Al menos cinco funcionarios de la Contraloría General de Cuentas (CGC) tienen vínculos directos con figuras de alto perfil político, según una investigación de eP Investiga. Los casos evidencian un patrón de posibles conflictos de interés en la entidad encargada de fiscalizar el uso de los recursos públicos.
Mediante la revisión del listado de trabajadores que publica la Contraloría por mandato de la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP) eP Investiga pudo identificar al menos cinco casos significativos de empleados en la CGC que ocupan puestos clave y que tienen vínculos familiares con figuras del ámbito político.
Esta situación genera preocupación, ya que podría comprometer la independencia de la fiscalización y dificultar una supervisión objetiva y libre de presiones políticas sobre el manejo de los fondos públicos.
Aunque en la legislación guatemalteca no figura una prohibición expresa sobre el nepotismo si existen sanciones para los funcionarios y/o empleados públicos que utilizan su cargo para beneficiar a familiares.
Por ejemplo, el artículo 18 de la Ley de Probidad establece que los funcionarios públicos tienen prohibido aprovechar el cargo o empleo para conseguir o procurar servicios especiales, nombramientos o beneficios personales, a favor de sus familiares o terceros mediando o no remuneración.
Además, el artículo 432 del Código Penal sanciona con cárcel y multa económica al funcionario o empleado público que, a sabiendas, nombra a alguien para un cargo público sin que esta persona cumpla con los requisitos legales exigidos, o que, cumpliendo los requisitos, omita o altere los procedimientos legales establecidos.
Las sanciones por este delito incluyen prisión de seis meses a dos años. Multa de Q10 mil a Q25 mil y si el nombrado es pariente del funcionario, se aumenta la pena en una tercera parte y se añade la inhabilitación especial.

Los casos identificados
Élfego Adair Castañón González, actual subcontralor administrativo, es hermano del diputado oficialista Manfredo Duvalier Castañón González. Desde su posición, figura entre los funcionarios con mayor poder de decisión en la gestión interna de la CGC.

Luis Mario de la Rosa Palacios, subdirector de Recursos Humanos de la Contraloría General de Cuentas y es hermano del diputado del bloque Vamos, Mynor Alfonso de la Rosa Palacios.

Wendy Lisset Contreras Porras de Guerra ocupa un puesto de asesor técnico I y es sobrina de María Consuelo Porras Argueta, Fiscal General y Jefe del Ministerio Público (MP). También es esposa de Abdi Ariel Guerra Guzmán, director de Análisis Criminal del ente investigador.

Damaris Eunice Ortiz Estrada de Godínez, subdirectora en la Contraloría General de Cuentas es esposa de Francisco Javier Godínez Jerez, subgerente de Prestaciones del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS). Además Francisco Godínez es familiar del fallecido ex contralor general de cuentas, Edwin Salazar Jerez.

