Superintendencia de Competencia aún sin contratar a gerente administrativo, opera en oficinas prestadas, pero ya desembolsó Q4.6 millones en salarios 

A cinco meses de haber iniciado operaciones, el ente encargado de vigilar los mercados y promover la libre competencia ha desembolsado Q4.6 millones en nómina, pese a que la institución todavía no cuenta con una sede propia, ni con un gerente administrativo y enfrenta cuestionamientos por salarios onerosos, contrataciones discrecionales y posibles conflictos de interés en el seno de su Directorio.

Ricardo Quinto

junio 19, 2026 - Actualizado junio 19, 2026

Los registros muestran que entre enero y mayo de este año la entidad gastó un total de Q4 millones 640 mil 383.26. De ese monto, Q2.9 millones corresponden a salarios ordinarios, mientras que Q1.6 millones fueron destinados a pagos extraordinarios realizados durante febrero.

Los datos fueron obtenidos a partir de las nóminas publicadas por la propia entidad en su portal de información pública de oficio y corresponden al período comprendido entre enero y mayo de 2026.

La institución inició el año con una plantilla de 13 empleados permanentes. En febrero la nómina aumentó a 16 trabajadores y posteriormente se reportaron 15 empleados entre marzo y mayo.

El gasto salarial ordinario ascendió a Q486 mil 939.52 en enero, aumentó a Q619 mil 491.09 en febrero y alcanzó Q625 mil 375 mensuales durante marzo, abril y mayo.

Más de Q1.6 millones en salarios y prestaciones retroactivas

El mayor desembolso se concentró en febrero, cuando la Superintendencia ejecutó el pago retroactivo de salarios, aguinaldo y bono vacacional correspondientes a los últimos meses de 2025 para el superintendente y los integrantes del Directorio.

De acuerdo con los registros de nómina, la institución desembolsó Q1 millón 530 mil 564.55 en concepto de nómina adicional de salarios y Q127 mil 263.10 por aguinaldo y bono vacacional, para un total de Q1 millón 657 mil 827.65.

Estos pagos fueron realizados en cumplimiento de la Resolución 14-2025 del Directorio, mediante la cual las autoridades se autoreconocieron el derecho a devengar salarios desde la integración del órgano colegiado en agosto de 2025 y desde la designación del superintendente en octubre de ese mismo año.

Los tres directores titulares, Javier Enrique Bauer Herbruger, Jorge Mario González Paz y Edgar Rolando Guzmán Fuentes, recibieron Q241 mil 653.23 cada uno en concepto de salario retroactivo.

La institución inició el año con una plantilla de 13 empleados permanentes. En febrero la nómina aumentó a 16 trabajadores y posteriormente se reportaron 15 empleados entre marzo y mayo.

Por su parte, los directores suplentes Luis Guillermo Velásquez Pérez, Jorge Alberto Santiago Chen Sam y Alfredo Skinner-Klée Sol percibieron Q220 mil 685.49 cada uno, mientras que el superintendente Jorge Miguel Castillo Castro recibió Q143 mil 548.39.

A estos desembolsos se sumó una nómina adicional por Q127 mil 263.10 correspondiente al pago de aguinaldo y bono vacacional de 2025. Como resultado, cada director titular recibió durante febrero un total de Q319 mil 468.92, suma que incluye salario ordinario, salarios retroactivos, aguinaldo y bono vacacional.

Actualmente los directores titulares devengan Q57 mil 625 mensuales, los directores suplentes Q52 mil 625 y el superintendente Q55 mil 625. En los niveles técnicos y administrativos, los directores de área perciben Q35 mil 125 mensuales y las jefaturas de departamento Q24 mil 625.

Una institución incompleta

Los millonarios pagos en salarios contrastan con el lento avance de la Superintendencia de Competencia. A la fecha, la entidad aún no ha contratado a un gerente administrativo, un puesto clave para coordinar las áreas financiera, administrativa y de recursos humanos. De hecho, recientemente inició el proceso para contratar a la persona que ocupará dicho cargo.

La institución tampoco cuenta con instalaciones propias y actualmente opera en oficinas facilitadas por el Programa Nacional de Competitividad (Pronacom), pese a que la Ley de Competencia fue aprobada hace más de un año y las autoridades de la entidad fueron juramentadas meses atrás.

Las autoridades han atribuido algunos retrasos a la renuncia presentada por el superintendente Jorge Miguel Castillo. Sin embargo, la dimisión todavía no se ha hecho efectiva. Castillo continúa al frente de la institución, mantiene todas las facultades de su cargo y sigue recibiendo un salario mensual de Q55 mil 625.

La renuncia tampoco ha sido conocida ni resuelta por el Directorio debido a que el presidente del Directorio, Javier Bauer Herbruger, no ha incluido el tema en la agenda de las sesiones del órgano colegiado, por lo que la dimisión permanece pendiente de discusión. Mientras tanto, Castillo continúa ejerciendo como máxima autoridad administrativa de la Superintendencia.

Polémicas desde el inicio

La Superintendencia de Competencia también ha estado marcada por diversas controversias desde sus primeros meses de funcionamiento. Uno de los principales escándalos surgió cuando se conoció que el Directorio había aprobado una escala salarial que permitía a sus integrantes y al superintendente percibir remuneraciones de hasta Q75 mil mensuales.

La decisión provocó fuertes críticas públicas debido a que la entidad aún no había iniciado plenamente sus funciones sustantivas y se encontraba en proceso de organización administrativa. Esto derivó en una fractura interna dentro del Directorio y obligaron a las autoridades a revocar la escala salarial originalmente aprobada. Sin embargo, los cuestionamientos continuaron debido a que algunas resoluciones mantenían abierta la posibilidad de reconocer pagos retroactivos o compensaciones adicionales a los funcionarios de mayor jerarquía.

Posteriormente, la institución volvió a ser objeto de señalamientos por la contratación discrecional de personal por parte del superintendente de Competencia, Jorge Miguel Castillo, incluyendo exfuncionarios de administraciones anteriores, sin haber realizado procesos de oposición o concursos públicos para la selección de los puestos.

En medio de estas controversias, el superintendente Jorge Miguel Castillo presentó su renuncia al cargo. No obstante, continúa ejerciendo sus funciones debido a que la legislación establece que deberá permanecer en el puesto hasta que sea designado su sucesor.

A ello se suman los señalamientos por un posible conflicto de interés dentro del Directorio de Competencia. eP Investiga reveló que el presidente del Directorio, Javier Bauer Herbruger, mantiene una relación personal y profesional de más de 20 años con el director suplente Alfredo Skinner-Klée Sol. Durante una citación en el Congreso de la República, Bauer reconoció públicamente que ambos estudiaron juntos desde la niñez, coincidieron profesionalmente en espacios vinculados a la Cámara de Comercio de Guatemala y que incluso autorizó como notario el matrimonio de Skinner-Klée.

Los cuestionamientos surgieron porque Skinner-Klée participó en una votación del Directorio que rechazó una recusación planteada contra Bauer durante el proceso para elegir al nuevo superintendente de Competencia. Ambos funcionarios han rechazado que exista algún impedimento legal o conflicto de interés y sostienen que la relación no afecta su independencia.

Tras la publicación de la investigación de eP Investiga que documentó la relación entre Bauer y Skinner-Klée, este medio sufrió una serie de ataques coordinados en redes sociales. Según la publicación, diversas cuentas difundieron mensajes similares y dirigieron señalamientos contra el medio y sus periodistas poco después de que se revelaran los vínculos entre ambos directivos.

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