Felicitaciones a Pedro Sánchez porque España no aceptó el objetivo de gasto en defensa del 5% del PIB como demandó la OTAN.
Los países que sufrieron la intervención de las dos potencias en aquel mundo bipolar de la Guerra Fría ahora reaccionan con escalofríos cuando una gran potencia interviene militarmente en otra pequeña, en especial desde que Rusia invadió Ucrania hace tres años, pues abrió la compuerta para que otras hicieran lo mismo.
Aunque Estados Unidos como potencia unipolar ya había hecho de las suyas en Medio Oriente: presionó a Irak a hacerle la guerra a Irán a lo largo de los ochenta; luego la Casa Blanca se volcó contra Irak en la década siguiente con el apoyo de la ONU en 1991. Y en 2001 solo con el apoyo de Londres y Madrid. El ataque actual contra Irán por Israel con la participación indirecta de Estados Unidos por ahora eriza a los países que sufrieron tales intervenciones en el mundo. El plan de ocupar casi todo Medio Oriente ha estado en los escritorios de Washington desde que el consejero de la Casa Blanca Zbigniew Brzezinski lo elaboró en los años noventa y donde Israel sería su plataforma militar, aunque este luego actuaría por su cuenta.
Hay que mencionar que en 1953 y 1954 la Casa Blanca hizo alianza con otros actores para acabar con los regímenes democráticos de Irán y Guatemala asociada a otros actores. De esa cuenta ambos países nunca pudieron desarrollar plenamente sus democracias y su desarrollo, como dijo el Premio Nobel Acemoglu. Contra Irán porque su gobierno nacionalizó el petróleo que estaba en manos inglesas, en 1953. En el caso de Guatemala, los hermanos Dulles y Eisehower se unieron con los dictadores del Caribe sin respetar la Carta de la ONU y el Derecho Internacional, difundiendo mentiras sin parar en todos los medios para acabar con nuestra democracia por “nacionalista” como lo fue el caso de Massadeq en Irán. Israel desea acabar con el régimen de los ayatolás y su programa nuclear en Irán. De hecho, han estado en estado de guerra por varias décadas. Trump ya alarmó al mundo en espera de decidir si seguirá de la mano del premier israelí Netanyahu en su guerra contra los ayatolás.
Al comparar los casos de Vietnam e Irán vienen a mi mente las palabras de paz de Richard Nixon y de Donald Trump durante sus campañas presidenciales, en las que acusaban de guerreristas a los presidentes demócratas. Pero al ser electos se tornaron más guerristas. Trump apoyó a Netanyahu en su lucha contra la destrucción de Hamás y Gaza (ente creado por Netanyahu a inicios de siglo con apoyo financiero de Qatar con el fin de sustituir y resistir a Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina y de Fatah.). La respuesta a las hordas de Hamás que penetraron Israel y asesinaron a más de mil doscientos jóvenes judíos (un descuido no creíble de la inteligencia judía El Mossad). Netanyahu respondió de manera macabra al matar a cincuenta y cinco mil víctimas civiles, la mayoría niños. Hezbolá en Líbano, con financiamiento iraní, como los Houthis en Yemen, hacen parte de la lucha armada contra Israel y contra los países árabes sunitas aliados de Estados Unidos e indirectamente de Israel. No obstante, Arabia, los Emiratos Unidos y Qatar han pedido a Trump que no se una a Israel en su ataque a Irán porque ellos sufrirán las consecuencias.
Estados Unidos está siendo arrastrado a otro enredo militar en Oriente Medio por Israel, que se comporta ya no como un verdadero aliado, al atacar a Irán violando el Derecho Internacional. Este ataque destruyó la posibilidad de negociar con Teherán un acuerdo con Trump sobre el asunto nuclear. Netanyahu, también ha puesto en peligro a cuarenta mil soldados estadounidenses desplegados en la región, exponiéndose a represalias iraníes, si Estados Unidos ataca a Irán. Estados Unidos e Israel tienen intereses comunes y diferentes. Se unen porque Irán financia a grupos terroristas e Israel desea acabar con el programa nuclear iraní, mientras Estados Unidos busca cortar el flujo de petróleo iraní de cinco mil barriles diarios que manda a China, a fin de darle un duro golpe a Beijing.
Putin aceptó entretanto negociar con Ucrania quizás para salirse de la arena de guerra antes que se produzca el Armagedón en su vecindario. La flota estadounidense está por llegar a la zona de guerra en Medio Oriente. ¿El Congreso estadounidense frenará la guerra contra Irán? Se trata de un país que no ha afectado a ningún interés estadounidense hasta la fecha, a pesar que sufrió la guerra por ocho años contra Irak patrocinada por Washington en los años ochenta .
Nixon al final perdió la guerra contra Vietnam. Bush, Obama, Trump y Biden perdieron en Afganistán. ¿Trump se arriesgará Trump a correr esa suerte como le sucedió a George Bush Jr. en Irak al creer que había ganado en 2001 y luego se desgastó tanto como en Vietnam. En Afganistán huyeron sus soldados dejando al país en un caos luego de gastar más de doscientos mil millones de dólares en dos décadas. ¿Sabe Trump que podría caer en la trampa si ataca Irán? Quizás prevalezca su instinto y la presión de sus aliados Arabia Saudí y Qatar. El Congreso tiene la palabra. Entretanto, los líderes europeos se reúnen en Ginebra con el ministro de relaciones exteriores de Irán en Ginebra, quien ha expresado que no quiere la guerra con Estados Unidos.
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