Sin impedimento alguno el presidente Bernardo Arévalo bajo Estado de Sitio dispone de carta blanca durante treinta días para hacer justicia a los que han violentado las leyes con impunidad y cinismo, no solo para aquellos que el fin de semana anterior realizaron amotinamientos de reos al mismo tiempo y puesto al sistema penitenciario en crisis. Y conjurada la misma, en venganza mataron de manera cobarde a ocho agentes de la Policía Nacional. Lo anterior sirvió para decretar el Estado de Sitio pues estas bandas, consideradas terroristas, han tenido el jaque la seguridad ciudadana durante muchos años y, al mismo tiempo, gozado de la complacencia de las autoridades que deberían haberlas juzgado y procesado con todo el peso de la ley. Pero no se ha hecho.
Estas autoridades y políticos detrás de esas bandas, a las cuales han protegido, también correponde imponerles la justicia como ha dicho el mismo Aristóteles. También hay otros sitios donde la injusticia ha prevalecido y es en donde se requiere la presencia de las fuerzas de seguridad para imponer el orden en especial en los departamentos donde el narcotráfico ha sido un cáncer que ha perturbado y dañado a la sociedad. También hay instituciones donde hay que poner coto como la entronización de las autoridades de la USAC. El Estado de Guatemala debe responder a esa emergencia grave. Un mes en donde se restringen algunos derechos como la libertad de acción, las detenciones legales, el derecho de reunión y manifestación y de portación de armas, sin alterar la vida cotidiana en sus actividades normales, como dijo el mismo presidente Arévalo. Empero, las fuerzas del orden pueden realizar allanamientos sin orden judicial, detener personas sin orden de juez y, si hay indicios de delito, la persona debe ser puesta a disposición de juez competente. Arévalo va en contra de las estructuras criminales y sus vínculos políticos y económicos. «Nada de esto es casualidad… Sabemos quiénes están detrás. Grupos que se benefician de la corrupción, que crecen en las sombras y que se niegan a que como país vivamos con transparencia y justicia». Si está en sus manos, libere a los presos de conciencia, que viven el tormento de un castigo de un sistema de oprobio que debe terminar.
El pueblo de Guatemala por entero da su apoyo al presidente Arévalo. Tiene ahora la oportunidad de mostrar con firmeza la fuerza que le dio y le da la ciudadanía para que nos libere de tanta injusticia. ¡Fuerza presidente!
Tags: amotinamientos Bernardo Arévalo Estado de Sitio Justicia Usac






