Asturias no necesita mostrar los cadáveres para que el lector sienta el peso de la invasión; le basta con revelar la codicia que la impulsó para que comprendamos que cada pieza de oro arrancada de la tierra implicaba la condena de seres humanos.
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Nuestra sociedad lacerada por la corrupción generalizada tarde o temprano va a explotar y va hundir a los corruptos en su propio estiércol puesto que nos tienen postrados en el engaño, en la ignominia, en el descuido, donde el destierro o la prisión para sus críticos se ha vuelto normal.
La solicitud que me hizo Amos fue para que Guatemala continuara como copatrocinador económico de la Colección Archivos, un proyecto editorial impulsado por él y por la UNESCO.
Miguel Ángel Asturias había conocido a Blanca en Buenos Aires, en 1950. Pablo Neruda, amigo de ambos, los presentó en la cocina de un apartamento donde el poeta chileno celebraba una fiesta. Asturias solía refugiarse en las cocinas.
Se inauguró la Filgua. Mientras escuchábamos las intervenciones de las personalidades durante la ceremonia inaugural de la Feria era imposible no oír los gritos en los alrededores por la celebración de los goles de Egipto y Argentina… sobre todo el del empate anotado por Messi y finalmente el último de Enzo Fernández, que le dio…
«Guatemala, las líneas de su mano»: una nueva edición realza la vigencia del pensamiento de Cardoza y Aragón
, DominicalEditorial Piedrasanta apuesta por el clásico ensayo, escrito en el exilio, que reafirma su trascendencia. El nuevo ejemplar cuenta con la introducción de Javier Payeras y fotografías de Sergio Valdés Pedroni.
El Portal del Señor contiene y expone la miseria al principio de la novela, para que en el Epílogo resulte derribado. Su destrucción real ocurrió el 17 de noviembre de 1917.
El Pelele habló a través de su llanto, a través de su ira, a través de su dolor, a través de su búsqueda. Y mostraba en esa amalgama su bondad.
De un título que hacía énfasis en el aspecto mítico, pasó a uno que enfatizó también el lado político. En la novela asturiana el dictador ni siquiera posee nombre.
Hace falta tanta educación sexual en el país, plagado de femicidio, de embarazos no deseados de mujeres y de niñas. Aun así, los defensores de la impunidad en alianza con los mojigatos de la moral rechazan la educación sexual. Criminalizan más el aborto que las violaciones. Y no se inmutan ante el embarazo infantil.










