Bonilla ha sido acusada en el caso por el delito de homicidio en estado de emoción violenta, mientras que Marroquín es acusado por encubrimiento propio. Ambos podrían ser beneficiados con reducciones de las penas, lo que les permitiría quedar en libertad.
Este viernes se conoció que ambos expresaron su intención de aceptar cargos por los delitos que se les imputan. Carol Berganza, jueza a cargo del caso luego de que se elevó a Mayor Riesgo, definirá si acepta la solicitud.
Se trata del tercer intento de Bonilla y Marroquín de someterse al procedimiento de aceptación de cargos. En el primer intento ocurrido en 2024, Bonilla se retractó.
La semana pasada, el Juzgado de Mayor Riesgo “C” había rechazado una segunda solicitud de los acusados de someterse al proceso de aceptación de cargos, debido a que el documento no iba firmado por Bonilla ni por Marroquín.
Cabe resaltar que en este caso el juez Maximiliano Morales benefició a Bonilla con el cambio de delito, por lo que ya no fue procesada por homicidio, que contempla penas de hasta 50 años de prisión.
Por el delito de homicidio en estado de emoción violenta, Bonilla podría enfrentar una pena máxima de ocho años.
El artículo 491 del Código Procesal Penal establece que los acusados pueden retractarse de someterse al proceso de aceptación de cargos, pero se señala que no se tendrán los beneficios que conlleva la aceptación.
El caso por la muerte de Melisa Palacios fue trasladado del Juzgado de Chiquimula hacia la Ciudad Capital, luego de que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) aceptara dicha solicitud que fue planteada por el Instituto de la Víctima y el Ministerio Público.








