Los acusados fueron trasladados, bajo un fuerte contingente de seguridad, en horas de la mañana de este martes a la Torre de Tribunales para el desarrollo de la audiencia. Ni Bonilla ni Marroquín, ambos con chalecos antibalas, dieron declaraciones a la prensa a su llegada al juzgado.
La jueza Carol Berganza presidió la audiencia. El primer movimiento de la defensa de Bonilla y Marroquín fue intentar se realizara la audiencia de aceptación de cargos, pero esta solicitud fue rechazada por la togada, quien decidió que diera inició a la audiencia de etapa intermedia y posteriormente la de aceptación de cargos.

Esta situación generó molestia en la defensa de los acusados, por lo que presentaron una recusación contra la jueza Berganza.
Tanto el Ministerio Público (MP) como los querellantes, representados por el Instituto de la Víctima, solicitaron a la jueza que rechazara la recusación que la defensa planteó en su contra. Berganza finalmente resolvió rechazar el recurso y continuar con la diligencia.
Tras el rechazo de la recusación, la jueza dio inició a la audiencia de etapa intermedia y fue cuando el MP presentó indicios recabados durante el proceso de investigación. El MP mostró y pudo reproducir audios de discusiones entre Bonilla y Palacios.
También se mostraron imágenes de conversaciones entre Bonilla y Marroquín en las cuales habrían planeado atentar con Palacios.
El MP solicitó que se cambié el delito de homicidio en estado de emoción violenta y que Bonilla y Marroquín sean enviados a juicio por el delito de asesinato.
Pide justicia
Previo al inicio de la audiencia de este día, la madre de Melisa Palacios, Anabella Chacón, pidió justicia por la muerte de su hija.
“Ya luché en Zacapa, no se pudo; luché en Chiquimula, tampoco. Espero que acá en la capital sí lo pueda lograr», dijo Chacón a su llegada a Torre de Tribunales. «Lo único que busco es justicia, no busco venganza», añadió.
Palacios desapareció el 4 de julio de 2021 y un día después fue encontrada sin vida en un terreno baldío en la aldea La Palma, en Río Hondo, Zacapa.
Bonilla es acusada en un principio por el delito de asesinato, pero este fue cambiado al de homicidio en estado de emoción violenta. Marroquín es acusado por el delito de encubrimiento propio.