Brenda Lisset Granados Palomo presta servicios profesionales en la Dirección de Formación y Capacitación en Fiscalización y Control Gubernamental y cobra honorarios mensuales de Q20 mil. En las elecciones generales de 2023 fue electa como Concejal Cuarto en la Municipalidad de Chinautla con el partido de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) que dirige Sandra Torres Casanova.
Rosal: “Este tipo de prácticas desnaturaliza el rol fiscalizador de la Contraloría”
Para el analista político Renzo Rosal, la Contraloría General de Cuentas ha sido históricamente una institución codiciada por actores políticos, quienes buscan tener personal afín dentro de la entidad para acceder a información sensible sobre auditorías a instituciones que manejan recursos públicos.
“Para los políticos es clave tener operadores dentro de la Contraloría: así pueden bloquear hallazgos comprometedores o utilizar información privilegiada para influir en otras entidades del Estado”, opinó Rosal.
El politólogo añadió que las contrataciones de familiares, amigos o personas cercanas a funcionarios públicos contradicen el espíritu de la Contraloría, cuya función es precisamente garantizar la transparencia y el uso adecuado de los fondos públicos. “Estas prácticas son lamentables porque desnaturalizan el rol fiscalizador de la Contraloría General de Cuentas y ponen en entredicho su institucionalidad”, aseguró.
A su juicio, el contralor general Frank Bode debería emprender una revisión exhaustiva de las contrataciones irregulares para restaurar la credibilidad institucional. Sin embargo, Rosal se mostró escéptico: “Fue elegido por un pacto político que, en esencia, le pidió no hacer nada y proteger a funcionarios de los gobiernos anteriores y eso es lo que ha demostrado hasta ahora”.
La Contraloría General de Cuentas continúa sin pronunciarse sobre los casos de nepotismo en esa institución. Tampoco ha dado a conocer si cuenta con una política formal contra este tipo de contrataciones irregulares.
Los 13 grupos familiares
El pasado 29 de junio, eP Investiga publicó una investigación en la identificó a 13 grupos familiares que laboran simultáneamente en la Contraloría General de Cuentas, muchos de ellos ocupan plazas 011, con salarios que superan los Q9 mil mensuales.
Uno de los casos más significativos es el de Emerson Alberto Monzón Sandoval, quien ocupa una plaza 011 como Asistente Profesional I, con un salario mensual de Q9 mil 260. Emerson es hijo de Juan Alberto Monzón Esquivel, actual secretario general de la CGC, quien percibe Q40 mil 200 al mes. Además, Mónica Susana Quinteros Samayoa, esposa de Emerson y nuera del secretario general, también trabaja en la institución como Técnico III, con un salario de Q8 mil 370.
Otro caso similar es el de Ana Vivian Paiz Terraza, contratada bajo el renglón 189 con ingresos por Q8 mil mensuales. Ella es hija de Leonel Leónidas Paiz Castañeda, Asistente Profesional II, con un salario de Q9 mil 695, y está casada con Mario Armando Garrido Franco, quien también labora en la CGC como Técnico II, con un salario de Q8 mil 115.
Destaca el caso de Caryl Esteban Alonso Corzantes, Asistente Profesional I, quien devenga sueldo de Q9 mil 260, hijo de Caryl Orlando Alonso Jiménez, quien presta servicios profesionales al despacho superior de la CGC por Q29 mil mensuales.
Entre los vínculos familiares también se encuentran hermanos que trabajan dentro de la misma entidad. Por ejemplo, Hugo Leonel Estrada Girón, subdirector, quien percibe un ingreso mensual de Q30 mil, labora junto a su hermano José Milton Estrada Girón, Auditor Gubernamental con plaza 011 y un salario de Q14 mil 350.
En la misma línea, Carlos José Choy Alvarado, Auditor Gubernamental I, con un salario de Q14 mil 350, es hijo de Edgar René Choy Guevara, jefe del Departamento de Transportes, quien devenga Q18 mil 25.
Las hermanas Blanca Rocío Chojolán Macario, jefa de departamento con un salario de Q18 mil 25, y Astrid Johanna Chojolán Macario, auditora gubernamental con Q14 mil 350, también comparten espacio laboral en la CGC.
Otros casos incluyen a Brandon Gabriel Turcios Marroquín, Técnico I con un salario de Q7 mil 840, hijo de Carlos Roberto Turcios Pérez, Supervisor Nacional de Municipio Especializado, con ingresos de Q24 mil 320.
Asimismo, José Antonio Franco Rodríguez, Profesional de Seguridad Informática con un salario de Q17 mil 375, es hijo de María del Rosario Rodríguez Hidalgo, Asistente Administrativo III, quien gana Q8 mil 742.
Ángel Renato Morales Barrios, Técnico III con un sueldo de Q9 mil 370, es hijo de Luz Angélica Barrios Mendoza, Asistente Administrativo IV, quien percibe Q8 mil 685.
También se identificaron parejas dentro de la institución. Laura Lisbet García Avelar, Asistente Administrativo III con salario de Q8 mil 420, trabaja junto a su esposo Juan Pablo Mérida González, Asistente Profesional I con un salario de Q9 mil 310.
Las hermanas Perla Lissethe Castellanos Turcios, Asistente Profesional I con Q9 mil 260, y Cristina Soledad Castellanos Turcios, Asistente Administrativo Ejecutivo, con salario mensual de Q9 mil 845, también forman parte de la nómina institucional.
Completan la lista los hermanos Henri Estuardo Balan Álvarez, Asistente Profesional I con Q9 mil 335, y Selvin Omar Balan Álvarez, Técnico III con Q8 mil 370; así como Elvia Janeth Zeceña Cruz, Cocinera Especializada I, con un salario de Q7 mil 635, madre de Gustavo Armando Ruano Zeceña, contratado con plaza 011 como Especializado I, con ingresos de Q7 mil 600.
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