El Centro de Investigaciones Económicas y Nacionales (CIEN) presentó este día un análisis sobre el Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado 2026, en el cual señalan irregularidades, además de que calificaron como “sin lógica” la asignación a los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codede).
Jorge Lavarreda, investigador del CIEN, cuestionó la forma en que se realizaron las asignaciones extraordinarias a los Codede, indicando que no se siguieron criterios técnicos adecuados para distribuir de mejor manera los recursos aprobados.
“La asignación extraordinaria de Q6 mil 312.1 millones a los Consejos Departamentales de Desarrollo resulta una cifra sin lógica ni distribución basada en análisis técnicos, ya que unos municipios, como San José Acatempa en Jutiapa recibirán el equivalente
a Q3 mil 300 por persona mientras que otros, como Mixco, no llegan ni a un quetzal por persona”, indicó Lavarreda.
El analista agregó que, en promedio, a nivel nacional las asignaciones presupuestales corresponden a Q344.69 per cápita, pero que al menos el 42 por ciento de las municipalidades del país recibirá una cifra menor a ese monto.
Asimismo, el CIEN indicó que el dictamen favorable del Presupuesto 2026 se presentó con únicamente cinco días de antelación al cierre del plazo constitucional, lo que impidió que se realizara una discusión y un análisis profundo de cada artículo modificado, respecto a la propuesta original presentada por el Ejecutivo.
También mencionaron que su aprobación de urgencia nacional, y no en el procedimiento de tres lectura, propició una condiciones poco transparentes y una limitada discusión.
Mencionaron que en el Congreso eliminó 4 artículos, reescribió 26 y agregó 27 nuevos, respecto a la propuesta original, pero que muchos de estos se realizaron sin estudios técnicos previos ni planificación adecuada.
Además, mencionaron que en el Presupuesto 2026 se mantuvo la suma de “otros impuestos directos” y “otros impuestos indirectos” en Q7 mil 197 millones y señalan que esto tuvo que haberse corregido distribuyendo esa cifra en impuestos específicos para una mayor transparencia.
A criterio del CIEN, el Presupuesto 2026 se aprobó con “serias deficiencias técnicas y legales, poco transparentes”, aunado a que no se dio una discusión profunda sobre la distribución de los recursos, lo que ha derivado en asignaciones con poca o nula planificación ni sustento técnico, lo que debilitan la institucionalidad y la calidad del gasto público.








