Foto: Gato Encerrado
En un comunicado, la APES informó que al menos 40 periodistas han abandonado El Salvador en las últimas semanas por razones de seguridad y alertó sobre la existencia de listas de vigilancia y posibles órdenes de captura contra comunicadores y defensores de derechos humanos.
“Estas acciones no solo representan un atentado contra la libertad de expresión, sino que también vulneran principios fundamentales de un Estado democrático de derecho”, señala el pronunciamiento.
La organización destacó que los y las periodistas forzados al exilio han trabajado temas sensibles como transparencia, rendición de cuentas y violaciones de derechos humanos. La salida masiva, afirman, provoca una crisis humanitaria para muchas familias salvadoreñas que temen por sus seres queridos en el exilio.
La APES advirtió también que este patrón de persecución se asemeja al utilizado para capturar a voces críticas, como los abogados Ruth López y Enrique Anaya y anunció que presentará próximamente un informe detallado sobre las amenazas recibidas por periodistas que han salido del país.
La Asociación hizo un llamado urgente al Estado salvadoreño a cesar estas prácticas y garantizar el respeto a los derechos humanos de las personas trabajadoras de la información. También pidió a la comunidad internacional y a las organizaciones de derechos humanos mantenerse vigilantes y solidarias ante esta situación.
“El periodismo libre y crítico es un pilar esencial para la democracia. Ningún gobierno debe usar su poder para silenciar voces ni limitar el acceso a la información”, concluyó la APES.








