El presidente de la APES, Sergio Arauz, explicó a eP Investiga la medida responde a un ánimo de “sobrevivencia y de mantenernos activos en los servicios que prestamos en un contexto en el que urge que una asociación de periodistas esté fortalecida, viva y funcional”.
La decisión no es temporal, “es un traslado indefinido”, confirmó el presidente de la APES, quien aseguró que la asociación continuará brindando servicios a periodistas salvadoreños dentro y fuera del país.
De acuerdo con Arauz, la organización enfrentó durante meses obstáculos para obtener sus credenciales en el Ministerio de Gobernación de El Salvador.
“Nos han dado distintas excusas, ninguna de fondo, y hemos tenido buena voluntad y abogados pendientes del caso. Lo hacemos con diligencia y la buena fe de cumplir sus cuestionamientos de forma para que nos den legalidad, pero ni siquiera así nos han respondido”, dijo.
Una ley represiva
A esa situación se suma la vigencia de la Ley de Agentes Extranjeros que, según la APES, representa un marco normativo que “asfixia de por sí, no solo por los impuestos, sino porque puedes ser criminalizado de forma arbitraria en el momento en que el gobierno lo decida”.
El presidente Nayib Bukele mencionó públicamente a la asociación en su discurso del sexto año de gobierno, calificándola de “un club de amigos donde están criminales”. Ante ello, la APES optó por no revelar en qué país de Centroamérica instalará su sede, por razones de seguridad.
Arauz afirmó que el traslado se decidió tras la “escalada de mayo”, cuando más de 40 periodistas debieron exiliarse o desplazarse forzosamente.
“Son tiempos difíciles, que exigen medidas creativas para resistir y para mantenerte vivo. Esta es una salida, ya lo han hecho organizaciones grandes como Cristosal, o periódicos como El Faro, y otros medios como Focos”.
Acelerada transición a una “dictadura”
Angélica Cárcamo, expresidenta de la APES e integrante de la Red Centroamericana de Periodistas, señaló que el exilio anunciado por la Asociación es una muestra de una “acelerada transición de una autocracia hacia una dictadura en El Salvador”.
Para Cárcamo, es preocupante que la comunidad internacional incluso avale al gobierno de Bukele y que no se le reconozca como una dictadura.
“A la fecha todavía cuesta que la comunidad internacional la reconozca como tal, pareciera que la avala, y eso me parece que es sumamente preocupante, porque lo que está ocurriendo en El Salvador no es nada diferente de lo que ya vivió hace unos años atrás Nicaragua, con la instalación del régimen dictatorial de Daniel Ortega”, dijo.
Cárcamo comentó que actualmente en El Salvador existen cero garantías sobre el Estado de Derecho, esto debido a que desde hace tres años han estado sometidos a un régimen de excepción, en el cual se han evidenciado y documentado vulneraciones a los derechos humanos.
“Se ha estado comentando y se están viendo claramente el tema de detención contra personas defensoras de derechos humanos, entre ellos el caso más emblemático, el de la abogada Ruth López, quien no ha tenido un debido proceso”, dijo Cárcamo.
A criterio de Cárcamo, la Ley de Agentes Extranjeros aprobada en El Salvador es similar a una aprobada en Nicaragua. No obstante, señaló que la aprobada por el régimen de Bukele es más agresiva y que ha obligado a muchas personas a salir del país.
“Ese es uno de los casos que incluye a la asociación de periodistas, porque seguir operando en El Salvador desde una organización que le es incómoda al régimen bukelista, básicamente se corre riesgo de que quienes forman parte de su junta directiva puedan ser criminalizados”, concluyó.
Situación de la prensa en El Salvador
Según el informe “La Curva el Silencio”, realizado por la APES, entre enero y junio de 2025 se exiliaron 43 periodistas salvadoreños, debido al temor de ser detenidos y por razones de acoso.
“Es la primera vez en más de tres décadas que el país experimenta un fenómeno similar, y bajo una administración política no vinculada con golpes militares”, señala el informe de la APES.
La mayoría de los periodistas que han salido al exilio pertenece a medios de comunicación independientes y digitales, que han expresado críticas hacia el actual gobierno.
“Paralelo a la salida de periodistas, existe un número indeterminado de activistas y defensores miembros de organizaciones de la sociedad civil que también han abandonado el país por razones de seguridad”, afirmaron.
La APES señala que estos hechos muestran un ambiente crítico y desafiante para la sociedad salvadoreña, lo que ha causado una reducción de las posibilidades informativas debido a lo que calificaron como un “cerco de opacidad” en el gobierno de Bukele.









