En la carta dirigida a Morfín, Molina Barreto señaló que durante los últimos meses la CC conoció diversos amparos relacionados con la elección de rector de la Usac y afirmó que estos no fueron remitidos oportunamente a los tribunales de amparo de primer grado competentes, pese a recomendaciones que, según indicó, realizó junto a otros magistrados.
El magistrado sostuvo que esa situación generó retrasos en la tramitación de los casos y aumentó la conflictividad dentro de la comunidad universitaria. Agregó que junto con las magistradas Dina Ochoa y Julia Rivera requirieron a la presidencia de la CC impulsar el trámite de los expedientes, pero consideró que la respuesta no fue atendida con la rapidez necesaria.
Molina Barreto también cuestionó la actuación de Morfín durante las sesiones en las que se resolvieron acciones relacionadas con la elección del rector universitario. Según expuso, el 25 de mayo la Corte resolvió varios expedientes y remitió al menos 10 casos a tribunales competentes, pero la firma de las resoluciones se habría postergado por varios días.
Además, indicó que en la sesión del 1 de junio, la CC conoció los expedientes 3477-2026, 3886-2026 y 3901-2026, promovidos por postulantes contra el Consejo Superior Universitario y la Comisión del Cuerpo Electoral Universitario de la Usac.
De acuerdo con Molina Barreto, en esos casos la mayoría de magistrados decidió enmendar el procedimiento y ordenar a los tribunales de amparo de primer grado suspender las acciones por considerar que no cumplían requisitos de procedibilidad, entre ellos la definitividad, legitimación y conexidad.
Sin embargo, afirmó que la presidenta de la CC nuevamente habría diferido la firma de las resoluciones y calificó esa actuación como “autoritaria e irregular”. A su criterio, la suscripción de una resolución debe realizarse una vez existe una decisión colegiada, sin que la firma pueda quedar sujeta a nuevas deliberaciones.
El magistrado señaló que la postergación de firmas afectó la seguridad jurídica y la certeza sobre las decisiones del tribunal, además de generar señalamientos entre integrantes de la propia CC.
“En los más de quince años de integrar este Tribunal, no había presenciado una situación similar”, afirmó Molina Barreto en la carta, al referirse a la demora en la firma de resoluciones adoptadas por mayoría.
El magistrado aclaró que las decisiones emitidas hasta ahora sobre el caso de la Usac se han referido únicamente a aspectos procesales de los amparos y no al fondo de la controversia sobre la validez del proceso electoral universitario.
Ante lo que describió como una afectación a su independencia jurisdiccional y por los cuestionamientos surgidos alrededor del tema, Molina Barreto anunció que se apartará de cualquier expediente relacionado con la elección de rector de la Usac.
Finalmente, hizo un llamado a los integrantes de la IX Magistratura de la CC a resolver los asuntos bajo criterios de objetividad e independencia, y sugirió que otros magistrados podrían tomar una decisión similar si consideran que existen dudas sobre su imparcialidad en el caso.
Esto se da luego de la que la CC, con los votos de Molina Barreto, Ochoa y Rivera, decidió suspender los amparos que había anulado la elección de Walter Mazariegos como rector de la Usac.









