Durante el lanzamiento de un programa que busca integrar a empresas guatemaltecas a la cadena de suministro de Walmart en Centroamérica, Bradley aseguró que esta legislación es un paso significante hacia la generación de confianza en el entorno económico guatemalteco.
El evento, que contó con la participación del presidente Bernardo Arévalo, también destacó la inversión de más de 700 millones de dólares en el país y la creación de más de 3 mil 500 empleos. Sin embargo, el embajador puso especial énfasis en la importancia de un marco legal confiable y eficaz para combatir delitos financieros, como condición indispensable para que empresas estadounidenses continúen apostando por Guatemala.
“Estamos trabajando de la mano con el gobierno guatemalteco para aprobar legislación que incentive a las empresas a contribuir con iniciativas sociales y fortalecer el estado de derecho”, añadió.
Por su parte, el presidente Arévalo coincidió en que generar condiciones de certeza jurídica y transparencia es clave para atraer inversión de largo plazo. “El desarrollo solo es posible si es compartido, y nuestro gobierno entiende que su rol rector es esencial para asegurar que esa inversión beneficie realmente a las personas”, expresó.
Arévalo anunció la presentación de esta ley el pasado domingo demandándola al Congreso como una urgencia. Durante la sesión plenaria extraordinaria de ayer, no fue leída entre las nueve iniciativas nuevas de ley previstas debido a que ni siquiera se aprobó la agenda.








