El pasado 28 de noviembre, los magistrados titulares del TSE, Gabriel Aguilera, Mynor Custodio, Ranulfo Rojas e Irma Palencia retomaron sus funciones tras pasar dos años suspendidos. El MP apeló la resolución ante la Corte de Constitucionalidad (CC) para que los togados vuelvan a ser inhabilitados. Esto ocurre a pocos meses de culminar el periodo de la actual magistratura.
La acción del MP fue presentada este 10 de diciembre; un día antes, el magistrado Aguilera reconoció que ese escenario era posible y podría provocar que nuevamente sean suspendidos en medio de una serie de recursos que están pendientes de resolverse en el pleno. Entre ellos, la cancelación definitiva del partido Movimiento Semilla, que aún no ha sido publicada en el Diario Oficial como sí ha sucedido con otras agrupaciones partidarias.
Aguilera conversó con eP Investiga y enfatizó los retos que tendrá la nueva magistratura para recuperar el puesto de prestigio del TSE, que, según él, se debilitó durante el 2023 y 2024 debido a los casos penales que atentaron contra la democracia y argumentaron un supuesto fraude electoral.
¿Qué retos va a enfrentar la nueva magistratura?
-Como magistrados de una institución, a veces cuesta escuchar ciertos análisis que hacen referencia al ejercicio de nuestros cargos. Me han dicho que somos una magistratura con sombras y luces. Creo que en el seno de un pleno de magistrados de un ente colegiado siempre hay un debate o una discusión, y yo les podría decir que todas las decisiones que tomó el tribunal tienen un fundamento jurídico.
Lógicamente, es muy difícil que se pueda separar el ámbito jurídico y el político, porque, a pesar de que somos una entidad pública que debería ser totalmente apolítica, la naturaleza del tribunal es política, porque nuestros usuarios son los partidos.
Yo creo que el reto de la nueva magistratura es recuperar el puesto de prestigio que ha tenido el TSE dentro de las instituciones públicas. También creo que hay que hacer una sensibilización fuerte a nivel nacional sobre la importancia de la democracia en el país.
Independientemente de que estemos de acuerdo o no con lo que sucedió en los años 2023 y 2024, se dieron varios temas que atentaron contra los resultados electorales y eso es atentar contra la democracia. Yo creo que si uno no está de acuerdo con los resultados electorales, hay métodos o recursos que presentar y todos esos se agotaron en su momento.
Otro reto es dar a conocer cómo funciona nuestro sistema electoral para que la población esté tranquila. Yo estoy totalmente tranquilo, porque yo no cuento los votos, no recibo los votos. Es totalmente absurdo que digan que yo alteré, por ejemplo, un Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP), porque yo no tengo ningún contacto con el sistema.
La magistratura tiene que mantenerse unida porque finalmente les va a tocar una elección que se avecina con mucha participación política, pero también con mucha polarización.
Otro reto es establecer criterios claros en cuanto a la participación política. A nosotros nos ha criticado porque no se permitió la participación de algunos candidatos, pero había algunos sin finiquito, que es un requisito fundamental establecido en la ley.
Usted menciona recuperar el puesto de prestigio del TSE. ¿Se perdió la independencia que tenían como órgano rector en materia electoral?
-Yo considero que la independencia se ha mantenido y se mantiene; a lo que me refería es que el tribunal siempre ha estado como el garante de la democracia y todo lo que sucedió en estos años vino a minar la credibilidad del tribunal ante la población.
A nivel personal, hemos luchado por resolver nuestros asuntos judiciales, porque no solo es un tema personal, sino también institucional, porque los casos que han surgido en contra nuestra están dirigidos a deslegitimar los resultados electorales y también a bajar la credibilidad del tribunal. Ese es otro reto que tiene la nueva magistratura, recuperar esa credibilidad del tribunal en la población.
