El Ministerio Público (MP) acusa a los agentes por su presunta participación en las agresiones y la muerte de estas dos personas y las acciones posteriores para ocultar lo ocurrido. En este proceso, también se ha puesto en discusión la violencia contra la comunidad LGBTIQ+ y la posible motivación homofóbica de los hechos.
Choc era originario de San Andrés Itzapa, mientras que Santamaría era un ciudadano salvadoreño-canadiense.
Se tiene contemplado que el Tribunal dicte sentencia a partir de las 17:00 horas de este miércoles contra los agentes de la PNC. El MP ha solicitado penas que van desde los 12 hasta los 60 años de prisión inconmutables.
Los agentes de la PNC acusados en este proceso son: Edy Leonel Vásquez Rabanales, quien era el subinspector y jefe de la subestación policial del municipio, acusado por los delitos de ejecución extrajudicial y desaparición forzada. El MP ha pedido una sentencia de 60 años en su contra.
También están siendo procesados Yorleni Lisbeth Macario Ramos, Yulisa Nabely Ayala Yol, Fredy Santiago Velásquez Pérez y Mauricio Abraham Contreras Salán, por el delito de ejecución extrajudicial, contra quienes el MP también pidió 60 años de cárcel.
Mientras que en el caso de Jacobo Jeremías Rojas, que está siendo procesado por abuso de autoridad e incumplimiento de deberes, y en el de Ángel Vásquez Sajbochol, procesado por los delitos de incumplimiento de deberes y obstaculización a la acción penal, el MP pidió 12 años de prisión.
Los hechos
La investigación relata que las víctimas fueron detenidas el 18 de abril de 2024 por supuestamente estar realizando escándalo en la vía pública, por lo que fueron trasladadas a la sede policial del municipio, donde habrían sido agredidas por los agentes.
Santamaría murió en la estación de la PNC debido a los golpes que recibió y, para ocultar su muerte, los agentes habrían acordado con los bomberos la versión de que lo encontraron golpeado en la vía pública y que murió al ingresar a un centro asistencial.
En el caso de Choc Xi, fue llevado a un área desolada, en un camino que conecta San Andrés Itzapa, Chimaltenango, con San Miguel Dueñas, Sacatepéquez, donde la investigación determinó que fue estrangulado y que, además, le amputaron los dedos de ambas manos.
Luego de que ocurrieron estos hechos, pobladores de San Andrés Itzapa incendiaron la subestación policial del municipio, en rechazo a las acciones cometidas por los agentes en ese entonces.
A partir de esos sucesos, los agentes de la PNC fueron detenidos. Entre ellos, Vásquez Rabanales, jefe de la subestación, no sin antes haber estado prófugo de la justicia y quien fue capturado en los Estados Unidos en junio de 2024.
Durante el desarrollo del juicio, el MP aseguró que la investigación realizada logró determinar la responsabilidad de los agentes de la PNC en los hechos, esto mediante pruebas documentales, periciales y declaraciones de testigos.









