La asignación de recursos a los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codede) volvió a colocarse en el centro del debate tras la aprobación en el Congreso de la República del Decreto 3-2026, que amplía el Presupuesto General vigente para 2026 e incorpora un aporte extraordinario a los gobiernos locales, señalado por presuntos acuerdos políticos.
Con esta decisión, el Congreso reformó el Decreto 36-2024, que contiene el Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado para 2025. En su artículo 126, dicho decreto establecía una asignación de Q5 mil 012 millones para los Codede.
Ahora, mediante el artículo 23 del decreto recientemente aprobado, se otorgó un aporte extraordinario de Q6 mil 312 millones 100 mil a los gobiernos locales. Esto representa un incremento aproximado de Q1,300 millones respecto de la asignación presupuestaria original.
Estos fondos estarían destinados a proyectos de inversión prioritaria en agua, saneamiento y desarrollo local, como sistemas de alcantarillado sanitario, tratamiento de desechos sólidos y obras de saneamiento. Sin embargo, el artículo 23 amplía el uso de los recursos y permite a los Codede ejecutar el dinero en otro tipo de proyectos, entre ellos infraestructura local, económica y social, así como obras de movilidad y transporte, educación, salud, sistemas de drenaje y colectores, entre otros.
Durante 2025, los Codede ejecutaron Q7 mil 629 millones 470 mil 249.70 de un total asignado de Q12 mil 269 millones 491 mil 729.83, lo que equivale a una ejecución del 62.18 por ciento, según datos del portal de transparencia presupuestaria del Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin).
Para Ricardo Barrientos, economista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), la ampliación presupuestaria aprobada recientemente ajusta el presupuesto vigente de 2025 a lo que había sido aprobado en el Presupuesto 2026, el cual fue suspendido por la Corte de Constitucionalidad (CC).
Según explicó, los Q6 mil 312 millones 100 mil aprobados como aporte extraordinario para los Codede corresponden exactamente a lo que se había negociado en el presupuesto suspendido.
“La ampliación restituye toda la negociación sucia que había quedado en el Presupuesto que se había aprobado y que la CC suspendió”, afirmó.
Estimaciones del Icefi señalan que en 2026 los Codede podrían contar con una asignación total cercana a los Q15 mil 400 millones, resultado de la suma de los aportes ordinarios (Q4 mil 509 millones), el aporte extraordinario restituido (Q6 mil 312.1 millones) y los saldos no ejecutados en 2025, que ascienden a Q4 mil 640 millones aproximadamente.
La ejecución de estos saldos quedó garantizada en el artículo 59 de la ampliación presupuestaria. Barrientos subrayó que los recursos asignados a los Codede superan incluso el presupuesto de varios ministerios.
Aprobación bajo cuestionamientos
Según Barrientos, los aportes extraordinarios a los Codede continúan funcionando como “una moneda de cambio y pago para lograr acuerdos políticos”, lo que incrementa las preocupaciones sobre una eventual malversación de fondos o su uso con fines político-electorales.
“Está el temor que, vía la subejecución de los fondos, se esté acumulando un bolsón de recursos para ser malversados durante el proceso electoral de 2027 y que, de facto, estará casi arrancando en este 2026”, advirtió Barrientos.
El economista también cuestionó que los aportes extraordinarios a los Codede se mantengan como una prioridad del gobierno de Bernardo Arévalo, lo que —según dijo— responde a una alta demanda de recursos y a su manejo discrecional a través de estos consejos.
“En principio no es malo darle dinero a los gobiernos locales, darle más dinero a los Codede, el problema es la realidad observada y verificada de que estos fondos son altamente vulnerables a la manipulación y a la malversación”, señaló Barrientos. Agregó que los recursos son ejecutados por alcaldes y que, en la práctica, los diputados distritales también inciden en su manejo.
Barrientos explicó que, de acuerdo con los criterios técnicos del Icefi, a los Codede únicamente deberían asignárseles fondos ordinarios, sustentados en la legislación nacional a través de la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA), específicamente mediante el fondo IVA-Paz. En ese sentido, sostuvo que no deberían aprobarse aportes extraordinarios.
Según el economista, el aporte ordinario anual para los Codede ronda los Q4 mil 509.3 millones, un monto que considera acorde con la capacidad real de ejecución de los gobiernos locales.
Además, recordó que desde el gobierno de Alejandro Giammattei comenzaron a aprobarse aportes extraordinarios, iniciando con Q300 millones que supuestamente serían destinados a la Gran Cruzada Nacional por la Nutrición, pero que no se ejecutaron y se perdieron en corrupción, señaló.
Un mecanismo que debe reformarse
Cuestionado al respecto, el diputado oficialista José Carlos Sanabria, quien defendió la aprobación de la ampliación presupuestaria, reconoció que el mecanismo de asignación de fondos a los Codede ha sido criticado y es cuestionable, pero aseguró que permite ejecutar obras en distintos distritos del país.
“Este es un instrumento muy efectivo que permite llegar a muchas comunidades, atender muchas demandas de la población local. Efectivamente, se requiere que se perfeccionen no solo los mecanismos para ser más eficientes en la ejecución”, expresó.
Sanabria sostuvo que alrededor de estos recursos deben fortalecerse los mecanismos de rendición de cuentas, fiscalización y transparencia, y reiteró que permiten atender de manera más ágil las necesidades de la población.
Agregó que, para evitar cuestionamientos como los planteados por el Icefi sobre una posible malversación o uso político de los fondos, es indispensable reforzar los controles institucionales.
“Creo que la apuesta es principalmente fortalecer el camino de fiscalización, de rendición de cuentas, de seguimiento a los proyectos y ahí se involucran los actores locales, de la sociedad civil. Hay una serie de actores que pueden efectivamente realizar acciones de auditoría de fiscalización y de seguimiento a estos problemas”, concluyó.








