Una década después vuelvo a conversar con Doña Lucía. Me explica que sigue cosechando y vendiendo su café: una parte a una asociación local y otra a sus clientes personales.
Lucía Silvestre nació y vivió tranquilamente en una aldea de Jacaltenango, Huehuetenango hasta que cumplió ocho años. Fue entonces cuando uno de sus tíos llegó un día a casa y “se la llevó” para que pudiera estudiar.
“Yo me enojé con él…en una bolsita blanca pusieron mi ropa y al otro día ya estaba en la escuela del municipio de Jacaltenango.” – explica.
Lucía nunca imaginó que ese viaje no solo abriría su mente a nuevos conocimientos, sino que le permitiría forjar a ella y su familia un futuro mejor.
“Viendo mi mamá que me vine, se vinieron todos a Jacaltenango. Mis hermanos también se pusieron a estudiar” -recuerda y añade con cierta nostalgia: “Solo saqué sexto grado. Me dolió bastante cuando supe que no iba a seguir y me puse a llorar.”
Esta experiencia dolorosa la hizo planificar su familia de tal manera que ninguno de sus hijos dejara de ir a la escuela. En medio de grandes penurias, Lucía permaneció firme siempre y convenció a su esposo de que todos los sacrificios eran importantes con tal de que sus hijas e hijos estudiaran.
A pesar de las dificultades económicas y sociales, esta caficultora jacalteca fue abriéndose paso por la vida. Esposa, madre, lideresa son palabras que la hacen sentirse satisfecha y agradecida. Su mejor cosecha sin duda son sus hijas e hijos: todos profesionales.
Este mes de mayo Doña Lucía Silvestre celebró no solo su maternidad, sino 30 años de la existencia la asociación donde pudo expandir sus horizontes y apoyar a otras productoras que como ella han podido empoderarse, organizarse, producir y vender su café tanto a nivel local como internacionalmente.
“Me asocié para comercializar mi café, me gustó la transparencia y el apoyo que daban a la mujer. Llegué sin conocerlos, observé cómo trabajaban…cuando llegué estaban apoyando a las productoras a través de un proyecto de la Unión Europea.”
Mucho tiempo ha pasado desde entonces, Lucía ha ocupado puestos directivos dentro de asociaciones para mejorar la calidad del café y abrir espacios de comercialización para el producto de las caficultoras huehuetecas, incluyendo una marca que lo distingue como café producido por mujeres…
Y aunque el café de estas mujeres sigue conquistando paladares, los desafíos siguen siendo altos: el cambio climático, la inseguridad y el aislamiento, las exigencias del mercado internacional, incluidos los estándares europeos …
A partir de 2026, el Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación, aprobado en 2023 (EUDR 2023) exige a sus importadores demostrar que el café y otros productos básicos provengan de terrenos que no hayan sido deforestados después del 2020. Para este fin se requiere la geolocalización de fincas, además del cumplimiento de leyes ambientales, sociales y laborales del país de origen. A esto se añade que su comercialización deberá incluir una declaración de debida diligencia que permita la trazabilidad de la producción.
Según un documento publicado por la organización Solidaridad en marzo de 2025, en Guatemala cerca de 125 mil pequeños productores podrían verse afectados por falta de datos, geolocalización y sistemas de trazabilidad. El estudio identifica riesgos, costos y oportunidades para evitar su exclusión del mercado europeo sugiriendo la necesidad del involucramiento de autoridades nacionales, sector privado, sociedad civil, cooperativas, entidades financieras y cooperación internacional entre otros. Esto evitaría fuertes repercusiones en las vidas de los caficultores y sus familias.
La niña que dejó llorando su aldea de Jacaltenango ahora se siente agradecida, empoderada y acompañada por muchas como ella. A sus 67 años Doña Lucía Silvestre no duda en afirmar: “Hasta que ya no tenga fuerzas dejaré de participar…”
Confío en que sus palabras continúen inspirando a miles de caficultoras para que sigan forjando su historia con el apoyo nacional e internacional, de tal manera que el café producido por mujeres siga siendo resiliente y cruce más fronteras.
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