Hemos insistido que los análisis deben basarse en lo estructural y sistémico y no en las personas, que son perecederas, funcionalmente hablando. Para fortalecer lo anterior, debemos recurrir de manera permanente a la historia, la base metodológica para entender las realidades políticas pasadas, presentes y futuras.
Al no más conocer quien presidiría la comisión de postulación que presentaría la lista de 20 aspirantes para magistrados del Tribunal Supremo Electoral, anticipamos que, de ahí, no saldría nada bueno, como en la realidad sucedió. El usurpador es un Caballo de Troya del pacto criminal, pero pasando sus peores momentos ya que no será útil para la maquinaria; eso sí, le alcanzó para hacer daño con relación al TSE y otros casos.
Las comisiones de postulación nunca funcionaron; la única diferencia es que hoy, desnudan toda su podredumbre. Para el MP, la presidencia de la comisión la ocupa la recién electa Claudia Paredes, sancionada por Estados Unidos oficialmente. No se necesita mucha agudeza para saber qué pasará, pues las mafias siguen con su guion e hilo conductor, por lo que podemos anticipar que la comisión definirá 6 personas no idóneas y que se le presentarán al presidente para que nombre al sucesor/a de Gerona. Serán 6 dardos envenados, donde no dudo, incluirán a Consuelo Porras. Aunque el mandatario no la elija, lo acorralarán para que escoja de los otros cinco. Sin perjuicio de esto, la sustitución de Porras no es suficiente para desinstalar las estructuras enquistadas y fortalecidas en dicho ente; debido a que el sustituto/a mantendrá el “protocolo”, con base a la correlación de fuerzas global que todavía les favorece por mucho a las mafias.
Aunque faltan herramientas procedimentales, el resultado ya se conoce. El 23 de marzo harán las pruebas psicométricas y las entrevistas públicas del 6 al 9 de abril, pero la decisión final no será técnica y mucho menos transparente e imparcial, pues los intereses políticos terminan imponiéndose por sobre cualquier cosa. Además, el escenario del entrampamiento y dilación sigue presente y hasta se podría repetir el caso de José Amílcar Velázquez Zarate, quien estuvo casi dos años (22 meses) al frente del MP, primero como sustituto temporal de Juan Luis Florido (2008) y luego, para terminar el período incompleto de este.
Con respecto a la Corte de Constitucionalidad, la cuestión es más previsible por el mecanismo de designación de los magistrados titulares y suplentes. Hay tres parejas ya nombradas: CANG con Astrid Jeannette Lemus Rodríguez (titular) y Luis Fernando Bermejo Quiñónez (suplente); el Consejo Superior Universitario eligió a Julia Marisol Rivera Aguilar (titular) y José Luis Aguirre Pumay (suplente), mientras que la Corte Suprema de Justicia nombró a Dina Josefina Ochoa Escribá (titular y reelegida) y a Claudia Elizabeth Paniagua Pérez (suplente y reelegida).
La magistrada Julia Marisol Rivera, fue esposa del actual secretario general de la USAC, Luis Fernando Cordón Lucero, también directivo de la Universidad Juan José Arévalo Bermejo, vinculada a Mazariegos. José Luis Aguirre Pumay, es cercano colaborador del rector Mazariegos, con antiguos lazos con agrupaciones vinculadas a la cúpula del Ministerio Público y a partidos políticos, entre ellos la UNE.
Dina Josefina Ochoa Escribá ha sido considerada una de las magistradas más polémicas e influyentes de la CC en la última década. Designada originalmente por Jimmy Morales para el período 2016-2021, fue reelecta para 2021-2026, por el Congreso de la República. Para nada es casual que su permanencia haya coincidido con algunas de las decisiones constitucionales más sensibles en materia electoral, judicial y política.
Claudia Elizabeth Paniagua es magistrada suplente actual de la CC y reelecta para el cargo. El 2 de septiembre de 2024, Estados Unidos le retiró la visa y le prohibió el ingreso a ese país; posteriormente, el 27 de diciembre de 2024, el Departamento de Estado la incluyó en la actualización de la Sección 353 del informe sobre actores corruptos y antidemocráticos, conocida como Lista Engel.
Salvo Astrid Lemus y Luis Fernando Bermejo, el presidente tendrá en contra a las dos parejas ya comentadas. El Congreso debe elegir el jueves 5 de marzo a Roberto Molina Barreto, según el guion acordado, funesto personaje que actualmente es magistrado titular de la CC. En caso no se diera esa elección, ya sea por atraso o nombramiento de otro, es inocente esperar algo bueno del antro de la novena.
El presidente está 1 a 3 en la Corte Celestial y su nombramiento no impactará de forma decisiva la integración , pues el mejor escenario es de 2 a 3. Ahora bien, si como indican los fuertes rumores, nombra a Gabriel Orellana, tendrá un aliado circunstancial de aquí al final de su gobierno, pero no incondicional, pues responde al sector privado, sin olvidar su pasado eferregista vinculado a la familia del genocida Efraín Ríos Montt, lo cual incluye a a Zury Ríos. Fue, además, canciller de Alfonso Portillo. Esperado nombramiento del Juez Gálvez, es tan solo un sueño fantasioso que no sucederá.
En la lista, siguen las elecciones de la USAC, en donde el protagonismo de sus mejores hijos ha hecho caer al usurpador. Matemáticamente, las dos terceras partes a su favor ya son imposibles. La oposición a Mazariegos alcanzó la mayoría absoluta y en abril se dará el juicio final, de lo cual, hablaré en otra entrega.
Repito nuevamente, es el sistema y no las personas ni los mecanismos de elección o designación. El diseño está hecho para acorralar, aparentar y cooptar y, de ser necesario, amenazar y arrebatar.





