Luis Cardoza y Aragón. Foto: Sergio Valdés Pedroni
Reconocida como una obra esencial para la identidad y la memoria histórica de América, «Guatemala, las líneas de su mano» escrita por Luis Cardoza y Aragón (1901-1992) en 1955, vuelve a cobrar vigencia, gracias a la nueva edición presentada por Editorial Piedrasanta.
La versión que aparece este 2026, a 125 años del nacimiento del autor ya está disponible en librerías. Cuenta con las palabras introductorias de Javier Payeras, quien, durante la presentación realizada en el centro cultural Luis Cardoza y Aragón de la Embajada de México, el 25 de junio, hizo un esbozo de la obra del escritor e intelectual antigüeño.
El autor, la obra y su contexto
«(Cardoza) empezó a publicar muy joven. Aproximadamente a los 20 años publicó Luna Park y lo hizo en París, a donde él se fue a estudiar Medicina… Una Francia de posguerra que estaba viviendo el fervor de las vanguardias surrealistas, dadaístas, expresionistas, el futurismo italiano, el psicoanálisis y el nacimiento del cine». Payeras pidió a la audiencia imaginar cómo sería el encuentro de ese joven antigüeño que era Cardoza y Aragón con la cambiante realidad de Europa. Además indicó que en la Ciudad Luz, se encontró con otros artistas e intelectuales como Miguel Ángel Asturias y Carlos Mérida.
Payeras indicó que como muchos otros exiliados, Cardoza volvió al país con la Revolución de octubre de 1944. Se hizo cargo de la revista Guatemala en la que publicó a muchos autores jóvenes con una visión internacional e universal. «Él era muy reacio a lo que llamaba el ‘jicarismo’, el ser un artista localista y totalmente afincado en la idea de la nacionalidad…».
Entre las obras publicadas por Cardoza que fueron mencionadas por Payeras se encuentran Pequeña Sinfonía del Nuevo Mundo (1948) Guatemala las líneas de su mano (1955) y El río: novelas de caballería. Además, su obra poética fue publicada por CONACULTA en México y por la Tipografía Nacional de Guatemala. Fue columnista y escribía acerca del arte. De ese trabajo en medios de comunicación se publicó el tomo La nube y el reloj.
En la presentación también participó Lucrecia Méndez de Penedo, a quien Payeras describió como «una de las mentes más brillantes de la literatura guatemalteca» y experta en la obra de Cardoza y Aragón. Entre los méritos destacados se encuentra el haber obtenido una Licenciatura Cum Laude por la Universidad de San Carlos con un estudio acerca de Guatemala, las líneas de su mano. En la Universidad de Siena en Italia obtuvo otro Cum Laude por su análisis de El río: novelas de caballería.
Al principio de su alocución la doctora Méndez de Penedo manifestó: «quizás una de las frases más breves y certeras que yo he encontrado para describir a Guatemala, las líneas de su mano proviene del poeta cubano Juan Rejano, que dice: ‘Es un relámpago iracundo y amoroso en la noche guatemalteca'». La experta asevera que esa afirmación capta la esencia del libro, porque «son iluminaciones que casi nos electrizan y que van a ir iluminando tanto lo positivo como lo negativo; lo pasado con lo futuro; lo personal con lo comunitario…».
«Luis Cardoza pasó del oscurantismo de una dictadura muy larga, que inclusive afectó a su familia, a un París brillante y experimental en todos los aspectos de la vida. Entonces, fue como un gran sentido de libertad lo que encontró ahí y de ahí su cercanía con la corriente del surrealismo porque permitía desatar todo el inconsciente», declaró Méndez de Penedo, quien subraya cómo el haber estado en contacto con otras corrientes de pensamiento como el psicoanálisis y el marxismo fueron nutriendo al autor.
Méndez también destacó la importancia de tener en cuenta el contexto en el que se escribió la obra, que fue el exilio. «En toda obra escrita en el exilio, además del germen afectivo que es la tristeza, la memoria idealiza un poco lo dejado atrás», enfatizó. «Este exilio es un espacio de sublimación del dolor a través de esta obra, pero de creación y de recuperación de lo vivido y de lo imaginado a futuro», anota Méndez.
La experta expuso cómo Cardoza y Aragón personifica a Guatemala como una madre protectora y en las línea de su mano, describe las huellas que ha dejado su historia. «Pero cuando una vidente lee las manos también predice y profetiza el futuro. Creo que ambas visiones están en este libro», comentó Méndez de Penedo.
«El libro es una cartografía. Es un viaje por toda Guatemala del pasado, desde el presente y hacia el futuro… pero también lo hace en profundidad, porque de cada momento histórico él va dando algunas constantes sociales, económicas y políticas… es un ensayo político y económico y también un ensayo poético», describió la doctora Méndez.

La nueva edición
La introducción que hace Javier Payeras contextualiza la obra para las nuevas generaciones y destaca su carácter universal. En sus palabras, es «una obra abierta a todas las lecturas posibles», según se exalta en el comunicado de lanzamiento
La publicación cuenta con un valioso aporte visual del cineasta y fotógrafo guatemalteco Sergio Valdés Pedroni, autor de los retratos de Luis Cardoza y Aragón que ilustran la portada y la solapa de la edición.
“Leer Guatemala, las líneas de su mano es un acto de rebeldía contra la ignorancia y el olvido. Es entender que el país no es solo el pedazo de tierra donde nacimos, sino una tarea colectiva que todavía está a medio hacer y que corresponde a todos hacerla avanzar”, expresó Irene Piedra Santa, Directora de Editorial Piedrasanta.
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