Desde hace algún tiempo, las y los inmigrantes guatemaltecos en los Estados Unidos han manifestado su inquietud por participar en la vida política de su país. Esta voluntad se relaciona con la creciente conciencia que ha adquirido el migrante respecto a su contribución económica. Destaca la importancia de las remesas, las cuales alcanzaron casi 22,000 millones de dólares el año pasado. El colectivo Inmigrantes Guatemala Distrito 25 destaca que dichas remesas no deberían agotarse solo en el consumo, sino que deben convertirse en un factor de cambio de la economía del país. Un objetivo como ese requiere de la participación política de las y los migrante quienes nunca se han desvinculado de su país.
La voluntad de participación en los procesos políticos guatemaltecos se relaciona también con la comprensión del tamaño de la emigración a los Estados Unidos. Según datos publicados en la página de internet del Minex, 3,619,436 guatemaltecos se encuentran actualmente en los Estados Unidos. Este número se equipará con la cantidad de habitantes del área metropolitana. Por lo demás, cabe enfatizar que la mayoría de población migrante proviene de los departamentos del Occidente. Estos datos ponen de relieve que el potencial político de la migración guatemalteca en el país del norte ya no puede seguir sin ser reconocido.
En otras palabras, la inquietud de participar en la configuración del futuro del país cuyas condiciones han motivado la emigración es un hecho comprensible. Para fortalecer las consideraciones anteriores, debe tomarse en cuenta que la migración guatemalteca hacia los Estados Unidos se vincula cada vez más con la realidad política nacional. Los acontecimientos políticos que sacuden a Guatemala son temas de conversación habitual entre los miembros de la diáspora guatemalteca. Las plataformas sociales vienen a constituir un factor importante en la información, conexión y apego de los migrantes con su país.
De ahí nacen los intentos de organización política de los migrantes en los Estados Unidos. A estos intentos subyace el deseo de transformar las condiciones sociales que los hicieron dejar su patria. En consecuencia, las y los migrantes guatemaltecos se van articulando como un actor político. El número de migrantes en los Estados Unidos están grande que estos ya deberían de estar teniendo una presencia en el Congreso guatemalteco.
Ahora bien, es necesario reflexionar en cómo se puede articular un sujeto o un actor político capaz de expresar las demandas de la población migrante guatemalteca en los Estados Unidos. El desafío básico es articular la comunicatividad entre los migrantes. Debe tomarse en cuenta que las y los guatemaltecos que viven en los Estados Unidos se encuentran esparcidos en un territorio inmenso. Pero con el uso de las redes sociales adecuadas se puede alcanzar el nivel suficiente de conexión que permita articular los proyectos políticos en un programa unificado. En este marco, es necesario plantear modos de acercamiento entre las diversas comunidades de emigrantes guatemaltecos hacia los Estados Unidos.
Por otro lado, debe tomarse en cuenta que los migrantes reflejan la diversidad guatemalteca. Destaca la presencia de comunidades indígenas en todo el territorio norteamericano. Este sector, como lo hacía ver en otra columna, está particularmente consciente de las injusticias que afectan a la sociedad guatemalteca. Esta conciencia podría motivar cambios profundos en la sociedad guatemalteca. Desde luego, existen diferencias culturales que deben superarse para articular discursos políticos que pudieran expresar las perspectivas de los migrantes.
Debe dejarse claro que la expresión política del sector migrante no tiene porque desembocar en la creación de un programa político unificado que represente a todas las personas que se encuentran en esa situación. No sería posible, ni deseable, la creación de un único partido político migrante. Se trata, en realidad, de crear mejores condiciones para la participación política de los migrantes.
Como puede verse, la participación política de las y los migrantes no presentan dificultades irresolubles. Estos podrían ser abordados desde un esfuerzo formal por incorporar al migrante dentro de las coordenadas políticas de la sociedad guatemalteca, la cual nunca han abandonado.
Uno de los caminos que pueden considerarse de manera inmediata es el desarrollo de las capacidades de liderazgo que requiere la participación del migrante. Dicha formación es importante para crear los procesos de diálogo necesarios para articular las expresiones políticas de la migración guatemalteca en los Estados Unidos. El liderazgo migrante puede desarrollarse y fortalecerse con la ayuda del gobierno guatemalteco y otras instituciones que tratan de mejorar la situación de Guatemala.
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