Foto: Carlos Alonzo
Los diputados Samuel Pérez, Elena Motta y David Illescas se apersonaron al salón donde se llevaba a cabo la sesión que. Esta contaba con la participación de representantes del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG), la Procuraduría General de la Nación (PGN), la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), el Ministerio de Gobernación (Mingob), la Policía Nacional Civil (PNC), el Ministerio de Cultura (MCD), el Ministerio de Educación (Mineduc) y la Oficina Nacional de Servicio Civil (ONSEC).
A su llegada, Pérez y su asesor fueron empujados por varias sindicalistas que custodiaban la puerta e intentaron impedir el ingreso de los legisladores al salón en donde se realizaba la reunión. Cuando pudo ingresar, Pérez increpó a Acevedo y le entregó personalmente una copia de la querella penal presentada ayer por la bancada Semilla. En esta lo denuncian de delitos como usurpación agravada, contaminación, depredación de bienes y depredación de bienes culturales, en referencia a las estructuras que instalaron durante su ocupación en las banquetas alrededor del Palacio Nacional de la Cultura.
“Regrese a dar clases y quite a la gente que está quitando el derecho a la educación. Peor insulto es pararle la educación a la niñez”, expresó Pérez, señalando a Acevedo como “el peor enemigo de la educación en este país”.
La diputada Elena Motta también lo confrontó. “Hace 17 años que no da clases”, le dijo. Ambos criticaron el prolongado cierre de escuelas y los daños ocasionados al patrimonio nacional.
El líder sindical respondió más tarde ante los medios de comunicación que no fue informado de la presencia de otros actores en la citación. Además, acusó al Gobierno y a diputados oficialistas de “perseguir al sindicalismo” y provocar agresiones.
“Nos provocaron para sacarnos de nuestras casillas, pero no voy a caer en esa provocación”, dijo Acevedo. También, denunció que durante el desalojo del lunes, agentes de la PNC “golpearon y robaron pertenencias” de maestras que acampaban frente al Palacio Nacional.
Acevedo aseguró que el STEG iniciará una mesa de diálogo a nivel nacional a partir del próximo miércoles y señaló que el movimiento no busca retirarse, sino alcanzar acuerdos que comprometan al Estado a mejorar las condiciones educativas y económicas de los docentes y de la comunidad estudiantil.
Por su parte, el diputado Pérez declaró a la prensa que el ingreso al salón fue legítimo y que no descartan emprender acciones legales por la agresión sufrida. “Nos dijeron que era una citación y parecía una carceleta. Ahí estaba Joviel y toda la gente de Sandra Torres”, expresó.
El subjefe de bloque de la UNE, Julio Marroquín, explicó que él convocó a la citación, incluyendo al líder del STEG, y defendió la legitimidad del encuentro. “Yo hice la convocatoria. No le ando explicando a cada funcionario a quién voy a citar. Citamos a las partes involucradas para buscar una solución, porque no podemos lograrla si no viene el magisterio”, afirmó.
El diputado Marroquín negó tener vínculos personales con los líderes sindicales y aseguró que su único interés es “el beneficio de la niñez guatemalteca”.
Sobre las sanciones y descuentos a salarios
El viceministro de Educación, Francisco Cabrera, explicó en la citación que las sanciones y procesos disciplinarios emprendidos desde el Mineduc en contra del STEG están en suspenso en este momento debido a amparos.
«El Ministerio de Educación, a diferencia del sindicato magisterial, no se da el lujo de decir este amparo sí lo cumplo, este amparo no lo cumplo», dijo, señalando que también hay amparos vigentes que ordenan a los docentes retornar a las aulas y garantizar el derecho a la educación en el país.
Sin embargo, las multas de Q4 mil interpuestas a 860 docentes ayer por parte del Juzgado Quinto Pluripersonal de Trabajo y Previsión Social, siguen vigentes, puesto que se trató de un fallo a favor de la PGN.