Yo creo que la gran mayoría de las personas tiene claro que el actuar del TSE en el marco de la elección de 2023 fue el correcto, porque saben que el tribunal, el día de la elección, no es el principal. Las principales fueron las juntas electorales departamentales, las municipales y las receptoras de votos, que todas están conformadas por ciudadanos totalmente independientes al TSE.
Es fundamental que la gente recupere esa confianza en el sistema electoral y que entiendan que en Guatemala no puede haber fraude y mucho menos que digan que fue a través de un sistema que no tiene una vinculación jurídica.

¿Y qué lectura le da a las resoluciones que ha tomado el juez Fredy Orellana? Incluso este año el MP sostiene que hubo fraude electoral.
-Nosotros no somos parte dentro de los casos que lleva el Juzgado Séptimo. Esos casos están bajo reserva y lo único que conocemos es lo que se ha ventilado en los medios.
Lo que sí entiendo es que cuando hablan de fraude electoral, hacen referencia a ciertas condenas que ha habido, sobre todo por aceptación de cargos de los involucrados. Esas aceptaciones de cargo o los delitos que se les imputaron a ellos son previos a la elección de 2023. Son cuestiones que se dieron supuestamente en 2018 y 2019. Entonces, no tienen absolutamente nada que ver con los resultados electorales.
Soy respetuoso de esas resoluciones. Las personas que han estado involucradas dentro de este proceso sabrán el porqué de sus decisiones y acá hemos dado cumplimiento a esas resoluciones.
Si se mantienen en sus cargos hasta terminar esta magistratura, ¿qué representa que regresen al TSE a pocos meses de entregar el cargo?
-Es un momento clave, porque debemos realizar una entrega ordenada, no solo de nuestros cargos, sino de la institución como tal. Es complejo que nosotros podamos entrar a conocer diferentes temas que aún están pendientes, si nuestro ejercicio en el cargo aún no es definitivo. Es complicado porque si volvemos a ser suspendidos, nos limitan a tomar ciertas decisiones a corto plazo porque nos quedan prácticamente sesenta días hábiles de trabajo.
¿Qué temas deben conocer?
-Quisiéramos dejar encaminado el plan de empadronamiento, la contratación del personal temporal, porque eso se ha atrasado y podría impactar en el número de nuevos empadronados. Hay temas administrativos que dejamos nosotros de cara al próximo año; por ejemplo, la firma de todos los arrendamientos de los inmuebles del TSE, como las delegaciones y subdelegaciones.
Hay recursos que se plantearon en nuestra ausencia que no han sido resueltos y tenemos que analizar si podemos o no resolverlos nosotros o si los debe conocer el pleno que se encontraba integrado en su momento. Yo quisiera que al momento de entregar los cargos, el nuevo tribunal parta de cero en lo administrativo.
Hay un recurso relacionado con el partido Movimiento Semilla; si bien la cancelación la ordenó el juez Fredy Orellana, ¿por qué aún no se ha publicado en el Diario Oficial como sí ha sucedido con otros partidos?
-Específicamente, con ese recurso debo ser muy cuidadoso, porque no puedo emitir un criterio por si en su momento me toca conocerlo. Primero, uno de los puntos que hay que analizar es si efectivamente ese recurso lo podemos conocer nosotros (magistrados titulares del TSE) o no por el tema de la temporalidad. Segundo, no son las mismas condiciones jurídicas que se dieron al momento en que ellos (Movimiento Semilla) plantearon esa apelación.
Como ustedes saben, ya ha habido diferentes resoluciones de otros tribunales. Nosotros tenemos que conocerlas y entender qué se ha resuelto, porque la cancelación emitida por el juzgado de primera instancia ya fue impugnada por los canales legales correspondientes y han denegado estos recursos.
Y, ¿por qué no se ha publicado en el Diario Oficial? Porque esta cancelación es sui generis (de su propia especie); no se deriva del TSE. El tribunal cumple con lo ordenado por el juzgado y no se ha publicado porque todavía está este recurso de apelación pendiente.
¿A quién corresponde conocer este recurso?
