Casa Blanca de terror y los nuevos jinetes del apocalípsis

Fernando González Davison

junio 24, 2026 - Actualizado junio 24, 2026
Fernando González Davison

Cuanta razón ha tenido el Papa en relación con la Inteligencia Artificial que manejan los CEO de las siete grandes tecnológicas de Silicon Valley. No por los avances que se han dado en relación a esa revolución tecnológica, sino por las personas que las dirigen porque, ha diferencia de Steve Jobs, que buscaba democratizar la cultura através de Internet, estos CEO lo único que pretenden es hacer dinero y lucrar lo más que se pueda con los inversionistas que siguen sus proyectos de IA y las cripto monedas. 

El más claro representante es el inversionista de la mafia de Paypal: es David Sacks, quien ocupó el cargo de «Zar» de la Inteligencia Artificial (IA) y Criptomonedas en la Casa Blanca. Sin embargo, Sacks recién concluyó su asignación especial gubernamental y dejó el puesto oficial, pero pasó a ser co-presidente del Consejo Asesor del Presidente sobre Ciencia y Tecnología (PCAST). Es un capitalista de riesgo (cofundador de Craft Ventures y antiguo ejecutivo de PayPal) quien diseñó la política inicial para ambas tecnologías. Tras cumplir su límite de tiempo como empleado especial del gobierno, se unió al Consejo Asesor del Presidente sobre Ciencia y Tecnología (PCAST) para seguir emitiendo recomendaciones estratégicas, casi siempre con la venia de  Tim Cook de Apple, Satya Nadella de Microsoft, Sundar Pichai de Alphabet; Mark Zuckerberg de Meta (Facebook, Instagram y el desarrollo del metaverso), Jensen Huang de Nvidia, Elon Musk de Tesla y SpaceX, Sam Altman de OpenAI. Justifican sus oscuros designios diciendo que así avanzará su IA más rápido que la de China y esta así lo hará…

Para enriquecerse más decidieron luchar en contra de la administración de Joe Biden porque pretendió regular la IA y las criptomonedas. De esa cuenta no solo dejaron de criticar de impresentable a Trump, pues conocen que no es apto para ser presidente, y decidieron apoyarlo financieramente en su campaña electoral de 2024 a cambio que su gobierno les diera libertad total para sus inversiones sin regulación estatal, además de jugosos contratos con el Pentágono y otras instituciones estatales. El intermediario de recibir las donaciones de los CEO indicados fue David Sacks  y las dio a CD Vance, motivo por el cual Trump lo escogió como su vicepresidente ese año. Trump y esos CEO compartirán las ganancias a sus inversiones sin traba alguna, al punto que uno de ellos, Sacks, de origen sudafricano, fue nombrado asesor nacional para IA y criptomonedas de la Casa Blanca.

Él ya logró desregularizar las actividades de IA y de las criptomonedas, en donde el mismo Trump ya tiene la suya propia y cuya cuenta ha recibido más de mil millones de dólares, provenientes de gobiernos que le están agradecidos por sus favores, en especial los países árabes del Golfo Pérsico, empezando por Qatar y Emiratos Árabes, ya que estos consideran a Trump “un presidente transaccional”. O sea, hay que darle plata para que se ablande y les dé lo que quieren. También lo hicieron los suizos al regalarle en la Casa Blanca unas barras de oro y lograron la reducción de aranceles a sus productos. 

Hubo dinero de Israel para liberar al ex presidente Hernández de Honduras, condenado por narcotráfico a 45 años de prisión en Estados Unidos, pero también a condenados por fraude de criptomonedas… “Los indultos y conmutaciones de pena otorgados por Trump han beneficiado a una amplia red de exfuncionarios, figuras políticas, aliados cercanos y celebridades, figuras de su círculo íntimo y ex asesores condenados tras investigaciones federales, a los delincuentes Roger Stone y Stephen K. Bannon. La lista también incluye a exlegisladores republicanos condenados por fraude o corrupción, como Chris Collins, Duncan D. Hunter y Randall «Duke» Cunningham. Changpeng Zhao, Fundador de la plataforma de criptomonedas Binance, quien cumplía condena por lavado de dinero. Todd y Julie Chrisley, sentenciados por fraude bancario y evasión fiscal. George Santos, excongresista sentenciado por fraude electrónico y robo de identidad. Rod Blagojevich, exgobernador de Illinois que cumplía una larga condena por cargos de corrupción política. El presidente dio indulto a 1,600 personas procesadas por su participación en los disturbios del 6 de enero de 2021. Y aún hay más.

Lo más preocupante no es el enriquecimiento ilícito de la actual administración Trump y de los referidos CEO sino que estos, por codicia, son los que tienen en sus manos la IA, y no les interesa ver cuáles son los efectos negativos de la IA  para la humanidad, tal y como ha señalado el Papa León XIV,  pues su único interés, el de llenar sus bolsillos como lo admiten varios de ellos. Están claros en que van a apoyar financieramente las campañas electorales de quienes no van a interferir en la regulación de la IA ni las criptomonedas. Por ello han creado un Comité especial para financiar las campañas de ese tipo de políticos “comprables”, como un comité paralelo al grupo de banqueros judíos jázaros que en Estados Unidos disponen de AIPAC, que desde hace medio siglo financian a congresistas, congresistas, presidentes y secretario de Estados, al igual que el Complejo Militar Industrial, que emplea al diez por ciento de la población.

Ese comité de tecnología, AIPAC y el complejo  conforman el gran poder económico y ciertamente van a estar en pugna relativa para orientar las políticas de Estados Unidos, conforme sus intereses y no los de la ciudadanía de dicho país ni los del mundo. 

Hay articulación con las guerras en Medio Oriente entre AIPAC y dicho complejo militar, al cual se incorporan los CEO de la IA para producir nuevas armas de guerra, mientras esos grupos acrecientan más sus fortunas con sus inversiones. Algunos pronostican que se está formando una burbuja económica y que va a implosionar porque el objetivo es tan solo especular con hacer más dinero para la Casa Blanca y los mencionados grupos en el poder económico, que considero los nuevos jinetes del apocalípsis.

Eso ha dañado la democracia estadounidense y en varios continentes. Contrario al capitalismo chino, que sacó de la pobreza a mil millones de personas, en Estados Unidos se consolida una plutocracia cada vez más codiciosa que no tiene ningún interés social. Esto dice la politóloga estadounidense Susan C. Stokes, en El País, el domingo pasado: “El  aumento de la desigualdad en su país ha contribuido a una pérdida de confianza hacia instituciones esenciales: Parlamentos, prensa, universidades, presidentes. Se da un “nihilismo institucional”. Se tiende a pensar que las instituciones oprimen o perjudican.

Y ese escepticismo abre hueco a que aparezcan líderes ambiciosos que hacen creer que la democracia, tal y como nos la han enseñado, no es real. Que hay que dar más capacidad al poder ejecutivo para que pueda hacer más cosas más rápido. La capacidad de exigir responsabilidades pasa a interpretarse como antidemocrática, como un intento de frenar a presidentes que intentan ayudar a sus votantes. Esto ha calado”.

La base de este artículo es el ensayo de George Packer, The venture-Capital Populist, en la revista The Atlantic, June 2026. https://www.theatlantic.com/magazine/2026/06/david-sacks-crypto-ai-venture-capital/686941/

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