En Guatemala, el desprecio por la actividad política no solo es generalizado sino también justificado, a la luz del comportamiento de especímenes cada vez más perversos, inútiles y cachimbiros. Ese mismo desprecio solo abona a la permanencia de los mismos, quienes, cada cuatro años, mantienen el mismo circo, solo cambiando el color de la carpa y las luces, así como la vestimenta de los payasos y trapecistas.
Aunado a lo dicho, resulta lenguaje común que, temas como una sociedad politizada o polarizada, o la discusión vehemente pero civilizada sobre las ideologías, devengan en algo negativo, como si la naturaleza misma de las sociedades divididas en clases no reflejara esta realidad en forma permanente.
Cuando se habla de una sociedad politizada, la mayoría de la gente entiende que hay demasiada contaminación política en la misma, siendo esto lo que precisamente necesitamos, pues la falta de participación y auditoría ciudadana -para citar dos áreas-, esa indiferencia a lo político, es lo que nos mantiene en este marasmo que cada vez pinta peor. De la misma forma, al término polarización se le da una connotación negativa, pero en realidad, una verdadera democracia liberal implica la diversidad de posturas e ideologías en un mismo contexto político. Esto tiene mucho que ver con los rasgos culturales de nuestra sociedad y cito el ejemplo más visible: el guatemalteco rehúye discutir abiertamente y, menos aún, en voz alta, ya que inmediatamente se tilda como una actitud airada y propensa a la violencia. Extraña ver a dos o más personas discutir apasionadamente sobre un problema, y momentos después, compartir mesa y bajar la intensidad, pues lo que se debate es un tema y no la relación personal.
Traigo a colación esto, porque he quedado gratamente impresionando de la campaña electoral en Chile, que este domingo 16 de noviembre elige presidente y la totalidad de la Cámara de Diputados, así como la mitad de los escaños del Senado. Está claro que las distancias políticas, académicas y culturales entre Guatemala y Chile son pronunciadas, pero quiero destacar los siguientes elementos de los comicios del Sur:
- Los chilenos consideran que 8 candidatos es un exceso y que esto diluye el voto, lo cual no deja de producirme una sonrisa, pues la realidad guatemalteca es un chiste, con la proyección que hiciera la presidenta del Tribunal Supremo Electoral con respecto a posibles 40 candidatos para 2027.
- Quince millones de electores se presentan a unas elecciones inéditas:
- Es la primera elección en la cual el voto es obligatorio, lo que aporta al menos 5 millones de electores nuevos.
- Los jóvenes que votan por primera vez, alcanzan fácilmente los 3 millones.
- El frente amplio que la respalda (Unidad por Chile) elige en primarias de forma contundente, a una comunista militante y declarada, cosa que no había sucedido.
- En Chile sí existe un verdadero sistema de partidos políticos, con doctrina e ideologías propias, procesos formativos permanentes, programas serios y una apertura a discutir abiertamente todo tipo de temas, por polémicos que sean. Son instituciones de derecho público que intermedian entre el Estado y la Sociedad, de acuerdo a la definición clásica.
- La referencia constante a las posturas de izquierdas y derechas, así como a las ideologías que unos y otros profesan, no escandaliza a nadie porque se entiende como un proceso natural de una sociedad plural y conflictiva, ya que vaya si el pasado de Chile no da para novelas de terror, tal y como sucedió en Guatemala.
- La calidad de los formatos de debate y el profesionalismo de los periodistas y analistas chilenos es de envidiar.
- El tratamiento abierto de temas escabrosos como el aborto, el matrimonio igualitario y la eutanasia, se hace con total apertura, sin ningún aspaviento, a pesar de la prevalencia de candidatos de derechas, normalmente ultraconservadores en esos tópicos.
- Se da por descartada la victoria de la candidata comunista Jeannette Jara, en primera vuelta, pero la segunda vuelta el 14 de diciembre es todavía una incógnita.
Si desea ver el debate completo del pasado lunes 10 de noviembre, puede visitar el siguiente enlace: https://www.youtube.com/live/_5bFdzObPS4?si=P9Gv5HH3sqvMxNN2
Para quienes presumimos de tener claridad política básica, no queda más que suspirar a la distancia, deseando que, dada la religiosidad tan impregnada por estos lares, alguien piadoso recurra a alguna virgen o santo que nos haga el milagro inconmensurable de dejar atrás la era primitiva en política.
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