-En cuanto a los plazos, tenemos que analizar el tema. Lo más aconsejable es que sea esta magistratura la que resuelva todos los recursos pendientes, pero de lo contrario, le tocará a los nuevos magistrados.
¿Ustedes aún presentarán alguna propuesta de reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP) o le tocará a la siguiente magistratura?
-En el Congreso aún se discuten reformas a la LEPP. Algunos diputados mencionaron que ya no es prudente aprobar las reformas previo a las elecciones de 2027. Lo ideal hubiera sido que se aprobaran este año o en 2024.
Lo que nosotros como pleno sí vamos a analizar son las reformas de los reglamentos que los partidos políticos, el tribunal y las direcciones han estado trabajando. Hay ciertas normas que en la práctica no se pueden cumplir.
Tenemos que analizar cómo los partidos, que son los que hacen asambleas o tienen que abrir cuentas en cada municipio, pueden realmente cumplir y que eso también facilite la fiscalización del tribunal.
Cuando estuvieron ausentes, hubo dificultades para integrar el pleno del TSE entre la magistrada Blanca Alfaro y los magistrados suplentes. ¿Cómo está la relación con ellos, tomando en cuenta que la propia magistrada ha mencionado la posibilidad del exilio debido a las denuncias en su contra?
-Hay muchas cosas que se dieron en este tiempo. Actualmente, yo no puedo venir y ponerme a analizar todo lo sucedido para tomar decisiones y no pensar realmente en la institución como tal. El TSE requiere que tengamos una relación armónica entre los magistrados titulares y suplentes, y que ellos apoyen a integrar cuando así corresponda por ley.
Yo le diría que la relación es buena; he tenido la oportunidad de hablar con los suplentes respecto a nuestro retorno y tienen claro que no venimos a afectar a nadie ni a generar una conflictividad, porque eso es lo menos que necesita el tribunal.
La entidad ha tenido tiempos bastante conflictivos. Ustedes han visto que el TSE ha sido sede de varios procesos judiciales y que ha complicado, no solo a los magistrados, sino también a varios trabajadores. No podemos pensar que una nueva magistratura va a seguir encontrando conflictos y judicialización dentro del tribunal. Lo que menos hace falta es que haya conflicto a nivel de los magistrados.
Usted habla de que habrá mucha participación política para las próximas elecciones. ¿Sucederá lo mismo con ciudadanos en las juntas electorales, quienes tienen miedo a ser criminalizados?
-Esa es una contradicción que se ha dado en los diferentes escenarios judiciales que se han suscitado en el 2023 y 2024. Yo me acuerdo que en un momento, en una conferencia de prensa, felicitaron a todos los ciudadanos y dijeron que su actuar fue conforme a la ley el día de la elección. Pero después dicen que las actas son nulas, y estas las hacen los ciudadanos, no el tribunal.
También dijeron que los testados estaban mal hechos, que las actas no tenían un sello o que hay errores en las actas de las juntas receptoras de votos. Entonces, no me parece congruente felicitarlos y después decir que las elecciones son nulas.
Lejos de ser una desmotivación todo lo que sucedió en el 2023, la población tiene que seguir participando masivamente para que sigan siendo quienes garanticen el proceso. Y también recordemos el actuar de los observadores internacionales y nacionales que garantizaron la transparencia del proceso 2023.
Lógicamente, tal vez un reto de la nueva magistratura es tomar en cuenta la experiencia que se tuvo ahora, pero créanme que el tema de errores en testados, tachados en las actas, son cosas que han venido pasando en todas las elecciones y son errores humanos sin dolo alguno y que la misma junta tiene la facultad de solventar y subsanar. Esto lo hacen en presencia de los partidos políticos a través de sus fiscales.
El reto de la ciudadanía es seguir velando por la democracia guatemalteca; su participación fue muy importante para sostener el proceso electoral 2023. Que no tengan temor de participar y, lejos de tener temor, van a garantizar el correcto actuar del TSE y que marchen bien en las elecciones de 2027.









