvo por la capturada Cilia Flores (la «Primera Combatiente»), esposa de Maduro, su asesora más influyente. El resto son: Diosdado Cabello, Ministro del Interior y de Justicia, quien controla la maquinaria del partido y el aparato de seguridad interna. Es el «hombre fuerte» tras bambalinas entre los generales. Vladimir Padrino López: El veterano Ministro de Defensa que garantizaba la lealtad constante de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), evitando deserciones militares hacia la oposición. Los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez a cargo de la diplomacia, la Asamblea Nacional y la industria petrolera.

China ha protestado por la intervención pues es el mayor acreedor de Venezuela principal comprador de petróleo venezolano (absorbiendo entre el 55% y el 80% de las exportaciones a finales de 2025). Maduro se reunió con un enviado especial chino pocas horas antes de su captura en enero de 2026. También Rusia lo hizo pues proporcionó equipo militar, apoyo de inteligencia y asistencia para eludir las sanciones financieras que en tres horas se esfumaron, pues los rusos abandonaron Venezuela como se ha dicho.

Se recuerda que Hugo Chavéz hizo dos intentos de golpe de Estado antes de asumir la presidencia. Y que él mismo sufrió un golpe militar y quedó preso varias días pero fue liberado  por influencia de Fidel Castro entre los militares que lo retenían. Luego Cuba mantuvo una profunda influencia sobre los servicios de inteligencia y daba seguridad al círculo íntimo del Ejecutivo a cambio de petróleo subsidiado. Irán: Suministraba a Venezuela combustible refinado, experiencia técnica para refinerías y drones militares, en medio de una crisis de producción del oro negro.

En medio de la incertidumbre, se prevee una conmoción y una pesadilla para Venezuela ya que el país es muy volátil debido a la fractura de apoyos para el régimen que depende enteramente de la dictadura militar donde Maduro era una especie de títere que se rindió de inmediato y se entregó a sus captores junto con su esposa. La clika de generales espera negociar con la Casa Blanca un acuerdo de transición, de otra manera, si hay una explosión social, se producirá un desborde de migrantes hacia Colombia, que ya ha puesto en la frontera a su ejército para contener el flujo enorme que se espera, mientras la crítica situación económica del país sufrirá un colapso si se produce, como es previsible, una insurrección, en tanto la Casa Blanca no tiene planes, como no lo tuvo George Bursh tras su ataque a Irak o a Afganistán… Ciertamente, le espera una pesadilla a Venezuela y a los países vecinos.

En todo caso, a resultas de esta intervención, Putin y Xi tienen el campo abierto para actuar de igual forma a como lo ha hecho Trump en este nuevo juego de tronos por el reparto del mundo en zonas de influencia.

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