Según el sector privado organizado, la decisión del Ejecutivo obligará a miles de trabajadores a migrar del empleo formal hacia el informal, con lo que perderán acceso a prestaciones de ley y seguridad social.
“El aumento, al no contar con una base técnica suficiente, debilita la generación de empleo formal y agrava el problema estructural de la informalidad en el país, que ya alcanza a más de 5 millones de guatemaltecos”, indicó el Cacif en un comunicado.
Además, aseguraron que la decisión de aumentar el salario mínimo en 2024 afectó la creación de al menos 40 mil empleos durante 2025. Indican que el incremento decretado esta semana profundizará esa situación, cerrando la generación de trabajos, especialmente para la población joven.
Asimismo, indicaron que esta situación pone en riesgo la sostenibilidad y la capacidad de generar empleos para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que representan a ocho de cada 10 empresas afiliadas al Cacif.
“En un contexto de inseguridad, deficiencias en infraestructura, demoras portuarias y exceso de trámites, este aumento, al no considerar este entorno adverso, agrava la pérdida de competitividad del país”, indicaron.
Argumentaron que Guatemala necesita una política salarial que sea integral, que esté alineada con la productividad y competitividad del país, además de que se reduzca la informalidad, así como la ampliación de la cobertura de seguridad social.
Más rechazos
También, la Cámara de Industria de Guatemala (CIG) rechazó el aumento al salario mínimo, decisión que calificaron como “una decisión política disfrazada de protección social”. Al igual que el Cacif, mencionaron que esta decisión afecta la generación de empleo formal, cierra oportunidades y profundiza la informalidad que ya predomina en el país.
“Las más de 218 mil micro, pequeñas y medianas empresas activas son las más afectadas cuando un país mantiene un salario mínimo elevado en relación con su baja productividad, encareciendo los costos laborales, limitando su capacidad para contratar, formalizar o incluso sostener puestos de trabajo”, indicaron.
Citando datos del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), la CIG indicó que el aumento del salario mínimo en 2024 provocó una desaceleración del empleo formal, con una reducción del 44 por ciento.








